Amauta LA VI DA ECONOMch Comercio Industria Finanzas Minería Agric; altura Tren sportes y Ganadería Seguros Estadistica CRONICA EXTRANGERA LA ARGENTINA LA POLITICA ECONOMICA DE LOS EE. UU.
por Luis HEYSEN Quien observe el devenir de las relaciones comerciales entre las naciones ajustándose a una interpretación cientifica. se verá de pronto sorprendido en su buena fe de observador consciente del drama contemporáneo. Pero, quien vive abstraído en sus diá logos interiores, o quien usando, independiente, la receta: arte,. rellgion. sentimiento, pretenda obsecadamente descubrirlos, recibe ingratas nuevas cuando sin poder explicarse puntos de origen o de referencia, se encuentra con que se ha producido una realidad des. concertante e insospechada. Hasta hace poco, ninguna variante, ni animadversión ostensible se produjo en los intercambios de productos, a que se ajustan las normas del comercio entre los Estados Unidos y la Argentina.
Todo transcurriá como, si en efecto, se hubiera inventado el modo de ensamblar sin alterar la estructura. la enorme contradicción que implica sostener una política nacionalista, dentro de un régimen económico internacionalista.
Las desavenencias entre los Estados no surgen del azar, o por que alguien particular mente lo desee. No son los hombres deno minados providenciales quienes hacen la historia. La historia se, halla de antemano escrita por las leyes de un riguroso determinismo.
Los Estados Unidos, o más propiamente, la plutocracia yanqui, considerada como una potencia de primer orden. dado su creciente evolución industrial y su formidable capacidad financiera durante el periodo de la preguen a trataba de consolidar su fuerZa económica con la politica de la puerta abierta (1. o con la de invasión manu militar. Su lucha entre la urbe y la campaña, se hallaba si no en estado latente, equilibrada. Tanto la ciudad como el campo, podian exhibir una fugaz lozanía para coro trarrestar la competencia de otros países, sin recurrir a la elevación desmedida de los aranceles y tarifas aduaneras.
La Argentina, preocupada también en su estabilización, organizaba su incipiente y valiosa producción agropecuaria e industrias afines. Las discrepancias si bien ya se intuían, no podían producirse. La armonia transitoria de las 1elaciones comerciales, favorecía el afianzamiento y la exteriorización de una confianza peligrosa. Mientras el interés de cada pais se concilie, a fuerza de artificio, con el interés de los demás, la paz exterior, la suavidad. buen tono de sus relaciones diplomáticas, están aseguradas. Por lo menos hasta que la libre concurrencia madre del monopolio, del trust y del imperialismo no desahucio terminantemente los propósitos encamin adbs la obtención de algun nuevo y tentador Vellocino de oro. La naciente clase dominante argentina se sentia asi cómodamente protegida por la evolucionado y voraz pluto cra.
cia yanqui. Los rupos germánicos y anglosajón Inglaterra ayer, Alemania hoy, Estados Unidos mañana, llegan ya a su momento. Su rol histórico actual, por la acción intensa y fecunda, vale el de los imperios que llenaron algún capítulo en la crónica humana. pre veia José Ingeniéros desde Berlin en 1906 (3. Estados Unidos desarrollando cada vez más su comercio, iniciando la exportación de capitales, empezaba a vivir su mañana. Para lograrlo esperaba una oportunidad, y ninguna más propicia para coordinar por parte de las fuerzas mejor organizadas y mayormente poderosas, la captáción de las recién surgidas, que la conflagración europea. Es tados Unidos. presentándose en forma casi súbita como una gran fuente de productos manufacturados y agropecuarios, inició su ba talla implacable para derrotar gradualmente a sus más temibles rivales en la. Arzenbina: la vieja Albión y la imperial Germania. wxv»añm wr. wnwmu wu. Mz v1vuwuwuawt e snwwl lñtwin ¡w 1917. 82. 984. 790.
