suyas: Ámauta. El deber que Henri Barbusse señala como primordial a los ln. telectualcs, contaba con la lealtad firme y la devoción sincera de José Marti. Su personalidad de escritor era un anillo por el que se encadenaba al sufrimiento y a los anhelos de los hombres.
En todos sus escritos es fácil descubrir su radicalismo ideológico, su revolucionar ¡sma fecundo, que hoy es ejemplo tonifieador y venere de recias enseñanzas para la nueva generación revolucionaria lndoomericana. El; ORADOR Su verbo ora de fuego y sus palabras héndian el aire como balas y hacían galopar el espiritu, como golpes de acicate.
Su actitud da orador podemos sintetizarla en estas palabras Las palabras desbonraa cuando no llevan detrás un corazón limpio. entero. El las hcnraba con au corazón limpio y entero, con su generosidad sublime que le hacia sentir como propios, en su propio cerebro y en sus propias carnes, los dolores de todos los hombres.
El las honraba. poniéndolas al servicio de la causa de los opri midoa, de los que tienen hambre y sed de justicia, de los que padecen los dolores inherentes al trágico desequilibrio de la sociedad actual.
a r de José Martí fue un precursor de la nueva poesia.
Mucho antes de que la nueva generación arremetlera denodo damente contra el torpe dog ma que hace depender la vida de la Poesia de ciertas diacutibles y rutinarias bellezal formales, Marti aseguró qus poets no es al que sabe halag ar al oido sino el que hace trabajar al cerebro. antes, también, de que se hablara de la necesidad de vincular la poesia a una profunda y definida intención justiciera, Marti afirmó que la poesia debe ser bálsamo unas veces para el dolor de la humanidad. a inyección de energías en otras ocasiones para ascender hasta la justicia.
Marti pensaba y con el nosotros que no es poeta el que ¡ale de hongo y chaquet a cantarle al balcón de la edad media. Sino el que pone todas sus energías artisticas al servicio de una ºlusa justa Que no es poeta el que agota su cerebro en balagar el gusto cursi de pálidas chiquillas melancólicas, sino el que se pone del lado de los explotados. servirles sin tasa. Poeta, para el y para nosotros, es el que vigoriza la poesia, convirtiéndola en instrumento de un ideal elevado; el que la fortalece, dándole de ali. mento puñado: de vida; el que la salva sacándola del jardín versallesco para que florezca precisamente alli donde la vida es más ruda y donde su presencia puede ser más útil.
Detestaba francamente a los versificadores gimoteantes que. den y repulen sus producciones, para darles un brillo engañoso de moneda falsa. afirmaba: Pulír es bueno, más dentro de la Mente, y antes de sacar el verso al labio.
Le repugnaba la música de murga que algunos poetastros ramPhncs proclaman como elemento primordial de la lírica. afir MIba que lo que importa es la calidad de la esencia y no los detalles labrados del frasco.
La poesia le parecia un débil pretexto de holgazanes estériles, cunado no servía una causa grande y justa.
De los poetas que hacian según una frase suya poesia con raíz en la tierra. decia. No hay empacho ni miedo en bendecir a esos espiritus rebosantes de amor y luminosos, creadores impacientes de sistemas de Redención. Esos son los verdaderos poetas nuevos, yrno otros, Yimadores enanos de literarias y Iemcniles novelerias. Poesia dice no es el canto débil de la naturaleza plástica; la es la poesia de los pueblos esclavos y cobardes. un sentido noble a la poesia cuando exclama. La poesia de las naciones libres, la de los pueblos dueños, la de nuestra tierra americana, es la que desentraña y ahonda en el hºmbre las razones de la vida, en la tierra los gérmenes del ser.
Hay en los versos de Martí sobre todo en los sencillos. osºritoa en aquel trágico invierno en que por ignorancia, o por le fanatica, o por miedo, o por cortesia, se reunieron en Washington. meeym u qe. f 23.
bajo el águila temible, los pueblos hispanoamericanos alto calor humano y reciedumbre de roca. en todos ellos vibra su espíritu rebelde.
En su concepto del contenido y función de la poesia, tenemos una prueba palpable de la extraordinariaanticipación que es en racteristica sobresaliente, de la vida y la obra de José Martí, grau revolucionario, creador infatigable, afanoso roturador de horizon tes inéditos, ágil cazador de perspectivas vírgenes y de posibili dades redentoras. EL envcanon Nuevamente hallamos reflejado el criterio revolucionario de José Martí. en sus ideas pedagógicas.
De vivir, formaría junto a los que combatimos por las refor mas educacionales. Porque a su vista clara y a su pensamiento atalayante no escapaba que las escuelas y los maestros, tal como han actuado y actúan, sólo sirven para obstaculizar el desarrollo de la verdadera educación. Marti pensaba que las escuelas deben ser talleres, y los maca tros y alumnos obreros. No cenáculos de elegidos, ni mordazas de la verdad, ni trinchera de lo viejo y rutinario las escuelas, ni. frios repetidores de textos y sujeta riendas de las inteligencias los maestros.
El maestro según Martí debe ser voz para alentar y no freno para contener.
La educación debe ser desarrollo consciente de las aptitudes reales del hombre y disciplina fecunda de sus impulsos vitales; la educación debe ser preparación para la vida, en la más amplia acepción del vocablo, debe ser estímulo de las facultades bue nas y de las ¡fuerzas creadoras que hay en el alma humana. Edu car es orientar, no empujar ni someter.
Su espiritu luminoso se rebela contra la islsa educación y contra los falsos educadores. Denuncia la monstruos a mentira que hay en afirmar que la educación consiste tan sólo en la impertec. ta y morosa enseñanza de modos de leer y de escribir. asegura que educar es preparar los espiritus para que hallen su verd. c. o lugar en la vida, y descubran su verdadero camino.
Educar es hacer hombres honrados y ponerlos en condiciones de hallar una vía honrada en la vida. como no hay en la existencia otra vía honrada que la que uno abre con sus propios brazos, aboga porque la educación prepara al hombre para esta gran.
tarea.
El maestro debe ser un taumaturgo capaz de lograr que. texto no sea plomo que dificulte la buena marcha de la manu, sino ala que le ayude a remontarse.
El maestro debe ser consejero. y no capataz.
Marti piensa que la escuela no debe ser un recinto donde se congreguen por convencionalismo. por rutina los espíritus tiernos, para que gentes mediocres les infiltren sus perjuicios y extrangulen sus ricas aptitudes. sino fragua donde sabios y amorosos herreros tiemplen las almas jóvenes para el culto de la verdad y el ejercici9 del bien. educar, pues, será vigorizar y orientar las fuerzas todas que posee el hombre para realizar un gran trabajo en la Tierra. y no losa de mármol que les impida salir a la luz. EL rarn ora Patriota, no en el sentido chauvinista y burgués de la palabra, sino en su acepción revolucionaria, José Martí se dió todo a la causa de la emancipación cubana.
En su cerebro atormentado modeló con cariño una Cuba que no era la de entonces y dista mucho de ser la de ahora.
Soñaba con la república cordial, con todos y para todos. Sin distingos, sin fueros, sin privilegios. Que todos los hºmbres vienen desnudos al mundo y no hay razón justificativa de que, luego de estar en él, unos se vistan y otros pierdan la piel o se queden pbr toda la existencia tal como arribaron a la vida.
Queria una república donde la primera ley fuera el culto a. la dignidad plena del hombre. Vale decir, una república, forma da por ciudadanos que marcharon cogidos del brazo y no por peones. y mayors. les. 7.