26. LA; REVOILUCION MEXICANA YO EL CLE ROK Amauta FOR RIOARDO MARTINEZ DE LA TORRE. El jesuita Valentin Sánchez, en el solemne Te Deum celebrado últimamente por el cumpleaños de Benedicto XV, encontró más provechoso para el esplendor de la iglesia, atacar duramente la enorme labor civilizadora que lleva a cabo la revolución mejicana. Creo que más acertado habria andado nuestro buen fraile, si comenta ante su auditorio la doctrina de Cristo, trazando un paralelo entre la Palabra de Dios y la Palabra del Papa. Desde luego, esto no puede hacerlo ningún predicador, pues para eso tendría que comenzar por colgar la sotana, y no escapa a nadie los inconvenientes que trae el abandono del hábito. qué fué lo que dijo el carita Sánchez. auditorio narrándole barbaridades cometidas por las tropas federalesicontra los católicos.
berculosisi por la que los sagrados emisarios de Roma morían lentamente de tisis. Lenguas cortadas. Miembros crucificad os. Crá neos partidos en dos como un coco de panamá. El curita Sánchez dió una, leída previa a los tenebrosos manejos de la Inquisición, y luego subió al púlpito. echando frente a sus oyentes, sobre la cabeza de Méjico, los viejos pecados del clericalismo, rotulados con una nueva etiqueta.
Afortunadamente conocemos la historia. Somos gente seria, de estudio. Hemos comprendido que no se trata de vociferar in sultos como los desadaptados liberales de ayer. Hechos. Núme ms. Argumentos: he aquí nuestras nuevas armas. Prepare una obra: LA IGLESIA CONTRA EL PROLETARIADO. El curita Sánchez tendrá en ella su puesto. Se lo prometo. Ahora podrá dormir tranquilo.
Los lectores de Amauta están informados de la politica Interna mexicana. Saben perfectamente que, a los frailes que lanzan a la guerra civil a los católicos, al grito de ¡Viva Cristo Rey! no se les inocula tuberculosis: Se sigue con ellos un procedimiento moderno, revolucionario: plomo. La revolución mejicana tiene la prisa de las transformaciones efectivas. No puede detenerse en el deleite cruel del martirio: eso es propio de los que son incapaces de continuar avanzando. El ejemplo de la. incapacidad de la Iglesia para realizar todas las utopías que prometió a los fieles, no se borra de nuestra mente: Torquemada.
Por eso la revolución fusila. Ejecuta sobre la marcha. En el campo de batalla. UN NUEVO AYACUCHO?
La victoria de Ayacucho libertó políticamente a las clases me dias americanas del tutelaje español. No del servilismo romano.
La Iglesia se cree poderosa porque los gobiernos de la clase me. dia la protejen como aliada contra el proletariado. Basta que el eñado revolucionario adopte una actitud enérgica, como Rusia, México, Ecuador, la pretendida fortaleza se esfuma inmediatamente. Vienen entonces las protestas de pureza. Se habla de persé caciones. Martirologios. intolerancia. Como nuestro curita Sán chez. Lo que no impide que monstruos ensctanados ataquen un tren y quemen sin misericordia a los pasajeros de ambos sexos, o le humillen a semajanza de los Jesuitas de Quito, que fueron su misos ante el Dictador para ofrecerle ¡voluntariamente! disolver la lsociación Católica de Jóvenes. Creyeron poder utilizar como arma política un rebaño de seres que no han sentido la juventud, porque el optimismo es un estado juvenil. El optimista espera el triunfo de la equidad social. El bien es la verdad.
la justicia. La justicia es el anhelo de todos loshombres.
La actitud del clero en México y fuera no me sorprende. Es tradicional. Tampoco me sorprende el jesuita Sánchez, encara mado en el púlpito, congestionado, vociferante. UNA ro¡. amcs PUBLICA. En una famosa controversia que tuvo lugar en ciudad de M6; xico, el de agosto de 1926, entre el Ingeniero Luis León, re presentante de los partidos obreros, y el Sr. Manuel Herrera Lasso, representante de la Liga de Defensa de la Libertad Religiosa, se conocieron importantísimos documentos que demostraban la culpabilidad en que el clero incurrió siempre que creyó amenazado sus intereses personales y precarios.
