88 ¡Ev sy cuolas rurales ambulantea ¡un la educacibn ¡lo los niños lndlgeuac (l)
Entre los problemas de mayor importancia para un ceriamsn de mujeres pan americanas, debe figurar la. reivindicacidn del indigena entre los cuales debe tener preferencia el Indígena Perua no, el paria de las serranías del Perú, que después de un siglo de independencia celebrado, con todo el fausto de nación civilizada y culta, se conserva en el mismo estado de esclavitud material y ci. vico, y rebajamiento moral a que lo redujeron los rudos y despú» ticos soldados de la conquista y los hombres sin visión civilizadora y humanitaria del coloniaje; a cuyas veras consumaron la la bor de abyección moral los eternos explotadores de la miseria, de la ignorancia y de la debilidad y que. se llamaron y se llaman, corregidores, gamonales, latifundistas, enganchadores, patrones, ad ministradores, las autoridades y malos curas, y que seguirán lla. mándose para los que esperan la redención del indio: explotadores del hambre, de la miseria, de la debilidad e ignorancia del in digena, que con el nombre de encomiendas, mitayos, partidarios, peones, enganchadorés, varayos, feligreses. etc. han sido consi derados como buena materia de explotación de cuyo producto deblau vivir en el fausto y la opulencia.
Las que nunca salimos de los centros cultos, de las ciudades civilizados y de los pueblos en donde el medio, influyendo sobre las aptitudes del indígena, le transforma en un elemento útil en. los quehaceres domésticos de preferencia, en el muchacho de almacén, en el ama de niños, en el frutero receloso, en el mayor domo de casa grande, ceremoniosc, o lo encontramos en todos los menesteres de la actividad comercial e industrial. comedido y cortesano; creemos que el indígena está en la escala cultural que merece y que todos los civilizados poseen, salvo la ignorancia casi general en la clase menester osa, y no completamente destruida en las demás clases. Pero si nos alejamos de los centros citados y nos internamos en los diversos distritos y comunidades de la sierra, la triste realidad nos hiere nnonadándonos. Nuestro experiencia se refiere al Perú. En todas partes mujeres desgreñadas y sucias, envueltas en una falda mida y con mil remiendos cubren la parte inferior del frío, con una vieja manta manufacturada por ellas mismas. niños desnudos, envueltos con andrajos de lana de color indefinible por efecto del tiempo, las lluvias y el fuerte oxigenamiento del ambiente, golpean nuestra atención estupefacta llenando el alma de compasión infinita.
Los hombres, melenudos y andrajosos, se dedican al pastoA reo y cultivo con sus pequeñuclos que trabajan desde que pueden tenerse seguramente sobre sus pies; por las mañanas y por las tardes en todo el rigor del frio salen criaturas de ambos sexos, desde seis años de edad, a poner los ganados en los campos leja nos que ofrecen sustento, los recogen en los apriscos y cuidan los puercos en los pastos durante todo el dia alimentándose solo con unas cuantas raquitícas papas sancochadas.
Vive esta gente en chozas de piedras nrrumadas, y techadas con paja seco, por cuyas endiduras el agua de las lluvias se escurre en las noches tempestuosas frecuentes. En estas viviendas rud imentarias, sin luz y ventilación, viven grupos numerosos de per. sonas que constituyen las prolíficos familias de la raza indígena. que con su prolificidad está manifestando su estado primitivo y estscionario de civilización, cualidad establecida por la Ciencia Sociológica como principio de primitividad. ingún elemento el más rudimentario de higiene, norma la vida de estos desgraciados habitantes de las serranías peruanas que viven como los animales de las panas, bañándose ligeramente cuando una lluvia les sorprende en lugar inhospitalario. Estos infelices dejan caer de su cuerpo lleno de parásitos la ropa apesto se e inmunda que se pusieron en dia de buena suerte que les hizo encontrar un vestido arrojado por algún viajero o que su diligencia ha manufactursdo en los dias de quietud, abundantes en la sierra, dentro de las oscuras chozas, en los dias de lluvias y tempestades, y en pleno campo las otras. (1) Este trabajo fué presentado por su autora, nuestra. miga Miguelíns Acosta Cárdenas, als 21. Conferencia Pan Americans de Mujeres Por permanecer inédito hasta hoy e interesarse muchos indí cnisias de provincias, que escriben a la Dra. Acosta Cárdenas sobre particular, en conocerlo, lo acogemos gustºsos en esta sección. Amauta Cuando se