60 cuatro o seis, y no en los 31 estados federales que componen la nación mejicana. existe la resistencia popular con tra la aplicación de la Constitución de juarez en sus par tes relativas ala limitación de las facultades eclesiásticas.
Es en los estados del sur donde hay tal abundancia de templos y sacerdotes que su proporción asciende respecto a los templos, casi a uno por cada sesenta habitantes.
y respecto a los sacerdotes, a algo como 500 por ó 5000 cabezas de población; mientras que, enla región del norte apenas se encuentran sacerdotes suficientes para el servicio razonable de los feligreses. Y, agrega el escritor, es precisamente en los Estados en que la Iglesia Romana posee mayor dominio que el fanatismo y analfabetismo crecen exuberantemente y donde, debido a la fertilidad de tierras y dulzura de climas mora aún mayoría. de tribus indigenas.
En puntos como el aludido, los opositores del clericalismo confunden con frecuencia el orden de causa y efecto. Muchos anti católicos pretenden insinuar que la re ligión es causa de atraso, estacionarismo o demás condiciones parecidas, de determinados grupos populares.
Nosotros creemos, al contrario, que la presencia del sacerdotísmo católico de peor aspecto en ciertos medios no es causa. sino efecto, de la psicologia reinante. Las pruebas lo enseñan, que el desenvolvimiento de la actividad humana, el impulso de los intereses del comercio y.
de la curiosidad científica. desalojan de los espiritus la concentración religiosa.
Las poblaciones indígenas no pueden sino tener un concepto religioso rudimentario; una susceptibilidad a las formas externas, realmente paganas del culto; una preferencia por decoraciones de mal gusto, por bailes y orgías, que siempre han sido. ceremonias que acompañaban los años de los pueblos primitivos, En este respecto, el culto católico, vasto y experimentado en sus métodos, ha podido satisfacer la idiosin cracia de las poblaciones rurales mucho mejor que el simplificado y seco rito protestante y ha respondido al anhe lo innato de la humanidad en general en forma muy superior al ateísmo, falto de poder sugestivo e inspirador.
El protestantismo y ateísmo, en el fondo nada más que gestos de rebelión contra los errores cometidos porla igle sia Cristiana por el sacerdocio de cualquier culto que fuera, serán ínfaliblemente batidos al fin de la jornada por el sentimiento místico de las mayorías, que justamente con este sentimiento poseen un fuego en el alma que fundi rá las armas que se empleen contra ellas.
La Iglesia Católica no tiene la patente de retener a los pueblos en un estado de fanatismo, oscurantismo, e in mundicia. El fanatismo lo inculcan los protestantes y los ateos lo mismo que los católicos. Los explotadores de los elementos humanos explotables tienden todos, consciente o inconscientemente, a la conservación del oscurantismo; el sexo masculino ha procurado cercenar al espíritu de. a mujer, para atarla a las obligaciones de su servicio doméstico y carnal; el empresario mercantil ha deseado la instrucción de las masas únicamente en el grado en que determinadas aptitudes se hacían necesarias para la debida ejecución de los trabajos, y en las demás opor tunidades ha querido que la bestia humana de carga no tenga tiempo para ir a la escuela.
Por fin. la religión. que en los medios sociales sencillos no puede ser doctrina complicada y metafísica, se resuelve en una cuestión de agua yjabón. Cuál religión lava mejor las caras? la religión de los sajones y escandinavos, que son protestantes, por tener una tendencia instintiva a la limpieza y las artes prácticas, yque no debe creerse que son limpios y prácticos por efecto de la religión protestante.
En una palabra, hay en el mundo razas y pueblos más o menos prácticos. Algún día nos cansamos de tanto misticismo y de las uegligencias positivas que trae, y clamamos por las doctrinas y los doctrinarios liberales; otro dia nos cansamos de la aridez delprotestantismo y Amauta ateísmo, y nos agolpamos bajo las portentosas bóvedas de un templo mistico. Hoy queremos traer agua y jabón a los indios aborigenes de Centro y Sud América; queremcs encontrar hombres que sean bastante enérgicos para quitar a los indígenas catolizados, pues verdaderos católicos no son, las borracheras que padecen, tal como los primeros misioneros católicos quitaron a los autóctonos de Méjico la costumbre de libar a sus deidades la sangre humana que éstas demandaban. El asunto social o político y el religioso se involucran. Dónde hallamos separado el puro interés religioso del económico. nacionalista. Llamo nacionalista el empeño de las colectividades o de sus guiantes de mejorar las condiciones étnicas y locales con el propósito de conseguir un levantamiento moral y material de la heredad patria. Noble objeto!
El verdadero patriota ambiciona que su nación se igua le en cualidades a las naciones modelo, que desaparez can de su terruño los lunares que ante el criterio mun dial le causan verguenza y no dejar el sitio vulnerable»
por donde pueda penetrar la insidia de un veneno mor tal o de cualquiera acechanza contra la soberanía de la personalidad política.
Asi lucha 1ctuaimefite el patriotismo mejicano contra la voluntad del Papado y la amenazante vecindad del Co loso del Norte y el patriotismo chino contra la secular soberbia de las Potencias cciodentales.
Pues bien. tratamos ya de la Religión no en el sentido doctrinario, sino politico.
El escritor Eliñeda parece que da por terminada la capacidad del Cristianismo de otorgar a Méjico, o a otros paises semejantes en su condición a esta república, un incalculable beneficio para su homogeneidad o cohesión ét nica.
Si Eliñeda piensa asi, nosotros pensamos lo contrario.
Estados Unidos cuenta en su seno, es cierto, una fuer te proporción de elemento católico; pero, oficialmente es un estado no católico; es una cuna de un poderoso fanatis mo protestante y albergue de un activo ateísmo obrero. Qué tenemos nosotros, los nacionalistas centro y sud americanos, que defender contra la Gran República? Tenemos que defender la personalidad y autonomia politica de nuestros respectivos Estados. Quien no aprecia la conservación de la personalidad propia, sea esta personalidad a individual o colectiva. ha cesado hasta cierto punto de. vivir. La personalidad es la vida o sea el interés de la vida.
La diferencia entre Norte y Centro y Sud América se expresa en la raza, las costumbres. los hábitos, los ideales y propósitos. y la religión. La República Yanqui nació protestante, las repúblicas ¡ndo hispanas nacieron católicas.
Sea lo que sea aquello que se construya sobre los prime ros fundamentos de un estado. esos primeros fundamentos constituyen el suelo que pisan las generaciones suce sivas. La fe delos padres! Hay un poder sentimental mágico en esa fé. En sus mejores horas recuerda el nor teamericano el versículo de la Biblia que aprendió en las faldas de su madre; en sus mejores horas recuerda el indohispano el rezo que le enseñó ante la imagen dela San tísima Virgen la mujer que le dió el ser. La temprana enseñanza religiosa hace de vínculo entre los desvincula dos que se combaten mutuamente por míseras prendas materiales, pero que poseen un algo de analogía en su his toria. un algo que es el espíritu católico o protestante que les ha infundido el alma de sus progenitores.
Hoy como ayer el cristianismo tiene el poder de traer incalculables beneficios para la homogeneidad interna o cohesión étnica no solo al pueblo mejicano. sino a los demás pueblos. a cuyo primordial paganismo logró impo nerse. El cnstianísmo dividido en dos. el catolicismo y el protestantismo. divide en dos a un par de grandes bloques étnicos. a cuya innata diferencia psicológica res. pende la diversidad externa de los cultos y credos.