rwwW ua. La Convención Intersiácio na. clief frlnaesirost de A Bueno Airésl. Un acontecimiento, bien diverso de la. Via. Conferencia Panamericana en su espiritu y en su trascendencia, ha sido la Convención Internacional de Maestros. Poco importa que el cable no haya hablado cotidianamente de sus debates eincidentes. En ella han estado representadas las mejores fuerzas de renovación del continente. Participó en sus labores con ejemplar entusiasmo una delegación peruana. De su comité organizador formó parte nuestro compañero Oscar Herrera.
Julio Barcos escribe lo siguiente reseñando las labores de la conferencia: ORIGEN DE LA CONVENCION.
Corresponde al magisterio chileno, que al presente es la única fuerza nacional organizada, con orientaciones definidas y con una.
admirable experiencia en su acción social, la iniciativa de esta Con vención. Por las razones politicñs que han perturbado a Chile en estos últimos años, no se realizó dicho torneo en aquel país. Prefirleron los autores de la idea que se realizase en Buenos Aires y designaron para ello a personas que por su actuación y eus con.
diciones personales eran merecedoras de su confianza.
El Comité Organizador compuesto por estas personas e integrado por delegados de instituciones de responsabilidad notoria, no hizo sino interpretar fielmente el pensamiento de la Convención de Talca, donde se sancionó el proyecto y se acordó la tabla de materias. Lo primero que se biio fue un balance de sociedades, personas y publicaciones que dentro y fuera del país se hubiesen distinguido por su contribución en pro de los ideales de la nueva Pedagogía que teórica y e xperimentalmente se propaga hoy en todo el mundo.
Como no se trataba de realizar uno de tantos congresos de fósiles pedagógicos, sino un certamen educacional con gentes de ideas progresivas, más o menos informadas de las reformas que se rea lizan en paises civilizados, nos abstuvimos de invitar en forma especial a los retardatarios que usufructúan posiciones opiparás en el presupuesto. Ellos podían venir. efectivamente vinieron) como representantes de las numerosas entidades sin color ni sabor. que hay en el país. En cambio, uinios generosos para no omitir un sólo nombre de aquellos guo se suponían informados y hasta portidarios del movimiento de las escuelas nnevas. Muchos respondie ron al llamado. 0trosi cuidadosos de no comprometerse en aventuras arriesgadas ni siquiera tuvieron la delicadeza de agradecer la invitación. El miedo ya había empezado a producir temblor Amauta res de piernas entre ciertos connotados personajes. En cuanto a las asociaciones, gremiales y culturales del pais. afortunadamente todas se fueron incorporando con espontaneidad. la Convención.
Del exterior llegaron adhesiones valiosas de personalidades con re putación mundial y de instituciones consagradas como líderes de la nueva educación. Teníamos, pues, motivos fundados los miem bros del Comité Organizador para confiar en el éxito de nuestros trabajos. En efecto. pocos Congresos internacionales habrán con tado con mejor calidad de delegados que los que vinieron a. esta Convención. Yo no tengo empacho en decir que entre los componentes de esta asamblea, donde habia hombres del Uruguay, Chile, Paraguay, Perú, Guatemala, Bolivia y Argentina, no se ignora ba nada de cuento se hace, se predica, se ensaya, en materia de enseñanza, en cualquier rincón de Europa. Estamos al dia en todo lo que respecta a la faz técnica del problema, pero como estamos más libres de trabas políticas y chauvinistas que los educadores europeos, los superamos en libertad de espíritu y en independencia mental, para enfocar en su aspecto sociológico el magno proble ma de la cultura.
UN PACTO BEAM ISTAD. ENTRE EDUCADORES Aparte del valor científico y cultural que para los informados tiene esta Convención Latino Americana de la Nueva Educa ción,. ella ha servido para crear. una bella convivencia espirith plena de simpatías entre núcleos de individuos afines que mba jaban hasta boy dispersos en sus respectivos países y que en lo sucesivo tendrán por campo intelectual todo el Continente.
Los maestros uruguayos con esa hospitalidad del corazón que les es característica invitaron a las delegaciones de Chile. Paraguay, Bolivia y demás repúblicas suramericanas. pasar con un dia en la ciudad oxigeno, en la luminosa y helénica ciudad de Montevideo, Fue aquél día imborrable de fratemales expansio nes que sirvió de broche de oro a la nobilisima justa intelectual de la Convención. La espléndida recepción que hicieron los urugua yos a sus colegas, ha. creado en el magisterio de los citados países una deuda de profundo cariño que se amortizará periódicamente con visitas recíprocas de la misma indole. Cómo no tener fe mal que pese a las harpias de la prensa ¡capitalista en esta generosa cruzada de los maestros americanos por un ideal de libertad de la cultura para llegar a la cultura de la libertad?
Julio Buceo tisfccha. la docencia, mas inclinada que antes por obvias. razones. un temperamento transaccional. y que el Gobier no, inducido igualmente: aceptar una fórmula de norminzación, se allanabs rratificar en todas sus partes.
Como es natural, este compromiso ponía en peligro las conquistas del estudiantado. ganadas en buena parte al amparo de la situación que aquel venia a resolver aunque no fuera sino temporalmente. Y, en efecto, muy pronto se advirtió. una mal disimulada tentativa de anular poco a poco las réiormas dc1919. Algunos catedráticos restable cicron el abolido régimen de las listas.
va encontró alerta a los estudiantes, en cuyo ánimo tuviero profunda resonancia primero el Congreso Estudiantil de México y luego el fervoroso mensaje de las juventudes del Sur de que fuera portador Haya Delatorre. El nuevo rector que, al asumir sus funciones, había hecho con la moderación propia de su espiritu. siempre en cuidadoso equilibrio. una profeción de fé reformista y hasta una critica de las disposiciones de la ley de enseñan za que sustituian la libre asociación de los alumnos con un centro estudiantil universitario de organización extraña mente autoritaria y burocrática, coherente con cstasdeclara ciones, comprendió enseguida la conveniencia de emplear también con el estudiantado la politica del compromiso.
evitando tods destcmplada veleidad reaccionaria que pudiePero esta tentati se excitar imprudentemcnte la beligerancia estudiantil. El rectorado del doctor Villarán, sobreponiéndose a los conflictos locales provocados por catedráticos conservadores, señaló asi un período de colaboración entre la docencia y los alumnos. El apoyo dispensado la inteligente y rc novadora acción de Zulen en la Biblioteca y la atenc¡ón prestada a la opinión y sentimiento del estud¡a ntado, consultados frecuentemente sin exageradas aprensxon sc ideológicas, graniearon a la política del rector extensas sumpatias.
El decano de la Facultad de Medicina, doctor Gastañeta, que adoptó la misma linea de conducta, inspirando sus ac tos en un sagaz espiritu de cooperación con los estudiantcs, obtuvo un consenso aún más entusiasta. la labor de algunos catedráticos jóvenes contribuyó. me orarlas rela ciones cntre profesores y estudiantes.
Esta política impidió la renovación de la lucha por la reforma. De un lado, los profesores se mostraron dispuestos a la actuación solicita de un programa progresista, renunciando, en todo caso, a propósito reaccionarios: De otro lado, los estudiantes se declararon prontos a una cxpcriencia colaboracionista que a muchos les parecía indispentable para la defensa de la autonomía y aún de la subsis rencia de la Universidad. Concluim en nuestro próximo número.