Amauta. Después que han sido sentadas las premisas para una mejor comprensión de la Historia, la principal de ellas a base de una psicología multitudinaria, cl inconciente colectivo de Young el cristianismo, rejuvenecimiento del acento religioso del Israel semiti co, es también susceptible, como cualquier otro fenómeno análogo, de instrumentarse conforme a la clave y tono de las nuevas con clusiones filosóficas. Conclusiones éstas que van purificando las viejas fuentes históricas y las relaciones conceptuales que se es tablecieron antes, cuando se hacia girar un determinado orden de acontecimientos, ideologías, sistemas políticos y religiosos al rededor de cierto pueblo, cultura o determinada personalidad histórica: Budha, yConfucio, Cristo, Alejandro, César, Napoleón BolívarSpengler, con su morfología de las culturas, antes due él, Frobenius y. Alfonso Paquct lo afirma antes aún que Fra benius el ¡ruso Kireyewshi, vienen desde tiempo auscultando la.
mortecina y espectacular catharsis de una cultura que se vá. Que se va sumergiendo con su sino en las profundidades de los senos cósmicos en donde esa cultura de Occidente. como otrora la India, China, Egipto Roma quedará archivada en el anaquel conospondiente a cada estadio del espíritu humano.
El Héjbraiámó y las bases ps. En el organismo dcl método histórico, Wells, también por su parte, desarticula para articular mejor, coyunturas que se habian soldado tan mal que sus falsos ajustes entorpecían esa cabal interpretación de la historia. últimamente el lituano Hermann Keyserling, difiriendo de Splengler en que su actitud no trata de resolver este fenómeno determinando su solución en un irremediable destino cósmico sino en el de la libertad, aunque condicionada a resolver en los pueblos disposiciones fijas como un bado, ha dejado también definido ºl Concepto de que no son las ideologías o doctrinas desarrolladas Pºr un hombre a quien otorgamos generalmente demasiada originalidad. las que representan el sentido de una época, sino que es el estado psíquico colectivo precursor, contemporáneo y pos. terior lo que dá fuerza expansiva y proselitista a esas tesis. Lo transferiblc, lo general humano, lo que puede ser común a todos vºierce preeminencia y dominio sobre lo instransferible, quiere de cir, lo exclusivo, individual, particular de una cultura. La multi tud que se proyecta sobre el individuo.
Con estas reglas en la mano, el Cristianismo es sobre todo un fenómeno histórico y Jesús, el rebelde educador galileo, una per80nalidad excepcionalmente predispuesta para ser simbolo de ese fenómeno y sugestivamente dotada para un atento y estudioso análisis. El Cristianismo, como la democracia, como el parlamentarismo, el comunismo y demás ismos sociales, representa principalmente, superiores expresiones del espiritu encaminadas a producir un movimiento mas o menos universal y a base siempre de sentimienbºs abstractos del subconciente, amor, igualdad, libertad, justicia. Asi, pues, un gran reformador existe por causales de influjos cós micos y razones psíquicas de las muchedumbres y tiempo a que Pºrtenccs. No son los hombres en si los que fijan el ritmo de la respiración histórica, aun cuando la conducen; ni»las ideologías, Sistemas ni doctrinas, sino los estados colectivos circulos culturales de Frobenius con sus necesidades vitales los que predeterminan, crean un espiritu capaz de ser sintesis, representación y ex presión de ese palpitar, y capaz al mismo tiempo de adoptar actitudes prometcicas de revolucionarismo social, político o religioso.
La raza de Abraham y Moisés fué raza rebelde, nacionalista y fanática. Los hebreos, pueblo de rígidos cont0m05 religiosos y dila tados destinos, no eran ajenos a la sentencia de que las rebeldias, como una necesidad, abonan las fuerzas espirituales de un pueblo son fecundante energia de csa voluntad de potencia, que llama Nietzsche, para el desarrollo de las posibilidades de acción de un pueblo o raza. Dentro de ese ocento rebelde, si hay que conceder a los judíos de esos tiempos una suprema aspiración, el ideal del caso precristiano no sería otro que el fatigoso y desesperado anhelo de esperar y confiar en que nacería el Cristo de las veteranas pro fecías. si un ideal es en último y máximo término una esperanza, Cristo, asi, fué para ellos el arquetipo simbólico actualizado de su. 25 iquicá de la Historia ideal. En éste como en otros tantos casos de la Historia el hom. bre ha confundido los arquetipos con los ideales como observa Ortega y Gasset en los preludios de su ensayo sobre llllrabeau.
