. AMAUTA AB Figuras. de la China El budismoidió a China lo que siempre le ha faltado: elevac ión, fuerte aletazo transcendenlal, inquietud. Esta gran brisa espiritual movilizó las lineas del estilo artístico tra dicional del extremo oriente. Sobre todo en la plástica produjo resultados extraños en que la manera del indú se mezcia al fondo sinico.
Los grabados reproducen esculturas hace pocos años descubiertas en China. Por su superior calidad y diferente origen conviene, desde luego, separar las últimas en contradas en dschu por Rerzynskí, poco antes de la guerra y que se hallan en el Staedelsche Institut de Francfort y en el Museo Metropolitano de New York. Las res tantes, de hallazgó aún más reciente, persisten en el cláustro de Ling:yen si. Unas y otras son labor cerámica. Las últimas vivamente coloridas y, alo que parece, restaurada la pintura en 1863. La ignorancia en que aun estamos de la evolucion del arte chino. sobre todo de la plástica, impide situar en el. tiempo estas creaciones. Es evidente que las figuras 22 y 23 son obras de tiempo más antiguos y de mayor perfección que las restantes.
En el cláustro de Ling yen 51aparccen sentadas y en varias actitudes litúrgicas cuarenta personajes de talla 21 Los Loian del emp! o de Lin Yen Si natural, que representan otros tantos santos u honora bles (Lojan) del budismo. La tradición de los imagíneros se suele reducir a diez, diez y seis o diez y ocho figuras.
En núcleo inicial de diez corresponde a diez discípulos prin cípales del Gotama Budha, que luego se amplia a, seis más.
Este tema, parejo al de nuestros apostolados. obliga al artista chino a figurar hombres de razas exóticas. Tal vez por lo mismo se comenzó a añadir dos iisonomías chinas, dando así un total de diez y ocho. En Ling yen si, sin duda en época de decadencia, se llega a cuarenta Lojan.
Entre ellos hay cabezas de tres razas: blancos varios enjutos, morenos dravinianos del Sur de la India y chinos. He visto que algunos fijan la edad de estas escultura entre los siglos XIV y XV.
José ORTEGA GASSET. De, Las Atlántidas Suplemento No. a la Revista de Occidente.