Las cifras asi lo testimonian. El valor en pesos oro de las importaciones realizadas por Inglaterra, Alemania y Estados Unidos enel mercado argentino durante algunos años desde 1910. es sobremanera elocuente: Inglaterra Estado; Unidos 1910. 17. 908. 831. 65. 896. 94v1. 52. 195. 566 1915. 91. 234. 392. 609. 355. 75. 589. 855 1916. 103. 203. 921. 590. 880. 106. 988. 50 294. 655. 138. 084. 920. 100. 753. 999. 206. 266. 749 Alennnil 1925. 191. 641. 877. De su examen se concluye: Inglaterra fué hasta 1916 el ma. yor vendedor. partir de esa fecha sus valores descienden con algunas alternativas tan rapidamente como se elevan los de Estados Unidos, que en el primer año de guerra arrebató el se gundo puesto a Alemania, para después desplazar en forma idénti ca al rival de cuyo tronco económico naciera. Las ventas son indicios, y de los más reveladores, en la demostración. Pero, el comercio entre las naciones no es tan sold lo que se importa. Falta el complemento, que es la exportación. Los números afirman, igualmente en pesos oro, a partir del año 1921. conclusiones por demás explicativas: Inglaterra Alem nh Eutadon Unido 1921. 205. 03 263. 50. 646. 298. 59. 225. 208 15i22. 150. 264. 485 52. 847. 516. 79. 789. 007 1923. 188. 915. 282. 63. 675. 110. 89. 817. 490 1924. 234. 238. 916. 101. 130. 524. 71. 840. 227 1925. 207. 774. 738. 88. 817. 540. 71. 607. 051 Su análisis indica la desigual capacidad de las tres naciones para comprar los productos argentinos; así como el visible contraste que ofrecen los valores del comercio entre Argentina y Estados Unidos. Cuando Argentina compra en aquel pais por valor de 206, millones pesos ¿oro, vende por 71, 6; resultando por consiguiente, un saldo en su contra de 134, millones de pesos oro.
Esta suma desfavorable no permanece estacionaria, i disminuye. Por el contrario aumenta. Comparar. es un modo de contri huir a la comprensión de la verdad. Menos incierta aparece una aseveración, si se acude al paralelo.
Estados Unidos, en el año 1926 importó de la Argentina por valor de 72. 132. 734 pesos; y exportó por valor de 175, 766. 544. De manera que la diferencia sería de pesos oro 103. 623. 810. Las dos primeras cantidades representan valores de tarifa: la de exportación, y reales: la de importación. Luego, el total no es el mismo.
Las ventas de los Estados Unidos son en puridad de 208, millones, es decir, mayores aun que las del año anterior, y el;saldo de la Argentina de 135, millones de pesos oro, es decir. también mayor. El Brasil importó de los Estados Unidos por valor de 117. 477. 168 pesos oro sellado, y en cambio le vendió productos por valor de pesos oro 227. 230. 581; de lo que resulta un balance contrario a Estados Unidos, por un total de 109. 843. 413 pesos oro sellado. 4)
Conclusión: el capitalismo yanqui pierde en su comercio con el Brasil 109, millones de pesos oro y gana con el de Argentina 135, Saldo a su favor: 25, millones de pesos oro.
Cualidad de buen negociante es evitar la pérdida. No importa sufrir dilaciones cuando ellas representan aumentos en el haber.
Si hay bancanota en la economia de una nación, no es la plutocracia quien la soporta. Es el pueblo quien la salva, afrontando sus más terribles consecuencias. El Brasil gana; gana su clase dominante. Estados Unidos engulle millones: son para su plutocracia. Argcntina pierde: pierde el pueblo, sobre el cual recaen todas las crisis. Ni en North, ni en South América, los pueblos percibieron jamás un tanto por ciento de las ganancias. Percibieron siempre el ciento por ciento de las pérdidas.