fESFAHT El nombre de Sandino y; su gesto épico, son conocidos ya de toda América y del mundo. No hay un solo indolatlno honesto que no sienta en sus venas un impulso heroico para correr detrás de este general que con un puñado de hombres tan valientes como el, desafía al yanqui,. lo detiene, muchas veces lo derrota. Más que un general táctico, de esos que pasean en revistas militares, sus cuerpos de hetairas, o de los que hablan de arte guerrero en clubs. sin haber combatido nunca, Sandino es un hombre de corazón y un. guerrillero. Resucita en él, esta raza dormida. apático y poética. que hace cien años, siguió a Bolívar y traspasó los Andes, cargando los cañones sobre sus hombros y que tenia un ideal que le quemaba el alma: la libertad. Hoy se vuelve a luchar en todas partes por esa libertad. En todo sitio hay mártires y héroes. de un confín al otro de Amé, rica, la juventud brinda su sangre e inscribe su nombre en cruces que el tiempo conservará como un orgullo y un sarcasmo ante las generaciones viejas y elnicas, que pretendieron entregar o. pais o lo entregaron al conquistador yanqui. El notnbre de Diaz.
y de muchos Díaz de América, pequeños. traidores, aparecerán clavados en picas. El caso histórico se repite. Hace un siglo y más, las clases conservadoras y ricas, simpatizaban con la corona hispana; sostenían la monarquia como gobierno de casta y anatemizaban al estudiante que, desde los claustros y las Universidades teológicas, preparaba el advenimiento de la república. Fué necesario mucho tiempo y mucha sangre, para que la idea democráti ca hiciera los temperamentos sensibles y los llevara al convencimiento revoluoionario. Pero la revolución de la independencia americnna, fué ante todo politica. De economía no hablaron sino algunos escogidos. Hay que hacer justicia aquí al sabio Valle de ¿Guatemala y a Simón Rodriguez, pensadores de ese tiempo que examinaron la revolución con criterio económico y positivista y por eso mismo fueron desoidos. Su obra fué parecida a la de. Babeuf. y si no murieron en la guillotina, concluyeron sus días en la miseria, que es peor que diez guillotinas. Por otra parte, el criollo perseguido y encarcelado por sus ideales republicanos, era rico y si no lo era, por lo menos tenía la inmediata esperanza de que el despojo del conquistador proporcionaría un beneficio inmediato a su clase semi ilustrada. Lo que es el indio, el negro y el pobre. se batían por un cálido sentimentalismo y sin esperar nada de na. die. Después de la revolución volvieron a la ergástula y a la esclavitud. qu ;y. smmo vaciones felices.
Amauta.
fu erzs, surge algo como una palpitación que hace presentir reno Los pueblos de América del Sud, tienen delante de sus ojos sólo dos perspectivas: o la nacionalización de sus medios de producción o el vasallaje económico. en otros términos más explícitos y más viriles: la revolución o la muerte, hablando pd?
boca del mistico y malogrado Raymond Lefeer.
Sandino, al defender Nicaragua, está defendiendo su pais de la explotación del yanqui, de la conquista del dollar. que, primero.
Los tiempos han cambiado notablemente. Una inquietud se ha apoderado de toda la clase moza; una ansia de renovación circula en las venas del pueblo; los más torpes pueden distinguir una conciencia que se toma y que se cristaliza revoluciónariamente.
Los hombres de hoy no luchan ya por caudillos microscópicos o generales de opereta. Un régimen malo vale igual que otro pésimo.
Lo que preocupa a todos es llegar a la realización de ideales económicos y sociales. Nuestra América, fecunda en sangre y en fuerzas, es un campo de experiencias, de donde saldrá una nue vn civilización. Ya de México, bajo el ala de su genio y de su. Primo de Rivera? Ni una palabra más después de lo di cho por el gran Unamuno. Si no, fuera el respeto que todos de bemos. España, sería como una ofensa personal hablarle a uno en serio de Primo de Rivera. Que qué pienso del yankee y Nicaragua? Poca cosa. Un sólo presentimiento me asiste, y es que el yankee habrá de pagar la muy caro algún dia.
Asi termina su disertación improvisada este egregio pensador, a quien se considera como sucesor de Gonzáles Prada y de Enriun Rodó, pensamiento director que en sorprendente desdoblamiento hala y empuja. Nosotros, con la avidez de cronistas apuntamos taquigráficamente al papel sus ideas, pensando que serán avalua das en su efectivo mérito por los lectores de Amauta. GERARDO BERRIOS. 1arsz abnid. nas. está el marino. y el amor a su pueblo lo ha convertido en general. de águila y sus músculos de obrero. tiemblan los yanquis aunque no lo eonfiesen.
empieza su acción conquistadora económica y luego emplea la fue! za. Detrás de cada dollar prestado, ha dicho un escritor yanqui, esto es verdad. Muchos paises de las Anti llas conocen la bota yanqui y las imposturas yanquis. La bruta lidad de estos soldados que ébr¡os de poderlo y de riqueza no. nen ningún freno. Pronto les llegará el turno a lºs pueblos del Pacífico. Pero más que todo, lo que entusiasma en Sandino, es su gear to épico, su decisión inquebrantable y su valor a prueba. Sandino no es un teórico ni un revolucionario lírico. Ni siquiera un nues tro de esos que abundan en nuestra América. lanzan manifiestos revolucionarios periódicosi Sandino es un hombre y de los que honran nuestra estirpe. No es un militar académico; ni arrastra el cotillón, ni siquiera es un político. Sandino es hijo del pueblo Su mirada es Es un general como Esparta cus. Igual que él, su humilde origen lo ennoblece. De simple nse cánico se ha transformado en táctico admirable y conductor de hé. roes. Espartacus, fué un antiguo gladiador que puso en fugn al Preto? Claudio y a las mejores regiones romanas. Sandino. 101 ¡De ahi que ponen.
precio a su cabeza! Igual que los romanos, consideraban. Espar4 tacus, los yanquis hacen correr voces de que tienen que tratar con un bandido. Bolívar fué también un célebre bandido para lo. españoles! Todos los que luchan por un ideal y saben morir her6i camente son bandidos gloriosos de la historia. Ya desearia para si el general yanqui que combate. Sandino la admiración y los laureles que a diario obtiene el bravo nicara guense. lo que es Diaz el minúsculo Diaz no le llega ni a los tobillos. De lejos se ve a Nicaragua, crucificado y dolorida en medio de dos puñsles: el de Díaz y el del yanqui; Sandino salva el prestigio y la parte moral de esa porción de nuestra América.
Instantánea telescópica La revolución: la tiza.
traza en la pizarra mapa mundi.
la mayúscula, incógnita buscada de ecuación social. Se disparó el cohete de la propa En la manzana del globo muerde el diente. de la desesperación. China rasga el contrato del equilibrio. El pivote de la Tierra está torcido; no sirve la guita de los filósofos. Einstein les metió un goal! V Lenin tiene la pelota.
luna ausno gandal Ginebra, Mg. M¿;Ya qº zngyav ili.