, ra ¿MAUTA mayor parte de las gentes, lo repito, son al presente partidarios del orden ¡de los privilegiados y de los parásitos.
El gran motor de este orden consagrado, que fué el orden feudal, antes de ser por un cambio de etiquetas el orden burgués. qne fué la tiranía de los aventureros co ronados de las dinastías reales, antes de ser la de los hin ados hombres de negocios, emana de la noción de ios.
Es de la concepción de Dios que se ha sacado los ele mentos de esta falsificación enorme de la evolución natural de la humanidad. de este sacrificio de las masas en provecho de algunas personas. En efecto, la presencia de Dios demuele toda la obra hu mana, Es un gran transformador que rebace todo. Es una contrarealidad que destruye la realidad. Pero Dios no es más que una palabra audaz. El kan tismo. que ha vuelto a poner definitivamente en su lugara la filosofía, ha hecho tabla rasa de la realidad concreta de Dios. Es una creación del espiritu y del corazón a la cual se acuerda una existencia visible por la misma operación de, locura gue hace creer al alucinado que su visión, absolutamente interior, existe en el CXÍEHOI. Es la Fórmula por excelenma. impuesta por la magia y el terrorismo, esta in vención ha permitido hacer desviar completamente el orden de las cosas. Se comprende el esfuerzo desesperado de los reaccio narios y de los conservadores para evitar la posibilidad de una sociedad sin Dios. Son perseguidos por este espec tro. Si la máquina teatral del más allá se desvanece, todo se les escapa. Así vemos que esta es la palabra de orden primordial de los ideólogos contrarrevolucionarios, desde los de la Acción Francesa, que se pretende únicamente na c10nalista, hasta los católicos de todos los matices, a los neocristianos y a los neotomistas, que están a la moda.
Ellos desarrollan, en todas las formas, la tesis de José de Maistre, para quien la Revolución Francesa era de esencia.
satánica porque excluía a Dios de los asuntos humanos.
No quieren que se toque ala divinidad y a su terapéutica de ultratumba que pone todos los términos de promesa y los arreglos en el más allá, y aplasta, enla espera, a los vivos. por medio de la obediencia y la resignación.
Pero lo que es más grave es que Dios tiene un gran número de socios. No existe únicamente el Dios, que se instala en medio del aparato religioso. Hay toda una serie de ídolos abstractos yde religiones laicas que son igualmen te nefastos y falaces que los de las iglesias, pues resultan de la misma operación ilícita: dar un valor en sí, una exis tencia Visible y poderosa a conceptos y a ensueños (la jus ticia, la razón, la paz. convertirlos en entidades cuando no son sino ideas generales surgidas del espiritu, fornrasde este espiritu. términos descriptivos. Carlos Rappoport dice conexactitud en su Filosofía de la Historia, que el a priori es el reemplazante de Dios.
Lo expuesto nos permite explicar y casi diria descubrir las divergencias y disensiones absolutamente superficia les y aparentes de los que se agrupan bajo la común bande ra dela Defensa del Orden. ¿Qué nos importan las polémicas de trastienda del na cionalismo integral, del cual cada gran país tiene un plantel, con alguna secta disidente, alguna juventud Patriótica, Liga Civicao Fascio, aun con el mismo Vaticano oel Papa. Los defensores del Orden toman como plataforma, ora el clasicismo, ora el antisemitismo, ora la religión patriótica.
Van a buscar sus argumentos lo mismo en el arsenal de las religiones del Estado que en la llamada sabiduría de la antigñe, dad pagana. Un escritor militante como Charles Maurrases tan pagano como católico. Por otra parte, el cristianis.
mo vasta sintesis artificial fabricada por San Pablo con el monotelsmo y el mesianismo judíos, mezclada a ciertos dog multitud humana. 11 mas del estoicismoy del platonismo y a los mitos greco o rientales. está fuertemente teñido de paganismo; y el hecho cristiano no se sustituyó al hecho imperial romano sino aseinejándosele servilmente. igualmente San Pablo ha predica do de la manera más categórica, más absoluta y desvergon zada, la obediencia pasiva. los principios y alos poderes establecidos. Era ante todo un defensor del Orden.
En cuanto al helenismo es una concepción, superficial y rapada, de lo inmediato y lo presente, que, en realidad y no obstante sus pretensiones, no fué nunca la razón. como el cristianismo no ha sido el amor. ni el mosaismo oficial la justicia. ni el derecho romano el derecho.
Dejemos, pues, a esos señores disputar entre si. Deic mos a la joven República separarse, si le place, del Parti do Demócrata Popular, hijo dela Santa Sede. Dejemos tal. publicación titulada: El Movimiento que lleva la ortodoxia y la caridad cristianas hasta indicar nominalmente las vícti mas a Mussolim. en su crónica italiana silbar furiosamen te a la Acción ancesa. Démonos vuelta hacia otro lado. Las mismas cosas deben decirse, de una vez por todas.
de los pacifistas o moralistas que sueñaii con un perfeccio nami ento de lalnaturaleza humana, divinizan, laicamente, el amor y la bondad. Transportand)o su utopia a la lucha social realista, nos burlan, desvían la atención y las ener gías, impiden que uno se remonte a las causas de las ano malías (que es el único medio honesto de combatirlas), a een perder de vista las vias prácticas de la organización dis ciplinaday las conquistas positivas. Están, lo quieran o no. del lado de los conservadores. la misma cosa, en fin, puede decirse de los demó cratas. de los republicanos, radicales, radicales socialistas y aún de muchos. socialistas.
Los campeones de las medidas a medias, delos palta tivos momentáneos, dela reparación provisoria. delas colaboraciones de clase y del progreso paso a paso en el cuadro de las absurdas instituciones actuales (tan llenas de ilusiones y de trampas. han tenido a bien emitir senora: diatribas contra los horrores de la guerra, la explotación del trabajo y las extravagancias del fascismo. Sin embar go son todos, por la fuerza de las cosas y dela lógica, de fensores del order. establecido y enemigos efectivos de la Antes de ser nacionalistas, antes de ser cristianoso ca tólicos, antes de ser liberales y demócratas, toda es. gente son los auxiliares del statu quo. Por otra parte, su unidad su unión sagrada. se rea liza como por encantamiento toda vez que se trata de ha cer la guerra a los verdaderos revoluciºnarios. Esta esla. verdad de hecho que debe abrimos los ojos.
No olvidemos jamás que para la organización capita lista la tarea consiste únicamente en mantener lo que es. para los otros, en destruirlo y reemplazarlo. Es evidente que elementos bien diversos pueden concurrir a una obra de conservación (hasta los indiferentes y los neutros, 1ue hacen de peso muerto. pero no sucede lo mismo con os que persiguen una revolución profunda. Se puede encon trar aquí el empleo adecuado de dos preceptos célebres del Evangelio. Los conservadores pueden decir: 1:11 que no está contra mi esta conmigo. los revolucionarios debe. decir: El que no está conmigo está contra mi. Frente a este mundo de enemigos y de falsos amigos, el pueblo el proletariado busca de ser él mismo, de cons truir un estatuto humano para la toma del poder que le permita romper las viejas formas del Estadoy edificar una sociedad según la ley del trabajoy el interés general (en el orden actual de cosas, el interés general, la colaboración de las víctimas con los verdugos no es más un engaño). por medio de la abolición de las clases y del Estado. Se puedeatirmar que esta obra, basada sobre la igualdad política y la producción, es una obrade democracia, pero de demo cracia integral, no teniendo nada de común con el verbalismo democrático que se expande desde las tribunas oficia les de nuestras sedicentes repúblicas.