lice el movimiento político de los ultimos años. Solo entonces convendrá conmigo que los paises coloniales necesitan el sarcótico del nacionalismó revolucionario. Si apreciamos el espíritu y no la letra de lo consignado en la literatura social y económica de la vida contemporánea, literatura desconocida para nosotros, según Ulloa, llegaré.
mos fatalmente a la conclusión de que la época actual se caracteriza por el avance del socialismo. Mas si mi contradictor ha interpretado la dºctrina marxista, socialismo cientifico, se convencerá de que siendo en último análisis una idea dialéctica, no es incompatible con el nacionalismo revolucionario.
Insisto, empero, en afirmar que de simple nacionalismo al nacionalismo revolucionario hay enorme diferencia. Son concepciones de generaciones históricas disímiles. invo lucramos en nuestro nacionalismo aspectos y motivos que los otros no han considerado jamás. Critico corrientes, clases, movimientos del Perú; nunca sus hombres, perso najes, individualidades. Confirmaré esto con una sola aserción. Mientras el nacionalismo de los burgeses, de los pseudo gobernantes, de los capitalistas, reafirma la prima cia del probletna patriótico. afición que revela toda su mentalidad y concepción de la historia y de la vida. los nacionalistas revolucionarios sostenemos como parte relie vante de nuestro programa de acción, la ineluctable necesi dad de resolver en primer término el problema indigena, conectado visiblemente con el agrario. es que nuestro ideario marxista nos concita, en virtud de su fondo dialéc tico, a resolver cuestiones que interesan a los que realmente constituyen la peruanidad. En oposición al Perú reaccionario, retrasado, decadente de los otros. los nacionalistas revolucionarios luchamos por el pronto adveni miento del Perú Socialista, Revolucionario.
Esa concepción del Perú nuevo nace fatalmente del estudio de la realidad mundial. Todas las revoluciones de los últimos años, repare Alberto Ulloa en la influencia de cisiva del partido nacionalista, del Kuo Ming Tang, ayudado por la fuerza socialista, en la revolución china, explican el espíritu de la época contemporánea. Surge un nuevo na cionalismo en los países coloniales. Pero no es el nacio nalismo de los imperios, decadente,. conservantista, monár quico. Es el nacionalismo de los que sufren. de los deshe redados, de los explotados, de los dependientes. Este es el hondo sentimiento histórico del movimiento de vanguardia. Nuestro nacionalismo revolucionario grávido de estas nuevas. sugerencias espirituales, tiene su fondo y posee su espíritu. Fiel al pensar marxista, toma en conside raciones el momento histórico y la realidad sociológica.
Pero el espíritu es el mismo. No hay secesión en el fin.
Me tacha mi amigo Alberto Ulloa. el considerar, con notoria exageración, desdeñados en el dia los estudios na cionales. En el tantas veces citado mensaje de junio de 1926, que debe servir de base para la discusión, explico la conveniencia de organizar una poderosa corriente nacionalista con programa de acción definido. El mismo doctor Ulloa debe convenir conmigo en que esa corriente aún no se ha instalado. Puede percibirse voces aisladas. El Grupo Rcsurgimiento. creado. últimamente, no presenta.
un estudio definidº del indio. Sus Estatutos implican un bo ceto. Pero nada mas que un esquema. Es menester predicar. y actuar forzadamente para unitorrnar los puntos del de vista de los factores del movimiento vanguardista pe. ruano. Quiero si, dejar expresa constancia de que la anterior aserción refiérese únicamente a los estudios nacio nales que traducen el nuevo espíritu peruano. Esclarezcamos. He dicho que el nacionalismo revolucionario tiene fondo autóctono y espíritu universal. Su norma de ac ción está definida, la reivindicación del elemento trabajador.
El Perú, país colonial, y por ende, explotado económica y políticamente, es campo propicio para la fructificaCión de la simiente marxista. En consecuencia, el nacionalismo revolucionario peruano, anhela la reivindicación y salvamento del trabajador nacional. Las voces Peruanicemos al Perú. Creemos un Perú Nuevo. son repercusiones del grito de nuestra época. La nación peruana no la AMAUTA LAS Ex osmi0ues La Exposición. Paútigoso No conocíamos la pintura de Paittigoso sino por ilustraciones que seguramente están mal reproducidas.
Ahora, al conocerlo directamente, nos ha impresiona do sobre todo su abundancia de colory su fuerza expresiva que manifiestan un espíritu vigoroso y nuevo. lnclinado con todo amor a los motivos indígenas, nos transmite en su interpretación, tonalidades de lo pintoresco serrano; mensa jes claros del alma india que llegan a nosotros en una fiesta de alegría. nosotros que amamos la expresión artística sencilta y pura; la que cae del espíritu con los atribu tos vitales de la semilla o del fruto, nó con la impotencia mortal de la hoja derribada.
Para nosotros, estos artistas que emplean su inquietud en el sondaje de ese mar inmenso que es la raza indi gena, tienen inmensamente mayor valor revolucionario, es decir humano, que toda la vocinglerfa sofocadora de innu merables seudo poetas, seudo pintores. seudo criticos, seu do panfletarios, Por eso sentimos y admiramos en toda su grandiosa amplitud la obra de José Sabogal, por ejemplo: silenciosa, creadora y constructiva. En estos casos, el arte viene a. ser el ritmo en que se expresa un nuevo movimiento y el artista, el instrumento que sm saber todo lo expresa. Pantigoso que por su juventud, es todavía un artista en formación pertenece indudablemente también a los que po nen en sus obras, un efectivo amor y una clara honradez. B.
constituyen los explotadores, los parásitos. Forman la peruanidad el indio, el obrero, el campesino, el trabajador manuale intelectual. Una juventud que se jacta de revolucionaria no puede olvidar este imperativo de la revolución. Pues bien, no son. dignos de nuestra atención, los estudios intelectuales en los que no late ese espíritu.
Para el hombre justo no pasarán desapercibidas las admo. niciones. de Urquieta y otros (claro ejemplo de obra nacional) sobre la realidad peruana. El olvido dela obra del maestro Lino Urquieta, olvido que revela la.
despreocupación que aim prima en el Perú sobre lo genuinamente peruano, me concita a llamar la atención de la vanguardia sobre su actuación.
Pues bien, amigo Ulloa, nosotros los nacionalistas re volucionarios exigimos que los estudios que se titulan nacionales, traten temas y esboce motivos entresacados de la profunda realidad nacional. Con ese concepto, por ejemplo, descartamos de plano la literatura civilista. la fraseología colonialista (con proyecciones en nuestra cultura: supervivencia de la feudalidad. Vo desearia ampliar los temas que dejo expuestos, completando laicomprensión del nacionalismo revolucionario, más como en la carta del doctor Ulloa no se hace referencia sino a los puntos de vista aclarados y refutados en esta contestación, guardo la esperanza de que, en posteriores comunicaciones, definiremos nuestro credo revolucionario, Espero también conocer las opiniones de la nueva genera ción americana. onoe NUNEZ Viii. ini¡i. tí Publicamos aquí la parte sustancial de la respuesta de orge Núñez, lider y animador del Centro Studium y del Seminariº de Cultura Peruana de Are uipa. la carta enviada por nuestro estimado amigo el docor Alberto lloa al grupo Studiu dada a luz en Mercurio Peruano y Repertorio mericano.