A vv iii3ñ fo ií:if;. f¿a rai2i: d1s. iéiíiiá: áí Li lá e rº. I»AA. K3í. A¿í mi. íf. li ÍEL. Li. la dli iíi Eina jík. V. iii irrezsatar;rwi au. er e faire roaraiaaiae. if. lreiata lliiiis eii El desarrollo industrial de muchos paises en los últimos veinte o treinta años ha sido la consecuencia del establecimiento de sistemas de lineas de distribuciónde energia eléctrica por grandes compañias que hanaportado a las in dustrias la fuerza motriz que necesitaban. Esto es en la actualidad admitido como un hecho probado e iiidisCUtible.
No obstante, creemos oportuno citartalgunas cifras que dan idea de la participación que la Compañia Mexicana de Luz y Fuerza Motriz. ha tenido en el desarrollo del Distrito Fcderal, haciendo caso omiso de algunos de los principales Estados de la República, como Me xico, Hidalgo, Michoacán y otros, Consultando la Memoria de la Secretaria de Fomento, Colonización e industria del año de 190 t, encontramos que en esa época existían en la República Mexicana ciento cuarenta seistzi bricas, casi todas ellas de hilados y tejidos.
El Segundo Censo industrial de l935 acusa la existencia de dos mil trescientos veintisiete establecimientos industriales solamente en el Dis trito Federal, considerándose en este censo unicamenteaouellas industrias cuya producción en 1934 pasó de diez mii pesos. Es decir, que de 1905 a 1935 la generación y distribución de energia eléctrica hecha por la Compañía Mexicana de Luz Fuerza Motriz, EA. facilitó el estabable cimiento de dos mil ciento ochenta y una nuevas industrias, contribuyendo asi indiscutibiemente en la prosperidad industrial dei Distrito Federal y es significativo hacer notar que la generación de energia elécrica por la Compañia, que en el año de 1904 fue de treinta y dos millones de itilowatt horas, ha venido aumentando gradualmente, hasta llegar en l? l3 a mil veintiocho mi llones de lítiovvatt horas.
El mismo Segundo Censo lndustrialde1935 declara que en los dos mil trescientos veintisiete establecimientos industriales queexisten en el Distrito Federal tienen ocupación cincuenta y ocho mil setecientos sesenta cinco empleados obreros, cuyos sueldos salarios importan anualmente la suma de sesenta y seis millones novecientos treinta dos mil quinientos veintitres pesos( 66. 932, 523. 00l, de suerte que puede afirmarse que aproximadamente cincuenta y ocho mil familias en el Distrito Federal disfrutan de tranquilidad económica gracias a la pros peridad cuyo origen radica principalmente en la facilidad que han tenido los industriales, grandes y pequeños, para obtener fuerza motriz eléctrica sin necesidad de hacer, como antaño, fuertes inversiones en instalar sus propias tuentes de energia para mover sus fábricas y talleres.
Es evidente también que el auge industria!
ha provocado, además, considerable ensancha»
miento en las actividades comerciales, que iguaimente ocupan a un gran número de trabajado res, independientemente de la iniciativa privada de numerosos artesanos, cuyas actividades han cristalizado en pequeños talleres de carpinteria, herreria, zapate:ia, hojalatcria, etc. gracias a la D i51 MEAEp Ú, 53 Era iºn i)i u a llllillllllitliitl líltdnca facilidad duehan tenido para obtener luerza motriz eléctrica. Lo anterior no hubiera sido posible si la Compañia Mexicana de Luz y Fuerza Motriz no hubiera estado en posibilidad de suministrar sus servicios a los pequeños artesanos, puesto que éstos dificilmente hubieran encontrado la posi bilidad de hacer la instalación de generadores para su propia energia, cuyo costo les hubiera resultado sumamente elevado.
En efecto, para poder producir energia eléctrica a un precio reducido, esindispensable centralizar la producción de la misma engrandes plantas, puesto que se admite como principio general que cuanto más grandes son las plantas de producción, menor resulta el costo de la generación unitaria. Es asi como se ha llegado a la conclusión de que es más ventajoso para la eco nomia de un pais en general el tener pocas centrales de gran capacidad, que un grati numero de plantas pequeñas y es por esta considmºación que en la actualidad la construcción de plantas cada vez más grandesse observa en la generalidad de los paises.
La construcción de grandes centrales y de extensos sistemas de lineas de distribución irnplica evidentemente la inversión de capitales importantes y para poder seguir el desarrollo de la industria eléctrica, del que directamente depende el ensanchamiento de otras idustrias, se necesita la inversión de nuevos capitales dia por dia. Ahora bien: estos capitales no pueden ob tenerse; a menos que cuenten con la seguridad de un razonable interés, o por lo menos, que exista la perspectiva de que las empresas puedan esperar la obtención de dicho interés en lo a turo.
Existe generalmente la creencia de que ios capitales invertidos en compañias productmas de energia electrica han obtenido obtienen enormes beneficios. Esto es de todo punto inexacto. Es lógico que to ia inversión se haga cosa la intensión legitima de obtener un interés; pero es un hecho que para las compañias etéctricas este interés laa sido siempre muy reducido y en el caso particular dela Compañia Iiíexicana de Luz y Fuerza ii iotriz, iii. durante el año de 19 36 no pudo obtener ingresos suticientes para pagar en su totalidad los cargos bios e intereses sobre bonos, to cuai ie ha dificultado la obten sión de fondos necesarios para nuevas inversiones. Como conclusión de lo anterior, creemos poder admitir que todo capital invertido en las condiciones antes exp esadas es merecedor de simpatia de protección, puesta one es un ca pital que se ajusta pertectamcnte la definición clásica tan etinadamcntc expuesta hace ai ienas unos dias por el Sr. Licenciado don iirº¿uardo Suárez, 5ecretario de Hacienda: es riqueza que ha producido riqueza; capitaí otro ha producido bienestar económico a un importante sector social del pais. to. Vr. r»
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