Amauta. V, 27 La cºstumbre indigena y. derecho I? OR EMILIO ROMERO. Para AMAUTA.
Cuando los legisladores redactaron nuestros códigos, lo hicieron con olvido absoluto de los indios, con prescindencis total de las normas consuetudinarias. de las relaciones jurídicas establekm entre ellos con bases inconmovibles. Ese desconocimiento de las relaciones entre indios y de las que también participan los seami indios orig lna en parte el conflicto perenne que hace rebalsar. de expedientes los anaqueles de los archivos de justicia.
Con el propósito de señalar simplemente al interés de los estudiosos, hacemos esta superficial observación a algunos aspectos del derecho consuetudinario indígena en el departamento de Puno.
LA PERMUTA Esto contrato tan antiguo en la evolución del derecho, constituye una de las normas jurídicas más frecuentes entre los indios. En Puno se le conoce con el nombre de Chale. El chalco o truque. es la forma más corrlcnte de intercambio entre indios. El cambio de unos productos por otros, de animales de trabajo y ¡un de terrenos de cultivo, es muy frecuente.
Tan generalizado debió ser este contrato que los españoles colonizadores del territorio, lo dejaron subsistente y aún lo tomen taron. no conociendo otra forma de celebrar convenios sobre la propiedad. Casi rara vez, tal vez nunca, los colonizadores pusieron una moneda en manos de los indios. Los mercaderes hispanos no conocieron otra forma que la del cambio para el comer cio con los indios. Era 1recuente, según se vé en las viejas crónicas, como los españoles no empleaban otro sistema para adquirir productos indígenas. El rescate de llamas, o cameras de la tierra lo hacian cambiando uno de esos animales por dos cestos de coca o dos carnero: por una cuarterola de vino.
la permuta es general y existen mercados destinados exclu. 8ivamente. la permuta. Mercados indigenas genuinamente, eshblecidos en lugares apartados de las poblaciones; eminencias pin torescas, recodo: de ríos, donde los nativos se reunen para ejercer. este comercio.
mismo sistema para el intercambio de prodch.
LA COMPRA VENTA. Este contrato está generalizado en las poblaciones a donde los indios tienen que llevar forzosamente dinero para. adquirir especies. Puede afirmarse que el indio casi no tiene noción completa de este contrato de compra venta, acaso por no tener la idea de la propiedad privada profundamente gravada en la conciencia. Es esta una de las causas que origina la mayor parte de los litigios ¡obra la propiedad. pues muchos indios venden sus tierras justipre Cíadas, en escritura pública y mediante todos los requisitos exigidos por la ley para el perfeccionamiento del contrato; y, sin embargo, el indio se presenta pasados muchos años, cuando ha muerto el comprador a reclamar a los herederos de éste la propiedad del terreno. Esto es lo que llaman. ncoger su terreno. argumentando que la venta fué hecha al padre, pero muerto él, se acabó el contrato. Otras veces argumentan que con tantos años de explotación de la tierra, el precio está más que suficientemente de vuelto, siendo justa la devolución de la tierra al vendedor. Hay pues un choque constante, una guerra diaria entre el espíritu de nuestras leyes con la conciencia indígena. Es la cons tante contienda entre el espiritu romanista que inspira nuestra leñslación. con los principios sencillos e inspirados en el bien, que animan a las costumbres de los indios.
El contrato de compra venta. en nuestro concepto. no se ha incorporado aún totalmente en la mentalidad indigena. Siendo la.
Permuta en la evolución de derecho anterior a la compra venta, los indios se encuentran en la época de la permuta. Cambian de tierras, cambian de animales, de productos, etc. La compra venta existe en las relaciones con los blancos o mestizos, entre los que media el precio pagado en moneda SOCIEDAD. Puede señalarse como una de las relaciones sociales mayormente extendidas entre los indios. La sociedad o comNñia, cuyos antecedentes históricos son fáciles de explicar, es el vehículo principal en las actividades privadas de los indios.
