a Amauta Sobre la obra poética de González Práda. POR EUGENIO CARRO Los párrafos del presente articulo están trazados a manera de esquema para un libro futuro que tenemos en preparación, acerca de la ecuación integral de La Vida y la Obr a de González Prada. La ocasión del ¡Gº aniver sario de su muerte, nos fuerza a adelantar como un homenaje a su memoria, el proyecto de ese libro, ensayo de interpretación de los gestos de su larga vida de batallador y de artista. Asi no es extraño que las líneas que van a continuac ón ofrezcan tal o cual error de interpretación y en muchas partes deficiencia. Puesto que por ellas se puede colegir que se trata de un trabajo de estudio y de maduración lenta, tal como lo merece el prosador yel poeta que nos atrevemos a revisar. POESIA, CENTRO DE GONZALI PRADA. El heróe, según la logometria carlylíana. inicia la génesis de su personalidad, invariablemente, en un punto donde se acumulan biológicamente los gérmenes de todo su desarrollo y de su evolución. Ese punto que queda destinado para siempre como el eje de. toda la ensambladura arquitectónica de la personalidad, esla Voluntad, según la teoria erótica. La voluntad apunta en finalidades concretas como dice Pittaluga. De allí se bifurcan los dos brazos del compás. Según la fuerza intensiva de aquella voluntad de potencia (Der Wille zur Macht. se alargan los brazos y. se abren en el diámetro conveniente para describir el círculo dentro del cual se ordenen y se armonizan todas las creaciones del espíritu. Es el cosmos, el mundo de cada personalidad que se equilibra sobre el punto céntrico en el que se apoya la punta de uno de los brazos del compás. es en este punto, precisamente, donde se consume mayor corríente de voluntad erótica. Centrarse, tomar el punto de apoyo conveniente es, en todo caso, una cuestión ardua del instinto; la índole, la característica, la condición innata de la voluntad se proyecta en ese brazo de apoyo y da a toda la obra circunscrita dentro del arco de la circunferencia, su fuerza, su colorido, su contenido vital. Esos puntos en que se apoya la voluntad, son, seguramente, los fundamentos de las más formidables creaciones del espíritu: Matemática, Poesia, Acción, Amor. Cierta estirpe de almas se apoya en un punto literalmente matemático: Leibnitz, Pascal. Descartes, Spinoza Homero, Shakespeare, Cervantes, Dante, fincan en la Poesía. La Acción es el punto de apoyo de hombres como César, Napoleón, Karl Marx, Co lón, asi como el Amor es el punto angular de Petrarca, Ovidio, Santa Teresa, Stendhal.
En general, cada fuerza espiritual, cada voluntad erótica, tiene su punto de apoyo individual, fuera de estas cuatro categorías cardinales, y presentan ese mapa variado con los infinitos meridianos de cada alma. Las vivencias espirituales tienen un estímulo constante que los. behavioris tas estudian. en las manifestaciones de la conducta ex terna.
Según estas premisas provisionales para este ensayo de caracterologfa, González Prada fué íntima, esenciale intrin secamente un Poeta. Como tal fué el menos excéntrico se gún se observa en la sorprendente claridad y pureza de su espiritu, en ese su sentido geométrico que se complace en esculpir ideas, en buscar solo imágenes y concepciones poé ticas y darles el giro y la forma que se manifiestan en las esculturas helénícas. Asi, todos sus libros, aún los de prosa más vibrante presentan ese modelado donde reside el valor de la forma. Páginas Libres. por ejemplo, es un líbro sin más unidad que la del ritmo. Los asuntos variados divergentes, se traban, se entrecruzan, se equilibran en orde nación geométrica por la proporción escultural de las imágenes. Esa música inmovilizada de la arquitectura de que habla Goethe, se realiza con la máxima exactitud en este libro.
En lo gótico la expresión supera a, la forma. El mármol ola madera dela talla, expresan una inquietud, un, sufrimiento, una angustia. La línea tiende a expresar la intimidad del artista. Su movimiento se propaga en el infinito como dice Worringer. En cambio en la figura helénica, hasta la divinidad pierde su prestigio para hacerse una simple representación humana. La idea misma se traduce en una tendencia objetiva y se despoja de su sentido abs tracto. Las figuras de las Panateneas no son sino la esculturación, la plasticidad de lo sensible espiritual. Ese antropºmorfismo del universo helénico establece la unidad del hombre y del mundo, y siente el orgullo, el lujo del alma al descubrir en la variedad cósmica la presencia del hombre mismo. Esto es, el encuentro del hombre sublimado, ascendido en grados; la objetivación resuelta por la fuga de las intuiciones del poeta y afirmada enla belleza plastica y en la alegria de la vida. Cada trazo, cada ritmo, rompe la bruma subjetiva para fijar el contorno geométrico de una idea objetiva. Un fragmento cualquiera, un motivo arqui tectónico. una decoración desprendida del conjunto de una Catedral gótica carece completamente de sentido. La unidad expresiva requiere de todas las inflexiones de la línea para rematar anhelosamente enla fuga infinita de las agujas.
Por el contrario, cualquier fragmento de una estela funeraria, de una cultura o una arquitectura griega, dan el sentido exacto dela medida, de la proporción. deja forma en si. misma. El espiritu, la intelección griega, no se propaga en el mas allá. sino que retrocede a lo sensible y realiza esa superposición de ideas geométricas. Desde Platón a Fidias se manifiesta esta objetivación de la idea. es por esto que es fácil separar del conjunto un motivo ornamental, un brazo. una columna, sin que se disipe la individualidad hbre y bella del espíritu.
Aplicando este sentido griego al la obra de Prada, la encontramos conforme con el ideal del arte helénico. El pensamiento de Prada Se manifiesta fragmentariamente, bulto, en formas estatuarias o en relieves. Cada conjunto sinfónico de su sintaxis destaca una imágen o mejor, una columna que da origen a otra, en orden dórico. como en el peristilo del Partenon. También Nietzsche, un pensador de espíritu helénico. levantó el edificio de su filosofia por medio de ideas limitadas dentro de contornos geométricos: el Aforismo nietzcheano. La densidad subjetiva dePrada, su profunda y amplia riqueza emocional su alma como diría Ortega y Gasset no podía manifestarse según ese correlato a menudo confuso de un vasto. poema a lo Dante espiritu gótico. o de una Xucxgáela barroco sentimental a lo Notre Dame de París. Pra a por Su profunda intelección helénica. tuvo que arrancar necesariamente de la. plasticidad dramática de los Diálogos de Platón circulos concéntricos descritos al rededor de un solo punto: Poesía de los epigramas de Meleagro o delas oraciones de Demós. tenes. Producto de ese arranque es el ensayo pradiano que conocemos. Teoría escultural de imágenes medidasa compás, con ese compás que apoya perennemente uno de sus brazos en un punto poético. es tan poeta que la armonia, la música, la vibración sonora no abandona nunca el desfile marmóreo de sus imágenes, como el ritmo no abandona nunca el movimiento de la danza. Así, cuando dice: En el prosador de largo aliento, las ideas desfilan. bajo la bóveda del cráneo, como hilera de palomas blancas bajo la cúpula de un templo, y periodos fáciles suceden a periodos naturales, como vibraciones de lámina de bronce sacudidapor manos de un coloso.