AMAUTA Soy delos que creen que no es posible ir hacia la extirpación del capital privado en el Peru; aun más, soy de los que creen que el capital privado es benéfico para uestras riquezas latentes. Por mucho tiempo será una qu¡me ra arrojar a los capitalistas extranjeros. Ello pecesxtaría la revolución en Estados Unidos,. donde el soc1ahsmo inclu. sive pierde terreno, al menos por ahora. De otro modo. el bloqueo económico. la intervención armada serian fácrles dada nuestra posición geográfica.
Pero todo ello no excluye la necesidad de impedir el enfeudamiento. de vigilar rígidamente nuestro futuro econó mico. No es inexacto que a cambio del enfeudamiento puédese extinguir la posibilidad de la anarquía, pueden elevarse rascacielos en nuestras ciudades de tristeza castellana, puede mejorar el agua potable, la vida galante, etc. También trae ganancias la prostitución.
Hay que rechazar al enfeudamiento, primeramente por que es condenable en nombre de la humanidad. Todo el progreso que aporte no será más que algo secundario y subordinado a los fines de explotación de nuestro capital territorial, de nuestro capital humano en beneficio de un número ínfimo de hombres, de un número ínfimo de intereses, detentadores de privilegios antisociales. Nunca compensará este progreso las ganancias que tales explotadores recojan para distribuirlas a su capricho. hay que rechazar al entendamiento, también, porque es lesiva a nuestra dig nidad colectiva, a nuestra misión como pueblo. Allí es donde debe basarse la ciudadania tanto más que el odio retrospectivo al vecino y vibrar magnífica y expontánca la conciencia de nuestra individualidad histórica. Hay evidentemente, un sentimiento más o menos intenso que se opone a la venta, a la entrega de territorios que forman parte tradicional de la. patria y que no sancionarla con su aplauso esa venta, esa cesión. De análoga manera, precisa formar un sentimiento público celoso de la soberanía nacional ante el peligro yan kee. Bendito lugar común éste del peligro yankee y lástima. que no sea más común aún!
Yante los que vengan a ponderarnos las excelencias del progreso material, recordemos la escena del Brand ibseniano cuando el baile o juez dice: Triunfando de la naturaleza, nos lanzamos al vapor por la senda del progreso.
Por todas partes se han abierto carreteras y construido puentes. Brand responde: Excepto entre la vida y la fe. Se han unido los fiords a los¡ventisqueros. agrega el baile. Brand: Pero no la idea a la acción.
Joao: BASADRE. Además de la monografia del señor Dunn que es la más va llosa que existe sobre el Perú actual en su aspecto comercial e indus trial. a fines de 1925 el Departamento de Comercio de Estados Unidos publicó el folleto de Mr. Mc. Queen, agente especial del Gobierno. mencano, sobre finanzas peruanas. Peruvian Public Finance. donde se estudia del modo más sintético y completo la historia y la actuali dad financieras del Perú. Z) Extracto Estadistico del Perú 1925 Pág. 65. 3) Diario de los Debates, Cámara de Diputados Pág. 552, 54a.
ses¡ón de la legislatura ordinaria de 1926.
13 be La Epopeya de la Ciudad El canto de a multitud La ciudad es como el río que permanece y anda.
Quieta en la geometria múltiple de sus casas; Trashumante en la fluida circulación de sus gentes.
Con los ojos de sus ventanas Se ve transitar a si misma por las calles.
Allá viene! Allá viene!
Hacia mi encuentra se adelanta por la calle tendida entre dos hanzantes. aqui está; y ya pasó; y siempre pasa.
La multitud es una gran culebra que por las avenidas se arrastra sacudiendo su ancho collar de voces me envuelve, se enrasca. mis miembrºs, me enlaza me lleva consigo a trave de las calles, abandonándame en el tibia. hueca de una plaza. El canto de los rascacielos.
La ciudad crece hacia arriba y hacia abajo y hacia las cuatro puntos cardinales.
Sólo el mar la detiene con sus brazos nerviosas que la tiñen por el sur y el oeste con el abrazo de un amante que besa el vientre de la amada La fuerza de! hombre la impulsa y sobre si misma la levanta.
Hércules quiso cazar las estrellas y lanzó redes de hierro, de barra y granito hacia el espacio formidables trampas donde aletean astros en la noche yasomándose a las ventanas. La multitud es el campa y el arado; la piedra y el artífice que la talla.
Es el mar y es el barca.
Se queda y viaja.
Construye sobre si misma.
Es la vela y el viento que la arrebata.
En las calles se esparce y se concentra yes un monstruo ruidosa que distiende sus miembros en las avenidasy las plazas.
Se desarticula dentro de las casas Gatas somos de esa ola de mar que pasa.
Una gota refleja el cielaa cuando está aislado.
Por eso nos creemas, solas, algo distinto de todas esas gotas que hacenlu marejada para que esta recoja en su sean las nubes.
Samos nosotras mismas y no somas nosatros.
Vamos en ella mientras nos quedamos mirándola.
Emuo FRUOONI.