u u. x4 Mmm. Aniauta EMILIO GRIBE PARA AMAUTA Vagando me hallaba por los caminos nactumos en las márgenes de un estua rio.
Hacia la madrugada señalaban con el indice los vigias de las estrellas. Los campesinos, entonces, encendieron sus fogatas.
y ante el ruido de mis pasos en la piedras gritaban vigilantes aves.
Bajo la paz creadora.
brotaban en mi corazón estremecirnientos inefables. de una pureza infinita.
pero adbrn:ecidos quedábanse, dentro de mi. mal definidos e informes, como los caserones con árboles que ya no lograba distinguir muy bien, en mi camino, o a modo de los oscuros rebaños. de a mi lado dormitaban.
Sentimientos elevados de amor, ideas de belleza y de religión, ansias de inmortalidad, bajo mis. sienes agolpdbanse; sin poder alcanzar la vida concreta a perdurable.
Campos dormidos, árboles en oración Al pie de aquella tan segura montaña de cielo, era mi soledad el único tormento. la impnra ang::stia sin correspondencias.
Fue tan evidente la falta de armonía que nacieron estas preguntas Un hombre asi. para qúa iba a perturbar la felicidad total de esos elementos primarios con la vacilación creadora dear: espíritu?
IF:1 PERAÍIVÓ; PF mano. 21 ¿Porque. entonces, el castigo y el riesgodeinjundi:les un alma. Una pregunta sola iba a llenar todo lo creado.
hasta el último resquicio. y las dudas empañarian los espejos del éter. Vendria, para la frente, la hora de las revelaciones soñadas. Conoceria yo, por fin. las imágenes de los mandos que luchaban por revelarse dentro de. ni ser?
Las tierras recie sembradas.
a mi lado, por leguas. leguas. hinch:ibanse por las semillas impacientes, como la masa provincial de las tahonas, cuando las fermentaciones cándidas de la harina crecen en pleamares.
y preparan el advenimiento del pan. De la espiga en zodiacal granazón de cielo vi caer. grano de oro, con una rápida oblicua trayectoria.
Aq::ella declinante caida del hacha lgnea, era una orden mis: icá. pero no para mi, era un imperativo mensaje de arcángel, pero no para mi Facilmente interpretable.
el único mensaje yla orden ¡mal que faltaba.
para que todas las siembras iniciasen la geminación.
Asi, de la misma forma, que el comando enérgico del relámpago, hace precipitar la lluvia. e. y esta organiza su marcha de cerrados :ortinajes, asi como el brillo de una espada.
o el imperio de los clarines. ponen en movimiento a los ejércitos grandiosos.
asi. desde la caida de esa errante estrella. que se desprendió amado de una flecha de un carcaj demasiado lleno, ya comprendí que. an a ponerse en marcha en lo más profunda de las tierras. pero no en mi corazón, pero no en mi corazón. millares. millares de semillas sembradas al azar. Las vi. Abrirse las vi en leguas y legi:as. en un deslumbramiento de la materia. como los párpados de los muertos, en los dias en que resucitard nuestra carne.
Una tan poderosa orden!
Fue un imperativo de creación! Si.
Pero no para mi. Ela fácil comprobar, como se levantaban con precaución matemática y crecían, crecían, las sem:llas Formaban. mis pies disciplinados falaizjes, y alegres las vi alinearse, atisbando el resplandor del dia naciente, para presentarle armas o celebrar un. msn campal. ,