Amauta EL mum LA ESCUELA i5 Poni o¡u u. os MANUEL cox. El problema indígena es el, problema del 75 de los habitantes de Nuestra América, de la América India. tergiversada por el criollo y el blanco latifundistas, herederos directos de los encomenderos españoles y de su sistema de feudalismo interior y de coloninje económico externo. Don Manuel Gamio dijo en el Congreso Científico Panamericano de Washington: Las delegacion es asistentes al Congreso son representantes en raza, idioma y cultura de no más que un 25 de las poblaciones de sus res pectivos paises; representan el idioma español y el portugués, y la raza y la civilización indigena, no están representados; apenas.
si se les menciona con criterio etnológico. como objeto de es peculaciones científicas de escaso número de investigadores, pudiendo decirse que, para el llamado mundo civilizado. pasa inadvertida la existencia de esos 75 millones de americanos, se ignoran las caracteristicas de su naturaleza física, y no se sabe cuales son sus ideas éticas, estéticas y religiosas, sus hábitos y costumbres.
Con el advenimiento del Imperio Norteamericano, las oli garquias feudales de la Indoamérica han cambiado el Norte de su brújula. La casa de contratación de Sevilla ha devenido la Ban, 08 del Wall Street. El coloniaje. veces sólo semi coloniaje, subsiste, pese a las fórmulas politicas externas y a las engañosas apariencias de una libertad baldada por la Panamerican Union.
Por eso el problema del indio explotado e irredento tiene los mismos caracteres trágicos que cuando la dominación española. El encomendero se ha trocado en gamonal, han cambiado los nom bres pero no las esencias. cuando como en México ha subido. al poder un gobierno antiimperialista, vale decir anticolonial, te nía que acometerse la obra de incorporar al indio a la nación. mejor dicho, hacer que la nación sea lo que primariamente fué, el pueblo indígena. Los esfuerzos de la. Revolución Mexicana han reivindicado a los prescritos de su propia tierra, a la masa de hem, dica como efecto de aquella. Es decir, siempre refractación del ambiente social. Por eso. los poemas últimamente escritos por muchachos peruanos, son espejos cabales del descontento multitudinario que está preparando la gran gesta revolucionaria de América.
En cuanto concierne al criterio estético no hemos de ocultar nuestra excluyente preferencia por las formas modernas. Por fortuna no hemos de incurrir en ninguna omisión frente a nuestro propósito propagandísta. No hay un sólo poeta clásico que nos sirva de algo en el Perú renovador. Todos ellos sirven, y mucho, en Cambio, para mantener el friv»lo cretinismo que contempla impasible la penetración imperialista y el afianzamiento católico reaccionario. Por otra parte todos los revolucionarios poetas son poetas revolucionarios en la forma también, aún cuando no a la inversa, ya que muchos de estos últimos se quedan dentro de una inocente mataperrada literaria. En cuanto al sincronismo revolucionario en la vida y en el arte, es fenómeno complejo, y cuya interpretación no ajena ni a Lenin ni a Freud postergamos para su hora. Finalmente decimos que es una selección de poemas y no de poetas Claro que estos nos interesan. Pero cuanto en el libro hay de duradero, nos aconseja que evitemos el factor siempre cambiante del hombre. Exhibimos la obra artística, reflejo de un esta do social, inmutable e imperecedera, aunque la voluntad del autor tenga posteriormente indoles distintas. No hacemos plataforma ni marco a nadie. La biografía de cada revolucionario es su Propio pedestal. Nuestro libro es andén para todos aquellos poemas que tienen un valor revolucionario actual. Nos daria lo mis mo que no llevaran firmas. Salvemos así toda la producción realmente estimable y evadimos el riesgo de endiosar. quien mañana tu mi optimismo en la muchachada del Perú. Quizás si algún fra ocurra. puede ser un Judas. Después de escrito este párrafo, hijo de algu. ha dolorosa experiencia, siento la necesidad de proclamar muy al caso haya sido una depuración necesaria. Ahora nos sentimos más apretados que nunca, y más fuertes que nunca. Los que siguen en.
la brecha son algo más que valientes. No los ha vencido el temor ni los ha corrompido la dádiva. Salud, camaradas de la. revolución! Buenos Aires, Mayo de 1928. Manuel Seoane bres productores sometidos a la férula de la oligarquía porfiria ta, continuadora de la tradición de las encomiendas.