Aqui conviene anotar el profetismo de la segunda venida, el regreso apocalíptico. La herencia hebraica del cristianismo se ¡nanifiesta palpablemente en esta última predicción y en su trasposición. dogma dentro de la praxis romana. Pero a la altura en que la humanidad se halla, supercivilizada en un maquinismo múltiple, la póstuma profecia ya nada. significa sino es un curioso documento psicanalitico de Juan nrrobado en Patmos. La segunda venida carece pues dela idealidad. si debemos llamar así, con que el hombre esperaba la primera. Hoy el hombre no está conformado a asimilar tales creencias y la especie, deshebraizada casi, no podrá mo. dolar otro Cristo.
Los hebreos traían su sino bien delineatlo en sus Escrituras. No fueron tanto los judios nos dice Wells quienes hicieron la Biblia como la Biblia quen hizo a los judios. Cristo era la nota dominante y el principal capitulo, casi el todo de ese anhelo. De aqui que. la. misión y la fisonomía moral de el que ha de venir (Habacuc)
esté perfilado, hasta prebiografiada en las exortaciones de sus profetas como Isaias, Zacarias, Amós, Joel y en las reflexionesde sus reyes como David, Samuel y otros. Juan mismo, el Precursor de este espíritu de renovación es llamado desde Malaquías el mensajero que aparejará el camino delante de su faz. Los Psalmos están henchidos de cristiana predicción. La Biblia entera es un documento de hiperestésico patriotismo, jaetsnte y exagerado. La palabra de Isaías, anntematizante e inquieta como un volcán en actividad, es de una prodigiosa anticipación crítica del estado fronterizo a los tiempos de la nueva era.
No es aventurado inducción el suponer, pues, que todo ese acopio de esperanza, el producirse intelectual que se remontaba hasta los orígenes mesopotámicos del hebreismo, mds de 12, 000 años anteriores. Jesús ls psicología de cálculo y previsión, esa tensión profética siempre dispuesta a emocionar. Judá, formándole, por decirlo asi. una conciencia de vaticiniu de fatal cumplimiento; el alma de la colectividad. que no cesaba de anunciar el nuevo. pacto de su Dios, siempre irascible con la casa de Israel, paula tinamente iba formando un subconcicnte propicio a crear una figura de determinantes fines históricos como la de Jesús, adveni miento que tenia que suceder, desde que esas circunstancias psíqui cas lo contorneaban con tales caracteres. Esto, aparte del sistema cíclico en que intermitentem ente cada edad perece forr. u;r una per, sonalidad magistral.
Por eso él mismo, en escrito, se sintió responsabilizado ante el Padre, su imperativo categórico. y, lo que es más notable, Elegido para salvar, guiar y apacentar Israel, cuando alguna vez abriendo el libra de Isaias en la Sinagoga, compulsó su propio destino y estimó llegada su misión de amor y caridad. Entonces, con la arrogancia de un garbo heroico pero conciente, comenzó a predicar: Hoy se ha cumplido esta escritura en vuestros oidos Arrepentíos que el reino de los cielos se ha acercado. Obró en conformidad con la imposición profética. Obsesionado por la predicción de Miqueas, habiendo nacido el en Betldehem, sumado este intransferible a sus excepcionales disposiciones orgánicas de apóstol, a su contextura espiritual y. principalmente, a la proyección sobre él del subconeienle colectivo de su nación sedienta de un hombre asi, todo hizo que surgiera como un prºducto nata de la psicologia hebrea, convirtiéndose en símbolo de los tiempos nuevos.
en el punto mnnométrico de su formación cuando EL nacxó. Despues, EL hizo lo demás. La multitud fija también su campaña social. La corrupción de un sacerdocio metalizado y decente que habia convertido en cueva. de ladrones la casa de oración, la transformación de las cos tumbres de Israel, la azonía de lº tradicional como gestión histó.
rica, la romanización del Asia Menor, la dificil infiltración del imperialismo romano que causaba en la prole hebrea, patriota y ce. autos de todo lo que de EL se habia La pasta con que se amasaba la venida del de Galilea estaba.