LláLos semi indios que concurren a esos mercados, hacen uso del maso guaqui el contrato social en virtud del cual juntan su in. dustria o sus capitales dos o más personas. Es tan frecuente, tan. profundamente grabado este contrato, por el espiritu de cooperación antiquísimo entre los indios, que puede afirmarse que será raro el caso en que no se le encuentre.
Por el ¡uaqui, un indio pone el terreno y otro la semilla. La semilla puede ser para todo el terreno, o para un surco. En este caso, los socios concurren por mitades al trabajo de las chacras, llevando sus y1 1ntas, sus herramientas de trab ujo. Al tiempo de, la cosecha, se reparten por suerte, debiendo alternarse los socios. un surco de chacra para cada uno.
El guaqui no solamente existe entre indios. También lo proctican con los vecinos semi indios de los pueblos y con los mistia de las ciudades. El señor contribuye con su terreno y algo de dinero para las faenas agricolas. El indio pone su trabajo y las semillas.
El señor no se preocupa más de la chacra hasta el tiempo de la cosecha en que es invitado por el indio a recoger su parte. Un surco. alternando, para cada cual. PRESTAMO. Elpréstamo de productos de toda clase, es frecuente entre los indios, sin ningún interés. El comodato igualmente. Los indios se prestan bueyes, instrumentos de labranza. bajo la sola te de su palabra.
CONTRATO DE TRABAJO. Uno de los aspectos más interesantes en la costumbre indígena es el que se refiere a la coope ración para el trabajo. Está tan hondamente grabado este sentimiento de cooperación, que puede afirmarse que no ha trascurri do un sólo disdesde los buenos tiempos incaico: para el espíritu. nativo. La cooperación en el trabajo es casi obligatoriamente sagrada entre ellos. Unos ayudan a los otros, ya sea en la labranza de las tierras, en el recojo de las cosechas y recíprocamente, se prestan mutuo apoyo.
Tratándose del trabajo de los indios para los mestizos de los pueblos, dueños de tierras, el contrato de trabajo se llama minhr o ¡sin. Los jornaleros minkados no prestan su trabajo senci llamente. tanto la hora como cualquier jornalero de la ciudad.
Prestan. su trabajo, inspirados siempre en el sistema de cooperación y comunismo.
paga, deben necesariamente recibir algo de los frutos que cosechan. Por elevado que sea el jornal, el indio debe llevar siempre algo de la cosecha.
En Chucuito, se llama ullansi. la porción de la cosecha de papas destinadas a repartirse entre los trabajadores. Es cierto que para ese montón se buscan las papas deterioradas en las cosechas o las podridas, agusanadas o ñu atas que llaman los aimarás, pero el ¡eparto es indispensable.
Es por esto que además del jornal que se les y La medida para el reparto suele hacerse dando a los indios el doble que a las indias. Un cajón al indio y medio cajón a la mujer. Además del jornal, los trabajadores reciben el acnlli o sea la porción de coca para masticar durante el trabajo.
en este reparto se, tienc en cuenta a los sexos. Jos hombres se les reparte doble porción que a las mujeres. En Huancané se les dá un cuarto de onza al día; y en Sandia, provincia productora de la coca el reparto es de tres libras de coca al dia y la porción duda se llamo aypu. Además, los jornaleros deben merendar en la chacra, precisamente del producto de la cosecha de papas, para lo que se destina una gran porción. Para la merienda, se disponen doslargas mesas formadas por costales extendidos en el suelo. Una; para los hombres y otra para las mujeres. La separación de sexos es rigurosa en las meriendas.
LA DENOMINACION DE LAS TlERRAS. En el departamento de Puno, por lo mismo que es una región de una antigiiedad. histórica. rcmotisima, centro de mitologias admirables, considerada con razón como la gran paeearin. la región de los dioses, no hay piedra ni terr6n que no tenga su nombre. La existencia de los achaehilu, dioses protectores de las quebradas y de los montes, es. piritus divines que aniínan a todos los seres existentes, perdura inTambién. tenso y vivo entre la multitud indigena aymará. Su pantcismo ingénuo y sencillo, coloca el espiritu del acha chile en todas las rocas y en todos los llanos; en las fuentes y en las colinas. mwamw xmg um. aawm aa. ew tu