AMAUTA Arf. 0 f5 El sol de agosto viene descalza. Sus pies de campesina humilde para los adoquines de la calle son como dos noticias malas.
El viento se baja de los techos sin escala. sin nada: nos echa sus vahas y rompe con una carcajada los cristales de las mamparas del Silencio. Las ancianas. de la casa se aburren y parapeta su impotencia tras una interjeccida. Ellas, no saben sacudirse los años. ni el polvo. ni el aburrimiento diario el frio les cepilla los huesos El cielo plomo. si no fuera por las astas de las banderas, par los postes y estas acápites solares. se nos echarla encima todos las niñas.
NICANOR. DE ut FUENTE. Clu claya, 1926.
tercer periodo, por tiltimo, adopta una orientación que po dria llamarse liberal, bajo sus dos sentidos. en el de la abolición de la disciplina colegial. del extricto régimen del internado, y enel de las ideas que la alentaron (7. Pero en el siglo contemporáneo todo tiende a cientifiza rse; inclusive la misma filosofía. La cultura se hace ca da vez más científica; la corriente positiva impera; ya no satisfacen las nobles acrobacias mentales; ya no es suficiente el juego agradable de la inteligencia; ya no es la Filo sofia bajo su aspecto especulativo la inclinación sugerente de los universitarios. Nuestra Universidad, para vivir su tiempo, tiene que someterse a esta corriente, adaptando sus sistemas y pro cedrmiento s, si no quiere presentarse con el ropa¡e del anacronismo y el espíritu fosilizado. Ciertos maestros comprendieron la tendencia de estas enseñanzas. e intentaron introducirla. pero según Be. El sim le en de estudio de la Universidad nos pone en re.
lleve su labor esorientada y desviadora. la Universidad liberal del año 65y del 76 ha sustituido después. la uerra, la Universidad positivista.
hfis un triste destino se ha cernido sobre nuestra Universidad, y ha determinado que llene principalmente un fin profesional, y tal vez de snohismo cientifico; pero no un fin educativo mucho menos un fin de afirmación de la conciencia nacional. Alrecorrer rápidamente la historia dela Universidad desde su onáen hasta la fecha, se destaca este rasgo desagradable. funesto: su falta. vin eulacl6n con la realidad nacional, con la vida. nuestro medio, con las necesidades y aspiraciones del pais. Victor Audr! Belaunde La Vida Universitaria. launde, explicaron la doctrina y olvidaron aplicar el método (8. Por ello, acuden espontáneamente hacia nosotros estas frases del mencionado profesor, ansioso por la refor ma prudencial universitaria: Criticar. qué es? Criticar es reflejar sobre la realidad un ideal; criticar es comtemplar esa realidad a través de un ideal; y querer par ala realidad un ideal es la forma suprema del amor. Yo quiero que la Universidad sea el más alto ideal, porque es la institución sintesis. ella lo es todo; guardiana de tradiciones, creadora de ideales, qué finalidad tan compleja. Nos preguntamos pués. Qué hace nuestra Universidad accrca de la investigación científica. Cómo prepara a nuestros universitarios para esa escudriñación científica desinteresadada? Y,¿cómo contribuye al progreso mundial de la Ciencia. La respuesta, indudablemente, no es del todo balagadora. Para que ella no haya podido efectuarse. hasta hoy, contribuyen muchos factores de carácter económico y político. Pero es preciso pensar en resolver el problema.
afrontándolo fuerte, serena y francamente.
La orientación cientifica requiere en primer lugar: consagración absoluta del profesor, con exclusión de toda otra solicitac ión extraña a la elevada misión docente. Ella, a su vez, demanda la atención económica y la remunera ción compensativa al trabajo, y a la valiosisima función social que realiza para bien de la patria y de la humanidad.
Pero fuera de estos aspectos females y extrinsecos. el espí rituintemo de la Universidad es susceptible de ser enmarcado, supliendo las deficiencias económicas y políticas, hacia la investigación, hacia la observación, y el amor a la resolución de los problemas nacionales que se. presentan. en forma infinita en un pais nuevo e inexplorad0 co mo el nuestro.
La misma España pretende remozarse modernizando sus estudios universitarios; pues un cable reciente anunciaba que. toda uniVersidid tendrá en el futuro, gabinete para investigaciones científicas y. diversas disciplinas con elemento práctico suficiente para ampliar los estudios y efectuar trabajos de laboratorio.
Es indispensable educar a la juventud para que llene ese rol de estudiar einquirir con cariño los problemas que la circundan; es necesario guiar, yencarrilar sus valiosasenergias hacia el campo de las exploraciones científicas, en vez de que vean en la Universidad la máquina otorgadora de titulos y de diplomas para afrontar la lucha por la vida en un afán egoistaÍdc profesionalismo personal, de halago vacuo y casi pedantesco. Esto demanda principalmente, para no hacer desde lue go en gran escala. y dentro de las posibilidades actuales. un cambio de métodos, de procedimientos. y de formas de.
enseñanza, según los que, los estudiantes deben ser inclina dos alas búsquedas individuales y colectivas. en un traba jo noble y desinteresado. Sí. Qué es lo que quiere el positivismo, cuál es su bandera? La realidad, la experiencia, la observación. Si un plan de estudios naciona listas nos hubieran permitido aplicar el positivismo rectamente, habriamos examinado, con un criterio de observación y de experiencia nuestra realidad económica, nuestra realidad política. nuestra realidad física, y nuestra realidad étnica. Si la Universidad hubiera seguido nó las co rrientes positivistas, sino el método positivo, el resultado habria sido fe cundo para nuestra cultura. Desgraciadamente no se hizo esto. Tomamos del positivismo la hipótesis y no aplicamos el método, es decir to memos lo malo y dejarnos lo bueno.
El positivismo universitario noqu entonces un sisema o una bandera para conocer la realidad, fué simplemente un positivismo excgétíco, un positivismo explicativo. El positivismo exegético, en mi concepto se diferencia muy poco del antiguo dogmatismo, es un dogmatismo. la moderna, que no invoca la infabilidad de ¿a razón y la intangibilidad de autores clásicos pero invoca el testimonio del hecho recogido en otros países, el criterio de las teorias modernas.
Lo cierto es que el positivismo no produjo todos los efectos que debió producir; al contrario, nos desvió; porque originó cierto afán científista, cierto prurito de la erudición, cierta manta de atar autores y de referirse a hechos exóticos o lejanos, porque nos apartó completamente de nuestros propios hechos y fenómenos y puso el pensamrento universitario. espaldas de la realidad y de la vrda nacionales. Victºr Andrfs Belaunde Ob. citada.