aunque dejando en el andén a otras. Tambie en el carro del segundo pelotón se instalaron dos muchachas. Después de la primera campana se acercó a nosotros una mujer de aspecto decente con un niño en los brazos. De jadme entrar, gentiles cosacos. He pasado toda la guerra sufriendo en las estaciones con un niño de pecho en los brazos. Ahora quiero vera mi marido, pero a causa del ferrocarril no es posible viajar. No encontrará gracia ante vosotros queridos cosacos. Mujer, le digo yd, la decisión del pelotón serd vuestra suerte. Ydirigie ndome al pelato le demuestra que la mujer de aspecto decente pide que se le permita ir dandesu marido, al lugar de su destino, y que verdaderamente tiene consigo un niño. que cosa deciden, pues, dejarla en trar o nd. De jala entrar gritan los muchachos despqu de. nosotros no querrá más a su marido. Nd. digo a los muchachos bastante cortesmente, os saludo profundamente, pero me maravilla de otros decir semejantes burradas. Acardaos de vuestra vida y de que también vosotros habéis sido niños en brazos de vuestras ma. dres y de que no está bien hablar así. Los cosacos después de haber parlamentado entre ellos. haber dicho que Balmaschov (o sea yd) era convincente, permitieron a la mujer entrar en el vagón. Ella entró agradeciendo. Todos, caldeados por mi verdad, la ayudaran diciendo. Acomodaos mujer en el rincón y acariciad vuestro niño como acostumbran las madres. Nadie os tocará y lle. gare is intacta donde vuestro marido como deseais. Noso tros esperamos bajo vuestra fe que dare is hijos que nos sustituyan, porque los viejos envejecen más y los jóvenes son ya pocos. Hemos visto muchos dolores, mujer, y durante el servicio obligatorio y durante la movilización, hemos sufrido.
el hambre y hemos sido quemados por el frío. entaos, pues, mujer, sin» temor. la tercera campanada el tren partid. La bella no che se tendió sobre nosotros como una cortina. En esta corti na estaban las estrellas. Los soldados recordaron la noche del Kuban con sus estrellas verdes. El pensamiento voló como un pájaro. las ruedas del tren resonaban sin tregua.
Despues de cierto tiempo, cuando la noche dejó, nuestro camino y los tamboreros rajas redoblaror: al alba, en sus rojos tambores, los cosacos se acercaron a mi viendo que no dormia y me aburrta en grado máximo. Balmaschov me dijeron las cosacos ¿porqué estás tan terriblemente triste y no duermes. Os ruego excusarme y permitirme cambiar con esta ciudadana dos palabras.
Y, temblando con todo el cuerpo, me alza de mi sitio de donde el sueño hala, como huye el lobo ante una ¡aurla de perros malvados, yme acerco a ella, le quita de los bra zas al niño. le arranca a éste las fajas y los trapos y veo que lo que hay debajo es un buen pud de sal. He aqui un niño interesante, compañeros, que no quiere mamar, no moja sus panales y no molesta a la gente que duerme. Perdonad, queridos cosacos interrumpe la mujer con mucha frialdad no soy yo la que os ha engañado sino mi desgracia. Balmaschov perdonard tu desgracia respondo. Balmaschov no le cuesta cara: vende por lo que ha comprado. Pero dirígete a los cosacos, mujer, los cuales te han elevado, al sitio de una madre trabajadora en la república.
Dirtgete a estas dos muchachas que lloran ahora, por lo que han sufrido por nosotros esta noche. Dirtgete a nuestras mujeres que en el Kuban flrtil consumen sus fuerzas femeniles sin sus maridos, mientras estos violan a las mucha chas que pasan por sus vidas. tí no te han tocado, aunque tu, monstruo, eras precis mente aquella que se debía tocar. Mira a Rusia abrumada de dolor. ella a mi. He perdido mi sal, no tengo miedo de decir la verdad. Vosotros no pensáis en Rusia, vosotras salVais a los hebreos Lenin y Trotzky. MWEWÚ W MÚM nar um iaq:¿éa. n, vsth ;m aw a la AMAUTA Mensaje de Romain Holland AL COMITE DE LA EN PARIS Me asocio de todo corazón a vuestro mitin de pro. testa contra la invasión de Nicaragua. Esta forma parte de un plan largamente maquinado por el imperialismo yanqui, para poner la mano sobre el Continente Americano. Si este plan se cumpliera, sería la muerte de la libertad en la. tierra.
Pero no se cumplirá. Existe hoy una conciencia de la Humanidad. Ella se ha formado lentamente en todos los paises de la tierra. Ella ha hecho sentir a los pueblos su solaridad; y cuando uno de éstos es herido, el. cuerpo entero de la Humanidad se estremece.
El crimen político del que es victima Nicaragua, no es el único que haya perpetrado el Imperialismo de hoy.
Existen otros en la China, en Siria, en. todos los puntos del mundo. Pero el que se comete con. Nicaragua es el que más urge denunciar. Yo uno a vuestras voces mi vigo. rosa protesta. Vuestro devoto. Rowuu ROLLAND.
Villeneuve. 1l de ene rod: 19212. Ahora nose trata de los hebreos, mujer dañosa. Las hebreos no tienen aquí nada que hacer. Además no hablo de Lenin, pero Trotzky es un hijo condenado del go bernador de Tambov. ha salido de su clase para servir la clase de los trabajadores. Como orzados, Lenin y rotzhy nos conducen por la vía libre de la vida, mientras tú, lii rida ciudadana. eres más contra revolucionaria que aquel. general blanco que con su sable afilado nos amenaza sobre su caballo blanco que cuesta muchos miles. Al general se te el de todos los caminos y el trabajador piensa y sueño en cazarlo. ti, ciudadana desgraciada, no se te ve? eon tus niños que no piden pan y no corren fuera, no se te ve porque eres como una pulga y muerdes, muerdes, muerde Yo confiesa, en verdad, haber arrojada fuera del tren en marcha a esta ciudadana, que, rústica como era, permaneció sentada un momento. con las polleras al vle to, y luego continuó por su vil camino. Vi¿ndo a esta mu. jerincólume yola Rusia inefable en torno suyo y los cum. pos de los labriegos sin espigas y las muchachas los compañeros ultrajados muchos de los cuales van al rente pero muy pocos regresan, yo querta saltar del vagón. aca. barconmigo ycon ella. Pero los cosacos tuvieron piedad de mty me dijeron. Mdtala con el fusil. ya tomé de la pared del vagón tlfiel fusil y lavi de esta vergiienza el rostro de la tierra trabajadora y de la República.
Ynosotros, soldados del segundo pelotón, ummos ante ti, querido compañero redactor, y también ante voso tros, queridos compañeros de la redacción, que procederemos sin piedad, contra todos los traidores que nos arrastran a la fosa y quieren hacer correr el rio hacia atrás ycubrir la Rasia de cadáveres y de yerbas muertas.
Por todos los soldados del segundo pelota m: BALMASCHQV, soldado de la revolución.