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AMAUTA. CARTA 10513 CARLOS MARIATEGUI Cusco. 20 dei diciembre de 1926 Señor José Carlos Mariátegui.
Lima La conculcación delos altos principios de Justicia, el martirologio cruento de los desheredados y el clamor diario de la Humanidad doliente, forjaban, hace tiempo, en el espíritu vigoroso de la Nueva Generación del Cusco mile nario, el fuego sacrosanto de la Redención. Al fin hubo de llegar el día en que se cristalizara el Anhelo; y el 27 del mes pasado, al calor de una nueva orientación ideoló gica, conscientes de su grande y noble misión, los obreros intelectuales y manuales solidarizades, han realizado el Pac to Supremo para cumplir una labor de apostolado, una acción nueva. La Sociedad así constituida, sobre el dogma inconmovible de la justicia Social, ha tomado el sencillo nombre de Grupo Resurgimiento, en cuyo seno deberán campear todos los espíritus libres y cobijárse todos los oprimidos, sin distincióu de razas ni nacionalidades.
La Sierra Andina, donde, feliz mente. ha nacido la agrupación, se caracteriza por el predominio de los her manos indios, quienes siguen soportando secularmente el yugo mas ignominioso de la explotación y del martirio que lossiglos han podido presenciar; yhe aquí, precisamente, el problema primordial de nuestracampaña reivindicacionista, campaña que no difiere de la que libra el proletariado mundial, que sufre la misma opresión.
Conocedor de su prestigio intelectual y de sus valientes luchas por la causa de la Raza Oprimida, el Grupo Resurgímiento ha incorporado aU. a su seno, en calidad de socio activo, por mayoría absoluta de votos, con la se guridad de que dados sus antecedentes bastante recono cidos, de abnegación y honradez en las batallas por las causas nobles, no vacilará en dar su aceptación y colabo rar eficazmente en la realización del Ideal que el Grupo. se ha impuesto.
Verdad y Justicia. CASIANO RADO Secretarlo General DEFENSA (INDIGENA DEbEGAÓOS INDlGENAS ATROPELLADOS Señor Presidente de la República. Juan Zapata, Leoncio Solórzano, Justo de la Torre y Esteban Gutiérrez, el primero delegado indigena por el departamento de Piura y los demás hijos del distrito de Caraibamba de la Provincia de Aymaraes del departamento de Apurimac, ante Ud. respetuosamente decimos: Que ya Juan Zapata, fuí nombrado por el Comité Central de la Institución Pro Derecho Tahuantinsuyo, Delegado del mismo, para organizar. o reorganizar los Sub Comités indígenas en los distintos pueblos de la República, autorizados por resolución suprema y para dar a conocer las le yes dictadas por el actual mandatario protector de la raza indígena Recibí con tal objeto del Comité Ln. 25 para.
los gastos de movilidad con mis cuatro compañeros.
Nos embarcamos el de junio último, para el puerto de Chalay de allí después de caminar doce días llegamos a Caraibamba el dia 17 del mismo mes. Descansamos tres días y entonces nos presentamos ante la autoridad respectiva el señor Teodoro Bronley, Sub prefecto de Aymaraes, mostrándole los documentos ycredenciales que teníamos ua nuestro poder otorgados por el Centro Tahuantinsuyo y 39 porla propia dirección de Gobierno. Con conocimiento de la autoridad, el domingo 20, marchamos a Cbalbuanca, acompañados de un numeroso prupo de indigenas quelle gaban hasta 70. dirigiéndonos diredame nte al llegar a dicha ciudad a la Subpretectura, donde exhub¡rnos nuevamente nuestros documentos y credenciales. El Su prefecto señor Bronley, nos ofreció dar toda clase de facrhdad es y garantías para el objeto que nos llevaba y nos anunció a la vez que telegrafiaría al Señor Prefecto de Abancay. para ente rarlo de nuestra visita y nos diera garantías para recorrer todo el Departamento. Al dia siguiente con conocimiento del musmq Subprefectoy su permiso se organizó el sub ccmité Provmcral de Chalhuanca, con asistencia de más de 350 indigenas de ambos sexos que firmaron el acta de instalación juntamen te con el mismo señor Subpreíecto y sellándola.
El mismo Subprefecto me comunicó que el Prefecto de Abancay había autorizado nuestra misión y conced 1do as debidas garantias, pero a la vez me indicó que vanºs del lugar le habían pedido que me tomara preso de lo cual el había protestado por que no había encontrado nada meorrecto en nuestro proceder. Me dijo a la vez que los gamonales de Chalhuanca habian telegrafiado al Prefecto mdisponiéndonos y pidiendo garantías contra nosotros a quienes acusaban sin duda de que los atacábamos para detender a los indígenas.
Le agradecí estas informaciones y en la tarde del mismo día le pedí órdenes para Cotaruse lugar que deseaba mos. conocer y pasar el día del cumpleaños de uno de no sotros. Cotaruse fuimos nosotros Zapata. Solórzano. Justo de La Torre y Felipe Cervantes, quedándose Gutié rrez en Caraibamba.
Llegados a Cotaruse en la mañana temprano del 24, dia de San Juan, no pudimos hacer trabajo alguno porque se celebraba la fiesta religiosa a la que concurrimos. htes. de entrar a la Iglesia nos dieron la noticia de que cruce gendarmes al mando de un alferez venían a tomarnos presos. pero no teníamos porqué temer tal cosa, pues no creíamos haber practicado ningún acto punible. No dimos crédito a esta noticia, asistimos. a la iglesia y después de la fiesta, invitados por el Juez de Paz del lugar, nos. sen tamos a almorzar en compañia de éste, llamado Alfredo Vrcencio, en su casa y almorzando ya se presentó el Tenien te Gobernador de, ese distrito con cinco endarrnes mamfestándonos que ela alferez Pedro Gonz es Mares, nos. exigía que fuéramos inmediatamente a verlo. Compareci, mos entonces donde. dicho alferez; se encontraba con otras pbrsonas almorzando en casa del mayordomo de la fiesta.
Al presentarnos ante dicho señor y saludar a todos. el alferez en tono airado nos preguntó qué misión nos raía a este lugar. Mi contestación fué presentarle todos mis documentos acreditándonos autorizados por el Supremo Go bierno y entre ellos la tarieta de la Direcciónde Gobierno, de Ministerio de Fomento, la del Comité Central y del Presidente del Patronato. Todos estos documentos que los leyó el alferez se los echó al bolsillo, con la mayor ndiferencia y en el mismo tono airada nos impuso srlencro y nos dijo que teníamos media hora para alistar nos y para salir con él a Chalhuanca. Los gendarmes nos mpidleron entonces hasta que termináramos de almorzary a la fuerza nos obligaron a ensillar inmediatamente y a constrturrnos al lugar donde se encontraba el alferez a esperar que ter minara de almorzar con toda tranquilidad para partir a Chalhuanca donde llegamos alas siete de la noche. Allí nos encerraron en un calabozo sin darnos un solo bocado de comida. pues, nos tuvieron incomunicados hasta el SIguiente dia 25 en que nos hicieron un registro minucro so nos quitaron cuanto teníamos en los bolsillos, aún obje tos sin importancia como carteras, libros de apuntes, hbretas de inscripción militar y vial, sellos, ocho medallas de plata, cuatro retratos grandes entre ellos uno de gran tamaño del Presidénte Leguia. las diez de la noche, nos obligaron a ensillar las bestias para partir a Abancay. Durante el trayecto enla teo