nywáhuuwú LA LOTERIA EL AMOR Por de Carlo Créeme, amigo Alberto, el metrimonio es una lotería. Puede resultar bien como puede resultar mel: ve en suerte. Tienes razón Arturo: es como le loteria. ntre cincuenta mil jugudorrs es uno solo el que seee le grunde Todos los demás sulen perdiendo. entre cincuenta mi ilr matrimonios llu lrni npenas uno en que los conyugues se aman erdud, en que congeniun en todo, en que la comprensión el ii bre razonamiento ell:xen todos las posibles divergencias que pueden surgir: de rn:rrreru que nuncu, ninguno de los dos, tenga que arrepentirse de lrnt erse en sudo los 49 999 restante es se runtieuen unidos, el hombre con la uujer viceversa per la por derosisinrn fuerza de las necesidades económr e: y los prejuicios sociales; y tal unión no es más que una cadena. Yo no lre querido decirtnnto. Me perece que tu exngerns mucho. Yo es toy casado, y creo conocerle vida metrimóninl mejor que tú, que permaneces soltero y ya ves, no me quejo de mi suerte; y no soy el sólo cnsndo, relativamente feliz, Tú, con ese criterio ten pesimista; no te ves a coser nunca. lo casi totalidad de los matrimonios nperentnn quererse mucho, pero la realidad de si :ri:lr intirru es muy diferente. En esto los casados se perccen e las remeras; aparentan amor por conveniencia, por interés, eso no es más que hipocresía. yo casarme pero volverme hipócrita y pero ser mucho más infeliz de lo que soy? No.
hombre, no. Además no creo que los sufrimientos de esta vida sirven pere gozar en lu otre. como :rñrmn el clero. Yo no te digo eso, pero puedes encontrarte unebuene mucbnhe No me hables de mujeres. Prefeririu suiciderme entes de casarme. Están todrrs ellas enormemente corrompidus. Este false civilizn ción lr reee. u lns mujeres coquetes, presumides, locas por le mode; todo en ellas es falso los miemnnes ridículos, ia core pintode como une ceretn, el cuerno deformndo.
Su cerebro parece de estopa y su lieu blnr cursi hueco como una cotorra.
Su risa es ten ertiliciel y ernenerede como le de une pésimo comediante. En una palabra: es le personificación de lu v¿rnidnd. Tiene razón el filosofo Sciro penbuuer lºu res si todos lrieiérrrrn es con ro iú, li bu iru :s:nidud se ucuburi:r en por: es un l08 i todos fueron como yo, amigo Arturo, las mujeres tendrian que eum riur de sistema, tendrian que dejar de ser lo queson, pure convertirse en seres más inteiigen nies, más sencillos, más ir. ricos y ler les menos vunidosus, menosr resumides menoscouuetns. Yo creo tetnbión que hay muchas mujeres que parecen muniquíes de mo :listns pero no se puede negar que hay otros que no son asi. ºihubiere ulgun:rq1e por haberte criado en el campo, nisletle de resto del mundo, se conservará virtuosa, franca y sin artificios, el tener conteo to con las otras se eclinrín e per der en seguida La fruta podrido pudre. e SHU. Veo que contigo no hay nude que hacer; sois mucho peor enemigo de les mojeres que Schopenhauer. El tuyo es un cus:r perdido. No es posible ponernos de acuerdo en cuestiones amorosos, eunque por el resto te tengo por ei me jor emigo, y siento un gran pincercunndo voy de paseo contigo. Y, bobinado de otras cosas ¿quieres venir mañana, domingo, el pio nic que el sindicato de Obreros Ebanistas ree liznráen San isi dro? El lugar es megnítieo pare eoz rr del aire oxigenedo del hermoso puise je, ie lo. encentedore pln ve rioplqtº iº Es cierto, conozco el sitio. leyemos. Mi eompeñere ii. r:r este nocb re comida para los tres lente ten pruno que te esperamos en cese, y asi iremos juntos. lo muñenn siguiente, epenes ri punto el sol, el enemigo de lesnruje con su ininlt able libro de filosrñf ie el bolsillo, se presento en cese. el ln trirnonio emigro. Esteb ne. steult ¡mundo ios preparativos. Termineron de hacer los paquetes v, ende enel con uno, se eses en lo encurninuron b;rcir el lugar de le tiesto.
campestre.
El diu ere inmejorable. el cielo más diáfano y reluciente que nunca; el sol r¿:rliunte empezebe esparcir alegría por dor juier: el aire apenas se mov in y le bri rs:r ecnrieieba a todos los que selriuu uproveclr. irlrr.
Al bujur del tren un curtelito con fleCli1: los primeros acordes de una bue. bende de música, les indicaban el lugur les iníundíun alegria :i los piniqueros que ibnn egund0 Los tres amigos se ecom trdnrun rie buje de un bien tupido snuce, cuyo sue lo cubierto dec: sped, servia admirablemente de mullid:r y fresco. aliombre. idemís el sirio er. estratégico; desde :dii, con le miredu dominnbun, por un lido todo el rrboludolr igerde la iiesiu, por el otro el inmenso estu urio y le hermosa ale y Al pie de un arbolito lndero una en centedore joven, vestido. con extreme sencillez, sin pintura ni polvo alguno en le. cera, sin joves de ninguna especie, sentada en el suelo con la mayor entu relided, sº e ntretenie en leer. Ei quin to Evangelio de Han Riner. Era ie más belle flor silvestre del lugar.
La primera en lij:rrse en le que pe recie le ninfe del bosque de les levenn dns, fue le señorzr de Arturo, le enel le llamó le etención nlr nnrido y este después de observerle 1rleteniden Lt9, se le mr. stró Alberto pere demos er le que tenia un concepto equivocado de las mujeres en GBA erel Lt. senorite permanecía nbsorte en lecture. sin fijarse en lo que pes ebe su elr ecÍe dor.
Cuando terminó ríe leere eí eepít tulo e: npezedo, se quedo pensetive; luego levantó le vista pero obs erve¡ el. nese rrollo de le Beste. lcrzznn rse su mire»
de con le de Arturo éste se ntrcvió e lirigir e la pelu irrr ilstz sole lr ii()itd ¿er::erlii f. e:r e3to elir cor. rle mayºr sirnpli eide (i; e e: o io y. rn e e;us ste cu elui rer compro nin. ln nr un chos :crsmncr es mejor est , cer un bue r: ri ºirrl une con un. persone. por lo errors aquel no nos eng;nñs ten i: rcil. it. ;A¿li. v,