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CUADERNOS INTERNACIONALES CUADERNOS INTERNACIONALES INSPIRACION STAJANOVISTA que en Yugoeslavia se planteaba el grave problema de la formación de cuadros directores y de técnicos. allí donde el director no era simplemen.
te un accionista sino el gerente de su empresa se le mantuvo en su puesto a título de funcionario. La reorganización de la industria un tanto destruída por la guerra, y el desarrollo exigido por las ambiciones del Plan Quinquenal, impuso el empleo de numerosos obreros agrícolas en la indus.
tria. De otra parte, habiendo huído del país no pocos de los técnicos, fué necesario recurrir a ingenieros alemanes y franceses diga lo que quiera el gobierno: pues nosotros los hemos visto y a los escasos técnicos que allí quedaron, con los cuales se debía asegurar el relevo y la formación pro.
fesional de los nuevos efectivos. Estos ingenieros extranjeros gozan en Yugoslavia de una situación privilegiada. no son ellos solos los privilegiados, como veremos más adelante.
LOS SALARIOS DIE Los obreros cstán divididos, con respecto a la cantidad y la calidad del trabajo realizado, en tres categorías: R1, R2, R3. Estas divisiones son idénticas en la distribución de cartas de racionamiento, El salario que se paga más corrientemente es de 000 dinars al mes numerosos son los que no ganan más que 500, 600 y 800 dinars. Te.
nemos por ejemplo, en nuestro poder, una hoja de paga de una barrendera, en que figura el sueldo mensual de 600 dinars, cantidad considerablemen te inferior al minimun vital. que, desde luego existe alli. fijado por el gobierno en 800 dinars para los empleados de oficina y 200 para los obreros manuales.
Los salarios de los ingenieros y directores representan según las de claraciones oficiales. unos 000 dinars, Sin embargo, el director de la fábrica Rade Koncar nos aseguró que cobraba 000 dinars y el de la presa de Yablanitsa 11. 000 dinars al mes. No nos ha sido posible fijar con exactitud el salario efectivo de los ingenieros y directores, pero si que hemos tenido confirmación de que se suministran en cooperativas especiales para ellos y a precios reducidos, lo cual aumenta considerablemente sus posibilidades de compra.
Hay también cooperativas y cantinas diferentes para cada categoría trabajadores, oudarniks, directores, soldados, oficiales, policías etc. en las cuales, los precios bajan a medida que se eleva la jerarquía de los operarios, burócratas o militares. No obstante. nos decía un dirigente sindical de la república croata el salario del obrero puede llegar hasta los 10. 000, 15. 000 e incluso 20. 000 dinars. Pero deben ser oudarniks (trabajadores de choque. Tal vez se alcancen sueldos así, pero no hemos tenido ocasión de comprobar lo pese a haber requerido al efecto a infinidad de obreros. Tan sólo un moldeador, designado siete veces como obrero de choque, nos dijo cobrar 000 dinars, y, según él, figura entre los mejor pagados de su empresa semejanza de la URSS. de cuyas fuentes se han servido abun.
dantemente los jefes yugoslavos. utilízase como base retributiva del trabajo el sistema de rendimiento. esto se justifica. o se pretende jus tificar. por el hecho de que, siendo socialista la nueva Yugoslavia, los trabajadores están interesados en la producción: el que más produce de.
be, pues, recibir mayor retribución. Así se consagra en el país de Tito el slogan staliniano a cada uno según su capacidad.
Beneficía, indiscutiblemente, esta especie de competencia a los trabajadores experimentados o a los que hubieran trabajado anteriormente en las fábricas de los países más modernizados. Fijémonos, pues, en las dos suer.
tes de trabajo destajista que se aplican: una de tipo técnico, para el per sonal de cuadros (incluídos los capataces. y otra llamada de experiencia que se reserva a los obreros, ya sean oficiales o peones. En consecuencia, el que rebasa la tarea técnica en un 10 por ciento o la experiencia en un 20 por ciento recibe, según la ley determina, el título de oudarnik. aquí tenemos ya una distinción entre el trabajador manual y el encargado o el capataz, a favor de estos últimos, que son los que hacen producir, y contra el primero, que es quien verdaderamente produce.
Sin embargo, los oudarniks son más bien elementos de propaganda que no una realidad palpable. Consultando precisamente las cifras de producción expuestas en cada uno de los talleres de la fábrica Rade Koncar, hemos podido constatar que, de un efectivo aproximado de 300 obreros, nada más que una docena rebasaba la tarea exigida. y el que, entre ellos había producido más, ganaba una banderita. Este obsequio, el oudarnik suele colocarlo orgullosamente sobre su máquina; o, si no, junto a los retratos fa.
miliares y el del jefe amado de turno, en su hogar. Señalemos también que sólo un pequeño número de obreros no había cumplido la tarea de froducción. estos estaban sujetos a una disminución de salario equiva.
lente a diez dinars.
Cuando varios obreros de un mismo taller han superado la tarea de producción 120 por ciento, por ejemplo el proceso que se impone es el caracteristico de toda sociedad capitalista o staliniana: ese 120 por ciento se convierte entonces en el 100 por cien para todos los obreros, sin que signifique la más ligera mejora de salario. Se ha dicho, naturalmente, eu.
folletos de propaganda, que el aumento de la producción influye en el aba.
ratamiento de los artículos y, por lo tanto, el poder adquisitivo es relati.
vamente revalorizado. Pero desde 1945 la producción total ha alcanzado cl 190 por ciento y el poder adquisitivo ha disminuido en un 75 por ciento, como mínimo, después de la rotura con el Kominform.
Existe en Yugoslavia un procedimiento singular para rebasar las tareas de producción: la jornada de trabajo, en principio, es de horas, pero el obrero puede hacer más. Estas horas no le son contadas como suplementarias, sino que, una vez la producción cumplida, se le calcula sobre la me. 28. 29