24 LOS PROBLEMAS DEL CINE Ar POR MARIA wn ss.
PROBLEMAS DEL CINEMA Sobre el cinema hay mucho que decir. Alrededor de las imá gon es animadas que han conquistado al mundo. surgen múl tiples problemas de lo más interesante de enfocar. Problemas que no se relacionan, por cierto. con el color de los ojos de Gloria Swanson, ni con la musculatura de John Barrymore, ni con las enamoradas de Rodolfo Valentino, ni con las acrobacias de Douglas Fairbanks. los fervientes del cine entre los que me cuento yo, orgullosamente nos tienen sin cuidado los chismes de Hollywood; lo que nos interesa es el aspecto artistico del cinema.
EL GRAN PELIGRO Señalemos ante todo el gran peligro. Ya no se discute si el einematógra o es o no un arte. Sus posiciones están bien establecidas al lado de la pintura, de la música, de la danza, de la arquítecturs. y del teatro. Hasta se le ha llamado el septimo arte. Pero frente al film artistico, a la imagen visión de belleza y expresión de vida, se yergue la película comercial anodina, vulgar, banal, semejante a una buena fotografía y nada más, fabricada para amenizar la digestión de los buenos burgueses y provocar las lágrimas de las pollitas sensibleras. Digestión digna de todo respeto, la grimas merecedoras de la mas grande compasión, pero el cinema ¡no es uo. De Hollywood, sobre todo, nos viene el gran peligro el productor europeo esmas culto, menos negociante de Holly wood, con sus inmensos talleres, sus estrellas pagadas. precios fantásticos, sus batallones de comparsas toda esa maquinaría prodigiosa, que representa millones de millones de dóilares. De Hollywood nos llegan esos cientos de metros de peliculas. nece. dades sentimentales, piruetas, carreras, trompeaduras, dramones truculentos que concluyen con el gusto tan poco refinado de los »públicos, inyectandoles el veneno azucarado de la curslleria.
Allí está el gran peligro del cinema: su industrialización. Industrialización gue va tomando caracteres alarmantes: el productor cinematográfico ya. casi no se preocupa de hacer una cinta hermosa, sino una pelicula que tenga pronta y fácil salida en el meros. do. resulta que el film, espectáculo de arte, tiene que cederlo. el sitio al film, producto comercial.
lndustriaiización que se extiende a los artistas que caen en manos de directores y empresarios yanquis: las estrellas son victimas del reclamo. Este es el caso de Dolores del Río, la intér prete adorable de Resurrección. cuyo talento fragante y fresco esta en vias de yanquilizarse. Ah Dolores del Rio quién podrá olvidar ess Masiova dulce y voluptuosa, cándida y melancólica, suave y triste con qué sorpresa y con qué pena hemos visto tus fotografías de Carmen vampiro ¡I ¡Dios mio, qué exigencias, tienen. a veces, los negocios. EL OTRO PELIGRO Es la imitación del teatro. Es el pegarse. las fórmulas, ya ¡ustedes, del viejo arte dramático, el meterse en sus moldes ya no. centenarios, sino milenarios. El cinema, arte joven, arte sin pa sado y sin tradiciones y por ende. sin trabas, no tiene porqué cubrirse el rostro con la máscara de Talia. El pedirle prestado al teatro su técnica y sus reglas además de sus actores, sus decorados y sus escenarios es el gravisimo error en que incurren muchos de los cineastas. El cinema que es ritmo, movimiento y dina mismo mucho más que el teatro, anciano cubierto de gloria, pero anciano al. in. debe vivir solo. El film ha de ser puramente, únicamente cinematográfico. Quizas un poco pictórico, un poco arquitectónico. Pero nunca. teatral y literario solamente en los letreros. el día que puedan suprimirse los letreros, el cine será lo que debe ser: la imágen libre, radiante, bella como un ensueño y vibrante como la vibración misma del universo la nube, la flor, el gesto de un adolescente, la sonrisa de un niño, el beso de una madre a su hijo y el diálogo de los amantes bajo el cielo iu finito. Loti y MaeterlinckfFlaubert y el Dante.