Para comprender la gravitación que tiene el indio en la vida de México, examinemos los resultados del Censo de 1921. Porcentaje Indígenas puros. 179, 449 29. 16 Mestizos blanco e indio. 504, 561 59. 33 Blancos. 404, 718 80 Se ignora. 144, 094. 00 Extranjeros, sin distinción de razas. 101. 958 71. 14. 334. 780 Así se descompone la población de México. Entre indios y mestizos muchos de los cuales no se diferencian al. solutamente de de sus progenitores indios económica y absolutamente orman el 88. 49 de la población total. Como culturalmente la solución de la cuestión indigena, interesa a un marxista especialmente en su aspecto económico, cabe advertir que esa inmensa mayoría de aborígenes son agricultores, expoliados por el régimen que ins :u. mex¡có tauró la conquista hispánica, que superpuso al mismo tiempo que la raza blanca a la india, el desigual régimen feudal al sistema igualitario de las comunidades agrarias pre cortesinas. La revolución social mexicana ha sido hecha por agraristas y agrarista fué unolde sus representativos máximos, el formidable mestizo Emiliano Zapata. Al trasformarse la Revolución en gobierno ha tenido que avocarse el grave problema de la emancipación cultural de su muchedumbre campesina, después de ponerla en camino de producir libremente.
Uno de los aspectos más interesantes de la labor educacional ha sido éste de la educación indígena, cuyo análisis abondaré.
EL SENTIDO DE. LA EDUCACION RURAL Siendo indigena la población mexicana y campesino ese in dígena en su inmensa mayoría, tendrá consecuentemente gran Atras:endencia para México la educación rural. La educación del indio en México es educación rural y este es uno de los grandes aciertos del frente revolucionario victorioso. Sin descuidar esa importante rama de la Educación Universitaria, el esfuerzo educa tiv o del actual gobierno se orientará de preferencia lucia las es cuelas urbanas de primera enseñanza, las escuelas de obreros y, muy principalmente, la educación rural, comprendiendo ésta las grandes masas de campesinos, mestizos e indígenas. decía el de diciembre de 1924, el actual Secretario de Educación. 2)
En países eminentementes agrícolas, como lo es México. seria trasplante absurdo, monstruoso injerto. revelaría absurdo colonialismo mental, la introducción de sistemas educacionales buenos para gentes ciudadanas o de regiones industrializadas y con técnica moderna.
La educación rural se asienta en México sobre estas bases: a. Educar a los niños para la vida rural y no para la vida urbana. Esto quiere decir que la escuela rural debe tener un programa adecuado y propio y no aceptar los de educación urbana. Enseñar menos dentro de la escuela y cada vez más fuera de los salones de clase, a través de la experiencia. Formular un programa práctico de estudios en el que las asignaturas y actividades que comprenda sean la expresión fiel de las necesidades y aspiraciones de la comunidad rural y fases de la vida del campo. Con esto, se quiere indicar que el programa de estudios no debe ser uniforme para todas las escuelas; las de cada región tendrán su programa particular, dentro del criterio que sobre educación rural sustenta la Secretaria (3. Cabe imaginar la inutilidad que para un cerebro campesino tiene el obligado aprendizaje de nociones y elementos disímiles de su sensibilidad y medio circundante. El campesino obligado. captar conceptos que para él son inusitados, al volver a la realidad cotidiana de su contorno de trabajo tiene que rele garlos fatalmente, abogando el esfuerzo del maestro. Los maes tros mexicanos han hecho suya la definición de Dewey. la educación es la suma total de procesos por medio de los que una comunidad o un grupo social, pequeño o grande, trasmite su poder