. ARTE. 6. tE. fº EL PROLETARIADO DEL ESPIRITU, por LouiArngóu.
LA OBRA POETICA DE NICANOR DE LA FUENTE, por hnor Orro¡n. APUNTE PARA UNA COMPRENSION ESPIE. Gin an Cnbnlloro. con un. no. polémica (I. Am uh.
ARTE PERUANO: KRDO FLOREZ, CARMEN SACO. Iuslrucionu de un obru) ARQUITECTURA. EL PROGRESO DE riíhgui. PRIMER AVISO, poe Mnnuel Seo ne. EL INDIO LA ESCUELA EN MEXICO, por Cnrlos Mnnuel Cox. MEXICO LA CIUDADANIA OCCIDENTAL HISPANO AMERIlº. prnpuuh del sen dor Alvarez. FUERZA. por Blnnen Luz. HACIA LA ORGANIZACION DE LA LITERATURA PROLETARIA. Acuerdo. del Pleno. Il Oficin Inlernncionnl. EL PINO, Pºr Edy rd. CAdennui. LA PUNA. por Roberto Torre.
EL INDIO Nº las PANTElSTA, por Antero EL 0CASO DE LA DICTADURA VENEZOLANA, por Abel rdo SoIín. EL POEMA DE LA UNICA CIUDAD LEJANA, por Cénr AIfudo Miró Quin POEMAS TITIKAKA, por Luis de RodriIº RAMON GOMEZ DE LA SERNA, por Cnrmcn Saco, con ¡punto de la untar. CONTRASEHA RODAJA, por Nicahor de II Fuente. PUNTOS. por tulrdo Núñez I. PEMorinn Vigil. POGROM. por Ricardo Murtínoz. la Tarro.
CANTO DIONISIACO ANTE LA TUMBA DE UN AMIGO, por Jo. Antonio Fernandez. Cutro. EL IMPERIALISMO LA ENTUSIASMO MANERA DE ELOGIO, por Juli Vnrnllnnos. y EL PROGRESO DEL GAMONALISMO. BoI n de Defensa India nn. LA VIDA ECONOMICA. Crónica de finanzas, Comerº¡ º; A:ríeulturn, nuderín, Min rin, Industrin. Tnnlporlc, roc, Ectldíltid. LA MINERIA EN EL DEPARTAMENTO DE PUNO, por Emilio Romero.
LIBROS REVISTAS. LA CASA DE CARTON. Colo ¡ón por José Cano: Muriitezui. CRONICAS DE LIBROS. Nºh¡ Crítiele por Esluurdo Núñez Ricnrdo Martínez de In Ton. Luciano Castillo y Hugo Pue. CRONICA DE REVISTAS. l5 IMA U 1PA 4R. Í¿o RITUAL DE ESPANA. por Xnv¡ar Abril. ODA AL BIDET, por LA INSTRUCCION PUBLICA EN EL PERU, por Joni CII I0 MnCANA. Documentos. In Icy vol por el Pan munto MexicnQUERAS PROSAS por Marín Wieuo. SONATA. por Juan LUCHA DE LOS PUEBLOS COLONIALES. por Juln Andrnde. 19 LTERATURA POLEMICA El Proloyta biádó del Espiritu POR UIS ARAGON En tanto que el capital no había revestido una forma 7 conceptual, la unidad del subyugamiento no podia ser absolutamente descubierta. Es de notar que el desenvolvimiento del capital como idea corresponde estrechamente a los progresos de la idea del proletariado. La internacionalizacion del capital ha fusionado en una sola clase a los proletarios de todos los paises, a los que habían al principio agrupado vanas ideas revolucionarias disímiles, nacidas de su diversidad. Es dable ver en esta observación los elementos de una imagen. imagen. sobre la naturaleza de la cual no hay de ningún modo que engañarse. Ella no es sino la traduo ción en un lenguaje preiormado, el lenguaje económi. co, de un estado de cosas del dominio del espíritu, que es difícil de expresar, que no lo ha sido aún y que, si esta imagen logra hacerlo un poco más concreto para los lectores de este artículo, deberá ser consrderado por ellos fuera de este vocabulario, en las condrctones que le son propias. Una gran quietud reina en el mundo sobre la situación en que se coloca al Espíritu. Es eso lo que se llama Cíví lización. nadie se le ocurre creerse un salvaje. la opresión intelectual es negada por la mayor parte de los que la sufren: hay en las regiones mentales un ejército de oficio que mantiene ahí el orden, es decir la inconsciencia.
Otros renuncian a toda reivindicación para no considerar sino la opresión económica que ha tomado forma. Así nadie hace escuchar la justa queja del espiritu. En este silencio. cómo no considerar a todo intelectual un burgués. Lo es por su aceptación muda. Sinembargo, en un regimen mundial sometido ala dic. tadura de algunos. serían las regiones del espíritu las únicas autónor nas? Es tah dificil imaginarlo a priori como en el hecho las gentes parecen facilmente dispuestas a admitirlo? Ha precisado, sm duda, quetemíendo una fuerza,, cuyo efecto revolucionario puede ser grande, los amos dela so ciedad hayan tenido el cuidado de dotar al espíritu de una de esas libertades ilusorias cuyo secreto detentan.
apariencia es servida todavía por la obstiuación que se em plea en desviar a los intelectuales, en volverlos pacientemente a esa moral burguesa que acatan siempre al fin.
Puestos, honores, todo es bueno para comprar las cons ciencias. esto se llama reconocer el talento. Esto produce un buen día monos sabios que recitan con aplauso general una lección bien aprendida. Nadie los empuja, no es cierto? Son espíritus libres. Mientras lalibertad de concurrenciafué el principio de la sociedad, la represión intelectual se mantuvo perfectamente vi sible, groseraI y por tanto, cómodamente atacable. Sin duda, ciertas actividades eran entonces tan unánimemente reproba das que nadie pensaba que niereciesen una verdadera libertad. tis asi como las obras que ofendian la moral sexual han sido objeto de una persecución jamás desmentida, sus autores, sus editores despojados, apristonados, denuncia dos a una opinión dócil. Los procesos, más numerosos talvez, pero abiertos, eran entonces la única forma de repre sión. La evolución de la economía mundial tuvo por efecto ligar progresivamente, de una manera más y ¡más estrecha, los intereses intelectuales a los intereses económicos. El desarrollo extraordinario de la prensa puede dar una idea de esto. Los diarios son uno de los medios más eficaces del contratamiento de los intelectuales y de su aiiliación a las potencias bancarias. Nada entra en los diarios, en las revis. Esta