LOS ESCENARIOS PROPIOS Los metteurs y directores se obstinan en llevar a la pants. lla novelas y piezas. teatrales. asi vemos fracasos como La luz que se extingue. de Rudyard Kipling, que resultó una película de lo más insipida y pesada, La Batalla. de Claude Farrere otra mutilación Jack. qué tonteria. de Daudet, Koenigsmark del triunfante señor Pierre Benoit y aquella profanación de la Fox. el Pájaro. Azul. Hasta Resurrección. con todas sus bellezas y todos sus aciertos es una versión incompleta de la obra, tan noble y tan humana de Tolstoy. Pero estos fracasos. quizás por ser de orden artístico y; no monetarios no sirven de lección a los productores. Todo es film ble según ellos; Balzac y Dickens (La Fox ha. tenido la osadía de poner las manos sobre la Divina Comed ia. El film bien realizado ha de tener argumento propio. Asi lo comprenden Abel Gance, Griffith, Ince, Fritz Lang. cuándo veremos su Metrópolis. en Lima. y Chaplin que escribe y dirige sus películas. El argumento propio puede desarrollarse con libertad; además es cinematográfico. la novela y la pieza tea tral tienen forzosamente que restar amplitud y vigor a un film.
Solamente en las novelas pintorescas y frondosas del viejo Dumas se encuentran cosas filmables, de esas que dan por resultado esa cinta magnífica de Los Tr u Mosquetom.
LA MASCARA DE CHARLES CHAPLIN Charles Chaplin es, en el cinema, lo que Beethoven en la mii sica y Monet en la pintura; un creador, un innovador, un revolu cionario. Las peliculas de Chaplin se salen de todos los procedimientos y fórmulas de la cinematografía, procediniientos y fórmulas que, por desgracia, vienen repitiéndose indefinidamente. Son películas con técnica y, sobre todo, con espíritu nuevo. Chaplin ha traído a la. pantalla un sentido de humanidad, de fantasia, de comicidad y de emoción. Cómico lo es Chaplin, pero con una per sonalidad potente y; una originalidad desconcertante. Cuan lejos están del actor inglés el mediocre Buster Keaton, el amanerado Harold Lloyd, el grotesco Ben Turpin, el almíbar ado Max Linde y tutti quanti. Cómico si, pero sintiendo la vida con su dolor y su amargura, tanto más grandes, cuanto más callados. El rostro de Chaplin. esa fina máscara un poco me aric6lica, en la que intervienen elementos de latínided. y que iluminan dos claras pupilas soñadores cómo expresa todos los matices de la vida, cómo traduce todos los sentimientos y todas las emociones. Habéis visto El Pibe. ese poema de ternura, esa maravilla de gracia hecha con el candor de un niño y el genio de un hombre? Cuando Chaplin recorre los dormitorios del asilo noc turno, buscando desesperado, casi loco, a su chiquillo ¡Jack. Jukl, claman sus labios y su corazón. no es cierto que toda la angustia y: toda la desesperación de ese hombre, de ese padre, se nos mete en el alma? Porque ese es el arte de Charles Chaplin: vida, humanidad, amor y emoción.
LAS GRANDES OBRAS DEL CINE El cinema cuenta ya con cierto apreciable número de obras realizadu artísticamente. Esto a pesar de los industriales y negociantes de la cinematografía, que se esfuerzan en ahogar al film artístico en el turbio océano de las peliculas comerciales.
Una nomenclatura de las grandes obras del cine podria ¡er esta aproximadamente. El Pibe. En Pos del Oro. El Reverendo Karad un. Una vida perro. El vagabundo y otras más de Chaplin. Los Tres Mosqueteros (la producción francesa. Nanouk, el esquimal. Hamlet con Asta Nielsen ya no fotografia, sino una sucesión de admirables aguas fuertes. Robin Hood. Ricardo, Corazón de León. creación de Wallace Beery. Enrique VIH. por el Emil Jennings.
Amauta