78 Amauta Qué parecida eres al más largo beso, su sacudida fija parece nutrirte, y su empuje de brasa, de bandera revuelta, va latiendo en tus dominios y subiendo temblando, y entonces tu cabeza se adelgaza en cabellos, y su forma guerrera, su círculo seco, se desploman de súbito en hilos lineales como filos de espadas o herencia del humo.
Rangoon 1928.
TE o SEGUNDA ESTACION DE LA BIOGRAFIA DEL NIÑO JULIO, por Julio del Prado. VI)
ODAS estas mañanas el sol alumbró. Con la cara sucia y el bolsón repleto de fruta, el niño Julio iba al Colegio. No se cortaba las uñas y todo él era tinta. Antes había hecho protestas y formal promesa de portarse mal en el año, pues la mamá no lo quiso poner en colegio de hombres (a pesar de que él quería mucho a las mujeres, recordaba que de años le había dicho a un pintor por alabar su cuadro. Qué bonito! Si parece mujercita. Pero tuvo que ir, porque también de chico, dijo a su hermano Jorge cuando despreció la mitad de la manzana de la tía Enriqueta. no la quieres. me la comeré yo. Esto era una razón convincente tanto para él como para la mamá. empieza: en clase jamás oyó la voz del profesor y él, Lulo, Sofía, Manuel, Elena y Rosita, se pasaban las horas en los cuentos de Quevedo. Por si esto fuera poco, su cuaderno de higiene era el más manchado. En inglés solamente era formal: le interesaban siempre las cosas extrañas; en costura también: él y Lulo ayudaban a bordar a Hilda, mientras le pellizcaban las piernas. Hilda lo hacía muy mal. En dibujo tuvo un éxito: el profesor del cuadro a lo mujercita. propuso un grupo del atrayente niño Julio y de la delicada Lucila: cuchicheos, toses, aplausos, Lucila se empava y llora, no sale, Julio sí: y con una cara de triunfador, de Tenorio. Cosa simpática: la hermana del niño Julio y Maruja eran comadres en Marianito que a nadie quisieron presentar. Marianito murió muy pronto. Ejercicios espirituales: al cura no se le oía, al niño Julio tampoco: mientras tanto, Ida, la coqueta, le pasaba un papel declaratorio. Arreglados. Pasó la simpática primera comunión de los niños, Julio cantó, Blanca también, después, el chocolate y la banda de músicos. Julio ya sabía. Ida lo besaba todas las noches en la puerta de su casa.
Juan, el maestro, riendo acompañaba al niño Julio. Pero había consejos. Al fin todo terminó. Bobby había contado muchas cosas. ΕΙ colorado fué con el chisme. Consejo de Blanca y la Directora, misterio, iterrogatorio, el niño Julio heroicamente callado, Ida lo confesó todo. Lo indignante para el niño Julio: Ida dijo que sólo una vez se habían besado. risas de las maestras) y que le echaba tierra a los ojos a su mamá. pero no tierra de la del jardín, sino que así se dice. Antonie