70 so. la del autor de ese Evangelio del amor heróico (42. que es el Hínd Swaraj. Asi vemos a este profeta del nacionalismo de los pueblos asiáticos oprimidos, comenzar u prédica en Sud Africa y tras veinte años de lucha re tornar triunfante a la india, ocultando en la modestia de su ropaje aborigen el creciente prestigio que le otorga la masa popular. asi, paso a paso, bajo la denigrante dominación inglesa, cuya mala fe se pone en claro, sentir encarnarse en él a la conciencia de su pueblo esclavizado.
Su lema sufrímientu. no violencia cobra, asi un ca rácter netamente revolucionario y, bajo la aparente pasividad de su acción, se oculta un fermento de destruc ción anti occidental.
Rolland acoge como una revelación la fórmula del Mahatma: Si el espiritu de la india acaba de surgir de sus templos y de sus bosques, es que aporta al mundo la respuesta predestínada que el mundo esperaba. 43. Esta respuesta, está hecha de dolor y de angustia. No se eleva un protesta, no se escucha un grito Los ven cidos esperan que el silencioso espectáculo de su tragedia ablande el corazón de sus verdugos. Toda la India es una sola pena. Es que parece que es necesario siempre, para que el mundo se renueve, que un pueblo Se sacrifique. 44. X COLOFON No creemos en los beneficios de esta nueva posición de Rolland. Su biografía del Mahatma, que es un estudiº del alma hindú hecha por un espiritu cristiano, es muy bella como obra literaria, más peligrosa como ejemplo a seguir. Nuestros pueblos, por su doble carácter de latinos y de jóvenes, harian ¡falso camino si derivaran sus energías hacia una destructora introspección, en vez de buscar sus éxitos por la ruta positiva de la áspera lucha. Nuestro ideal no puede ser nunca ese faquirismo de la acción, que es la no violencia. Este género de hemis mo, sobrehumano para nuestra constitución mental, sólo nos llevaría al agotamiento estéril, en un desolado soliloquio interior.
Para el habitante del Oriente, cuya vida entera gira en torno de una preocupación religiosa, la fórmula gandhiana puede ser y es una gran fuerza de concentra ción y de disciplina. Pero nuestra conducta en la lucha social ha de ser otra. la inercia esperanzada del hindú, hemos de oponer el dinamismo tumultoso de la acción. Mucho tiempo antes de que Rolland definiese sus ideas de quietismo en la vida de Gandhi, sentimos concretarse en nuestro yo una protesta por su alejamiento de la lucha. su posición oponfamos, confusamente, la actitud batalladora de Barbusse. Puede que la explicación estuviese en estas palabras confesoras la gran división de la humanidad es la de las gentes sanas y la de las que no son (45) y que la fragilidad de su salud le impidiese llegar a la acción directa. Sea, como fuere, más de una vez hubiésemos deseado verle, menos au. dessus de la mélés. avanzar al combate con le couteau entre les dents. 1) Romain Rolland, Cnr ars picturae. pus italos XVI aeculi deci lerit. Paris, Fontemoing, 1895. 2) Romain Rolland. Les origines du theatre lyrique modeme. Histoire de 0péra en Europe avant Lully el Scarlattí. Paris, Fon(emoing, 1895. Tesis del dºctorado en letras. Romain Rolland, Musiciens autretois. París, Hachette, 4) Romain Rolland. Prefacio. la carta inédita de Tolstóy, en los Cahiers de la Quinzaine. 9e. cahier, 3me. serie. 5) Paul Seippel. Romain Rolland. Homme et oeuvre. 3e. ed Pari. Ollendorf, 1913, 83 84. 6) Frase de Romain Rolland, repro lucida por Seippel, 0br. cit.
82 83. 7) Romain Rolland, Vie de Beethoven. 9éme. Paris, Hachette, 1920, 80. B) Romain Rolland, Vie de Beethoven. Vlll. Amauta. Paul Groussac, El raso de Romain Rolland cn La Na cion 27y 28de julio de 1919. e (lo) Rori1ain Rolland, Dans la Maison. pi l7 18. Aube (l901. Le Matin 1904. Ad La Révolte (1906 1901. ºsºº ºº (12) Eu u Revolte. 13) Al final de Auhe. l4) Romain Rolland, La Nouvelle Joumée. Paris, Oliendorf, 83e.
é(l. 69. 15) Romain Rolland, Vie de Beethoven. VI. l6) Romain Rolland, Vic de Beethoven. VI. 17) Ibid. 74. 5) Romain Rolland, La veriré dans le the atre de Sakespeare en la revrsta suiza Demam. Abril 1916. 19) Stouling, Annales du Théatre. XXV, 1899, 375 376. 20) Jean Bonnerot, Romain Rolland, sa vie, son oeuvre. Paris. dition du Carnet Oritiqne, 1921, 92 93; Seippel, obr. cit. 115 117 (21) Paul Souday, en Le Temps Noviembre 19l2 (citado por Gran ssac. 22) Romain Rolland, Les Amies. 80. 23) Correspondiente. 1915, pero otorgado el de novbre. de Mié. 24) Romain Rolland, Le theatre (le la Révolutión. Paris, Ollcn dorf, 1901. 25) Romain Rolland, La Nouvelle Journé. 26) Romain Rolland, Vic de Tolstoy. Paris, Hachette, 1906, 20. 27) Romain Rolland. Empédocle Agrigente et Age dela Haine Genéve, Cahiers du Carmel, ler. Rérie. 1918, 11. 28) Romain Rolland. Le Theatre du Penple. Paris, Ollendorf, preface de 1913. 29) Romain Rolland, La Nouvelle journée. p¡ 74. 30) Romain Rollad, Dedicatoria de La Nouvelle ournée (l912. 31) Romain Rolland, Les précurseurs. 14. 32) Romain Rolland, Les precurseurs. 4546. 33) Ibid. 34) lbid, 15. 35) Romain Rolland, Les précurseurs. 57. 36) Henri Massis. ugements. Paris, Plan Nourrit, 3e. 6d. 1924.
Ver el capítulo titulado Romain Rolland ou le dilettantisme de la foi. 135 154. (31 Romain Rolland, Mahatma Gandhi. Paris, Stock, 1924. 40. 38) Romain Rolland, Los précurseurs. 18. 39) Romain Rolland, Les précurseurs. 33. 40) lbid, 152. 41) Romain Rolland, Mahatma Gandhi. 124. 42) una, 21 (43) Romain Rolland, Mahatma Gandhi, 178. 44) Ibid, 178. 45) Romain Rolland, Adolescent. 23.