Amauta (Viene de lá pág. COLONIALISMO DE NUESTRA AGRICULTURA cosreNA El grado de desarrollo alcanzado por la industrializa. món de la agr1cultura, bajo un régimen y una técnica capitalistas, en los valles de la costa, tiene su principal factor en el Interesamlento del capital británico y norteamericano en la producción peruana de azúcar y algodón. De la extensión de estos cultivos no es un agente primario la aptitud industrial ni la capacidad capitalista de los te rratenientes. Estos dedican sus tierras a la producción de algodón y caña financiados o habilitados por fuertes firmas exportadoras. Las mejores tierras de los valles de la costa están sembradas de algodón y caña, no precisamente porque sean apropiadas sólo a estos cultivos, sino porque únicamente ellos importan, en la actualidad, a los comerciantes Ingleses y yanquis. El crédito agricola subordinado absolutamente. los intereses de estas firmas. mientras no se establezca el Banco Agrícola Nacional, no impulsa ningún otro cultivo. Los de frutos alimenticios, destinados al mercado interno, están generalmente en manos de peºluenos prometarios y arrendatarios. Sólo en los valles de Lima, por la vecindad de mercados urbanos de importancia, existen fundos extensos dedicados por sus propieta. tanos a la producción de frutos alimenticios. En las hac¡endas algodoneras o azucareras, no se cultiva estos frufºs. en muchos casos, ni en la medida necesaria para el abasteum iento de la propia población rural.
El m15mo pequeño propietario, o pequeño arredatario, se encuentra empujado al cultivo del algodón por esta corriente que tan poco tiene en cuenta las neces¡dades part1culares de la economía nacional. El desplazamiento de los tradicionales cultivos alimenticios por el del algo dón en las campiñas de la costa donde subsiste la peque ña propiedad, ha constituido una de las causas más visi bles de encarecimiento delas subsistencias en las pobla. ciones de la costa.
Casi únicamente para el cultivo de algodón, el agricultor encuentra facilidades comerciales. Las habilitaciones están reservadas, de arriba a abajo, casi exclusivamente al algod ºneer. La producción de algodón no está regida por ningun criterio de economía nacional. Se produce para El mercado mundial, sin un control que prevea en el intere de esta economia, las posibles bajas de los precios der1v ados de periodos de crisis industrial o de superproducción algodonera.
Un ganadero me observaba» últimamente que, mientras sobre una cosecha de algodón el crédito que se puede conseguir no está limitado sino por las fluctuaciones de los precios, sobre un rebaño o un criadero, el crédito. es completamente convencional o inseguro. Los ganaderos de la costa no pueden contar con préstamos banca rios considerables para el desarrollo de sus negocios. En la m15ma condición, están todos los agricultores que no pueden ofrecer como garantía de sus empréstitos, cosechas de algodón o caña de azúcar. Si las necesidades del consumo nacional estuviesen satisfechas por la producción agricolá del país, este fenó meuo no tendría ciertamente tanto de artificial. Pero no es asi. El suelo del país no produce aún todo lo que la población necesita para su subsistencia. El capitulo más alto de nuestras importaciones es el de víveres y espec1as. Lp. 620. 235, en el año 1924. Esta cifra, dentro. de una importación total de dieciocho millones de libras, denuncia uno de los problemas de nuestra economía. No es posible la supresión de todas nuestras exportaciones de víveres y especies, pero si de sus más fuertes renglo nes. El ¿más grueso de todos es la importación de. trigo harina, que en41924 ascendió a más de doce millones de soles. LA NINA DE LAIGARZAV JUNTO, AL ZOCALO GRIEGO LA NINA DE LA GARZA MIRA LA DISTANCIA. CON SUS OIOS CLAROS. DE MIRARES BELLOS, CON ANSIA DE VUELO. UNTO AL ZOCALQ GRIEGO. LA NINA DE LA GARZA. CONTEMPLA EL ALBA. VAGOS SUENOS ENVIA LAS AEREAS TORRES VIVAS DE AMORES. ADONDE LINEEA LA LUZ SAGRADA SUENA TENDER EL VUELO LA NINA DE LA GARZA. josé EGUREN.
Un interés urgente y claro de la economía peruana exige, desde hace mucho tiempo, Que el pais produzca eltrigo necesario para el pan de su población. Si este ob. jetivo hubiese sido alcanzado, el Perúno tendría ya que seguir pagando al extranjero doce o más millones de soles al año por el trigo que consumen las ciudades dela costa. Por qué no se ha resuelto este problema de nuestra economia? No es sólo porque el Estado no se ha preo 4 cupado aún de hacer una politica de subsistencias. Tam poco es, repito, porque el cultivo de la caña y el de al. godón son los los más adecuados al suelo y al clima de la costa. Uno sólo de los valles, uno sólo de los llanos interandinos que algunos kilómetros de ferrocarriles y caminos abririan al tráfico puede abastecer superabundantemente de trigo, cebada, etc. a toda la población del Perú. En la misma costa, los españoles cultivaron. trigo en los primeros tiempos de la colonia, hasta el ca. taclismo que mudó las condiciones climatéricas del litoral. No se estudió posteriormente en forma científica y orgánica, la posibilidad de establecer ese cultivo. el experimento practicado en el Norte, en tierras del Salamanca. demuestra que existen variedades de trigo resistentes a las plagas que atacan en la costa este cereal. y que la pereza criolla, hasta este expenmento, parecia, haber renunciado a vencer (30. El obstáculo, la resistencm a una solución. se encuentra en la estructura misma de la economía peruana. La economía del Perú, es una economía colonial. Su movi miento, su desarrollo, están subordinados a los intereses 13 7