atraviesa la Cordillera viniendo de puerto Ocopa (Rio Tambo) para llegar. Matahuasi, estación femurrilen en. el Departamento de Junín; se encuentra campesinas (ornidas que hacen el trayecto a pié al mismo tiempo que van hilando lana de carnero. de llama u otros animales que tiene, en la meca maneja da con destreza por sus manos callosas curtidos con el arado, creeriase que esa manufactura constituye la riqueza de los habitantes serranos, pero no; las abuelas, las madres, las hijas y las nietos hilan para una trazada. o una pieza de vestido que servirá para luengos años, como luengos años se han empleado en trans formar al material en hilos. Sus riquezas están formadas por unas cuantas gallinas flacas y cerdos hambrientos; unas cuantas cabezas de ganado lunar y vacuno; un burro o dos. Un caballo o una mula los poseen los privilegiados. La propiedad territorial consiste en media, una o dos yuntadas de terreno (yuntada: lo que se ara con una yunta de bueyes en día normal) que apenas produce al año una cosecha capaz de mantener mal, la numerosa familia de cada indigena, dando un pequeño margen para vender a fin de adquirir algunos centavos para las más imperiosas necesidades, Esta perenne miseria de los indigenas peruanos hace que eltén siempre dispuestos a recibir dinero a cuenta de trabajos personales o en calidad de préstamos a intereses que favorecen la la bor explotadora de los gamonales, que los cogen con los contratos de enganches o les quitan sus miseras propiedades para ensanchar sus latifundios; cuando con su trabajo no pueden pagar los intereses usurarios de enganchadores y latifundistas, ambos encar nados en el gamonal, reducen al indígena a la esclavitud fisica y a la esclavitud moral.
Las mujeres pan e hispano americanas, las mujeres del mun do entero que tienen corazón y saben pensar. tienen el deber de poner todas sus fuerzas en la liberación del paria de la humanidad.
No es nuestra mente señalar ahora minuciosamente todo lo que contribuye a dar cada día más relieve. esta mísera y aflictlva situación del indígena peruano semejante sin duda a la de todos los indígenas del continente americano, situación que adquiere mayor relieve. medida que la civilización avanza poniendo en trans parencia la abyección en que está sumida la raza de hombres que Ctuvieron su época de esplendor, sitio entre las naciones más avanzadas y progresistas, no; mucho se ha escrito y son demasiado bidas por las personas ilustradas las causas de la actual situación del indígena americano, de los habitantes andinos del Perú anti guo y de México. república en que por fortuna se ha alcanzado ya algo más que aqui en beneficio del poblador autóctono.
Hay muchas personas de conciencia humanitaria que se inte resan por este trascendental problema que no es solo del Perú; muchas han ideado medios de concluir con el estado de cosas que constituye una vergiienza de la civilización pan americana; Gobiernos y representantes han hecho del problema indigena su pl! taforma. Pero no debemos las mujeres dejar solo a lo!
humanitaristas, a los politicos y y a los gobiernos; es n:cesario que juremos ante nuestra conciencia de seres racionales y sensibles hacer un apostolado digno como lo es, por ejemplo la destrucción de las guerras, como lo es toda labor humanitaria encaminada a destruir la ignorancia, de poner los en los cenbm oscurecidos, nobles aspiraciones en las dormidas inteligencias; todos los anhelos femeninos deben. concretarse en, el penoso de salvar los espíritus débiles de las garra de las desalmadss sanguiiuelas humanas que viven absorviendo la sangre de sus congéneres. De allí la imperiosa necesidad de procurar la rehabilitación del indigena transformándole en ciudadano consciente y respºnsable, capaz de derechos y obligaciones, de anhelos culturales progresistas; hombre en sentido moral e higiénico, con aspiradº nes a la vida civilizada, para ser factor útil a las naciones Amerí. canas y elemento creador del bienestar económico general y nº dejarlo como ahora bestia de trabajo explotada, ser miserable y vergonzante; miembro social pasivo del progreso y rémora de Il civilización continental de la América Hispana. Pero esa labor de la mujer aunado a la de los hombres, de iru»
les anhelos, no debe ser de tutelaje simplemente ni protección individualizada; los régimenes de tutelajs simplemente o de Prº tección individualizada favorecen la ineptitud y no desarrollan la propia capacidad para defenderse. bastarse a si solos, lo Gºº