ehamiento hecho por estos durante el des ventajas para la escuela. bién en estado incipiente. los siguientes. AMAUTA. eriodo escolar.
Así han nacido los tests pedagógicos. o ¡etivas, de gran. En este ligero resumen sólo nos hemos referido a los aspectos más saltantes de los tests, los Que hoy, debido al criterio de la estandarización. han conseguido una mag nífica validez científica, y hecho posible, por lo tanto, la investigación de nuevos campos hasta haCe poc o inexplóra. dos, a los que se refieren los tests Que vamos a citar a continuación. a. Tests de inteligenciajgeneral (individual y colectivos. Tests de afectividad. aún muy rudimentaríos; Tests volititivos, como los de Downey, tam Tes ts vocacionales; Tests de orientación profesional. fl. Tests pedagógicos o educacionales, entre los que hay de diagnosis ¡y de aprovechamiento e scolar. g. Tests de ndergarten, etc. etc.
La nueva educación, atano sa de la investigaciódpsi cológica, quiere poner ala escuela sobre bases estrictamen te técnicas. En este sentido, los tests constituyen un auxiliar de primer orden, sobre todo en la organización delas clases psicológicas o sea la formación de grupos de homo geneidad psíquica relativa, a base del cociente intelectual (C. cuya fórmula se expresa asi: Edad mental (E Cociente intelectual (C. Edad cronológica (E, 4 La escala de clasificación mental de Terman, gue ;l amos. continuación, es la que más se utiliza con este in. v de de 140, genio o aproximado a él. entre 120 140. inteligencia muy superior. I 110 120. inteligencia Superior. 90 110, normal. 80 90, retardado, raramente anormal. 70 80, en la frontera de la anormalidad. de de 70, definitivamente anormal.
Sirven los tests, igualmente, para la selección de los niños hipernormales, de los normales, de los retrasados pedagógicos; para el establecimiento de las clases de opor tunidad; para la diagnosis de ciertas anomalías mentales; para dar al niño la instrucción que es compatible con su potencialidad psicológica; para orientar el problema voca cional, para hacer las promociones, para cuyo fin se tiene presente la distribución progresiva de la mentalidad entre los grupos de niños no seleccionados.
Los tests pedagógicos, como es de suponer, ayu 4dan espléndidamente bien al maestro en todo lo relacio nada con la psicologización de la enseñanza y con la apreciación del aprendizaje o del grado de instrucción alcanzado por los escolares. El empleo de los diferentes tests y el análisis de los resultados con ellos obtenidos, han resuelto varios intrin dos problemas, y dejado, igualmente, muchos otros en suspenso, los que, dada la intimidad de la vida subjetiva, se prestan a multitud de comentarios, a cual más encon. trados. Entre vlos problemas derivados del uso de los tests y que han dado lugar. serias controversias, sólo citaremos lº Lostests, según lo afirmó Binet, sólo miden la inteligencia nativa, aquella que es producto de la herencia. y no la Weligencia adquirida, como lo sostiene la escuela italiana defendida por De Sanctis, Treves y Saffioti. Será posible ésto. Se puede sustraer al individuo delas influen. cias del medio en que actúa. No son la herencia y la a daptación dos términos de una misma e inseparable pro. porción. Es la inteligencia una capacidad natural o es, más bien, como dice Woodworth, una capacidad adqtá rida. e ir. 15 htm: 15 2º El nivel mental del aualta normal se consigue a los 16 años, en condiciones perfectamente naturales. Esto quiere decir, por ejemplo, que en un sujetº normal sus 40 años de edad cronológica, pongamos el caso, equivalen a 14 de edad mental, que es el límite correspondiente a los normales. Se ha perfeccionado tanto el staadard para llegara esta conclusión, al parecer un ta ntq pesimista. Pueden la vida, la experiencia» el aprendizaje, etc. aumentar el nivel mental de los normales. Venimos al mundo con una potencia neuronal limitada, como lo sostiene móny Cajal en una de sus admirables Charlas. Tiene la educación algunas ventajas a este respecto?
3º El cociente de nteligeacza (C. según Terman y demás investigadores de los tests, es un producto; ans tante. invariable. Todas las experiencias hasta ahora rea lizadas asilo confirman, loque proporciona un magnífico. argumento a la tésis de Binet, que sostiene que los tests mi.
den sólo la inteligencia nativa. No hay cierto fatalismo en los tests a este respecto. El mñ0 anormal permanece definitivamente anormal o tiene alguna esperanza de mejora miento. El niño supernormal puede seguir superlonzán.
dose o hay un limite de aseenuón y luego Viene el deseen.
so. No es el en el primer caso. un estigmafque se le one al niño, un sello de inferioridad, una etiquetada poreza mental que ya nadie puede modificar?
LA CONTROVEiZ5M D¡TRE ARISTOCRATAS DWOCRATAS DE. LA INTELIOBiCIA. Ál lado de los problemas anteriores sugestivos e inquietantes, figura prominentemente, por las discusiones que.
ha promovido y porla tésis que sostiene, el que se refiere a la primacía que claman los más inteligentes sobre los mediocres. los que miran con profundo desdén. Esto es lo ha dado lugar a la ya conocida cord raversra entre aristó tratas y demócratas dela inteligencia. cada uno de los cua. les hace uso de sus propios ar umentos de defensa, que son. los que vamos a analizar muy revemente en las lineas que siguen. La actitud de ambos grupos es marcadamente mtelectualisra. Por esto los llamamos aristócratas y demo. cratas dela inteligencia. se explica este carácter, porque los tests han sondeafdo con tremenda persistencia el campo. intelectual, los doniinios de la inteligeaaa general (no slm.
plemente de la inteligencia. que es un concepto mas restsm. gido. en su afán de dar golpes de sonda en ia mentaliuad.
del sujeto (Dec roty). ydé apreciar el funcionamiento simético del espíritu (i neth Es evidente, de otro lado, que e llos no dominan integralmente el psiquismo. de los examinados y que dejan ¿como ya lo hizº notar ihaer campos virgenes, puros, inexplorados, extensas porciones mentales que se regocijan de su reconditez. Exploran la vi da afectiva? Este es un terreno que se resiente al análisis y al sondeamiento. Las experiencias de. Decroly, Mac Dougall, Wayemburg y los intentos persisten tesde Naccarati y Kretschner de nacer una antropamet ría afectiva, no han dado resultados halaga dores. La afectiv. dad esla parte más recón dita, más lnt1ma, mas personal.
Es muy dificil englobar al matiz de los fermentos emotivos dentro delos limites de un standard. ómo hacer. pues, standards de afectividad? De otro lado, esta cuestión se roza con el problema moral, profundamente relaci vo. La ética, en buena cuenta, es un producto social. No es ésta, por ventura, la tésis que sostiene Decroly al hablar de los niños anormales. en el campo volitivo, apesar de los esfuerzos reiterados de Dawae y. casi ocurre lo mismo. t:r los tests, co. mo ya lohemos dicho en otro lugar, dºmina, pues, una. actitud netamente intelectualista. He aqui la razon sustan. tiva dela controversia ya acalorada entre aristócratasy de. mócratas de la inteligencia. Que sostienen. cuál es la. sis delas arista ciatas de la inteligencia? Estos defensores del hombre superior, co mo si estuvieran perenneme nte su gestionados por Nietzche. f. 1r v