Impresionó a su Habló de una sui géneris vacuna de tu. La verdad es En Enero de 1847, copio de esa controversia pública, el po.
der Republicano exhausto de fondos para hacer frente a la invasión norteamericana, buscó dinero y tuvo que acudir al único poder económico de entonces: el clero, que en aquel tiempo era el hacendado y el banquero de la. República, y el 10 de Enero de 1847 el Congreso votó una ley autorizando al Gobierno de la Nación para que vendiera en subasta pública hasta 15 millones de bienes de manos muertas, y el dia 15 del mismo mes se publicó el reglamento del decreto en referencia, dividiendo el monto total de aquellas contribuciones en bienes de manos muertos, entre diversos arzobispado: y obispados. Saben Uds. cómo respondió el clero mexicano a ese decreto. pesar de encontrarse la Nación invadida por fuerzas extranjeras y después de traicionar a la Patria re cibiendo en Puebla bajo palio al invasor americano. pues clausuró las iglesias, pretendió amotinar al pueblo contra el Gobierno.
Continúa el conferencista leyendo comunicaciones oficiales de la época, que son un anatema para la Iglesia, y concluye en esta forma: Ya ven Uds. si puede negarse que en el pasado ha intervenido el clero en nuestras cuestiones políticas. Siguen nuestras desgracias después del 47 y el clero continúa apoyando a los elementos conservadores y reaccionarios, y siendo el pedestal de poderío sobre el que descansaba el poder de aquel farsante sangrien to del pueblo mexicano, de Santa Ana, a quien el clero le cantó Te Deums y respaldó hasta que fueron tantas sus arbitrariedades y sus exigencias dictatoriales, que el pueblo ya no pudo soportar más tiempo el régimen y los caprichos del dictador e inició ese primer movimiento organizado y de programa, movimiento dirigido por el Partido Liberal y que la historia conoce como el glorioso Plan de Ayutla. Ahora vamos llegando en la historia a una de las luchas más sangrientas y profundas que hayan conmovido a nuestra Patria: la Guerra de Reforma y la lucha contra la Inter vención Francesa. Yo pregunto a todos los mexicanos, mexicanos de todos los partidos, de todas las creencias y los más recalcitrantes católicos, apostólicos, romanos, a todos los que conozcan si quiera lijeram2nte la historia de su patria, si se puede negar la par tici pación del clero mexicano a favor de sus privilegios y de los intereses conservadores en la Guerra de Tres Años, primero, y si vencido el clero e intereses en esa guerra y llevadas a cabo las reformas por la inquebrantable fé y la indomable energía del Benemérito Juáres, no fué el mismo clero. en alianza con el partido Conservador, el que mendigó en el Extranjero un Emperador para un régimen que no pudo vivir ni podrá existir nunca en esta República.
Esta es la. verdadera situación del clero mexicano: contra el Estado. No es una lucha religiosa. Es simplemente la defensa desesperada de una agrupación latifundista que acaparó las tres cuartas partes de la riqueza, y que no se resigna a perder el esplen dor material logrado a la sombra de Cristo. El clero católico, continúa el ingeniero León, siempre se enfrenta con los gobiernos revolucionarios, cuando las leyes lo contienen en sus abusos; y para enfrentarse con los Gobiernos toma como pretexto la religión católica, sobre todo en estos últi mos tiempos en que la libertad de conciencia en nuestro pais es una conquista liberal sostenida en grandes luchas contra el clero y los partidos conservadores. La religión en asuntos de regla mentos de cultos, nada tiene que ver con la ley. Los cultos son actos públicos. y en. los actos públicos no tiene el Gobierno derecho a exigir seguridad para el público? El pueblo mexicano y el Gobierno revolucionario saben muy bien que las actividades del clero se han dedicado siempre a conquistar el poder temporal, cuando todas ellas debian dirigirse a acrecentar su poder espiritual, moralizando al pueblo, que bien lo necesita. Cuál es el Cristo del jesuita Sánchez? El mismo del Licenciado. Herrera Lasso, es el Cristo que el cura de las ¡haciendas predieaba a los peones para que vivieran dentro de la resignación y la obediencia del patrón, que era sagrado, para que se conforH moran con ser siempre siervos y esclavos del hacendado El Cris to de oro es el que predicaban los curas a sueldo de los grandes. industriales, para que los obreros no pidieran aumento de jorna les ni fueran a la huelga; el Cristo partidario constante de la con.