AMAUTA LA. o a no A7 LQ dGG POR DORA MAYER DE ZULEN Se siente quela Fórmula Kellogg es la última y defini tiva condensación de las experiencias adquiridas durante las negociaciones o conversaciones chileno peruanas en Was hington y que ante este ultimatum la opinión de los pueblos.
interesados debe esclarecerse y pronunciarse.
Kellogg desecha en sus consideraciones, previas a la. Fórmula, la pºsibilidad de la devolución de Tacna yArica al Peru de la confirmación del derecho de conquista. en favor de Chile. Para nosotros, los peruanos, esto quiere decrr, que Estados Unidos. de Norte América no quiere ir en su obra de intervención hasta el extremo de declarar el derecho moral de nuestro pais a la recuperación de las provmcias detentadas, y ya que la fuerza que actualmente empleamos no es nuestra: propia, sino fuerza ajena, estamos, m1entras permanecemos ligados a la protección de la canCilleria norte americana, a merced de la voluntad de ese protector. En seguida observa Kellogg que un compromiso terri. torr al respecto a Tacnay Arica, caso también contemplado; en las deliberaciones, fué estimado por ambas naciones como contrario a su honor. Luego entra la alternativa de traer a relación a un ter cer factor en la disputa del Pacífico, y hacer con las aspiraciones de Bolivia a una salida al mar un cuajo que neutra hee las oposiciones en la causa chilena y peruana. Con la proposición de un corredor para Bolivia, que se suscrtó momentáneamente, nada se ganaba en dicho sentido.
Tal proposición no significaba sino involucrar en el pleito peruano chileno la causa de Bolivia que no estaba oficialmen te incluída en las negociaciones del arbitraje o los buenos ofic1os norte americanos, y no modificarla lucha de las cancrllerías de Lima y Santiago por la posesión de Tacna y el puerto de Arica.
En verdad, la peor de las proposiciones hechas fué esa. Finalmente, quedan tres alternativas más: la intemacio nahzación o neutralización de Tacna y Arica, y la cesión completa de estos territorios a Bolivia.
lnternacionalización quiere decir colocarlas provincias en referencia bajo una especie de mandato de varios estados del Continente. Neutralización significaría la transformación de las Pro v¡ncras en un pequeño estado autónomo e independiente, cosa inc ncebible, cuando se mira la impotencia moral y material de esta porción de terreno.
La cesión de Tacnay Aricaa Bolivia carece de toda razón legal y formal, pero, justamente por esto, podría ser la Propuesta que tuviera la mayor fuerza solvente para el pro. trayectoria, se producirá la verdadera obra de arte, esa que las gentes llaman obra de genio. En nuestra tiempo eo mº en todos lastiempós es necesario que la pasión dami nante coincida on la aspiración colectiva de las masas, qua que ella pueda desarrollarse con la extensitfn necesa na.
Así sucedió siempre, y por esa razón enla actualidady aun por lo que respeta a arte llamado de vanguardia, tan to en la plástica como en la literatura y en la música, hay un estancamiento en las modalidades de 1914, y aún mucho más viejas, o una tendencia a la regresión arqueológica (manifestaciones protegidas en Italia por el gobierno fascista, al par que el futurismo imperialista, y por consecuencia eminentemente burgués. En ambos casos el arte moderno coincide perfectamente con el deseo colectivo de la burguesía.
Por eso en 1926, y para en adelante, aquel que no sea un falso artista, un falso poeta, será un poeta o un artista proletario y revolucionario. blema que se ha manifestado insoluble bajo la acción de todos los métodos ceñidos a la regla. La cesión delos históricos territorios a la hermana repú blica por los dos pueblos contendientes seria un gesto de generosidad capaz de borrar los odios fratricidas de, otro modo indestructibles. Pero este acto tendría que ser realmente un acto de generosidad, o su virtud estaría carcomida en el germen por un gusano roedor. Kellogg propone. lº. La cesión a Bolivia a perpetuidad de todos los derechos que puedan tener Chile y el Perú sobre Tacna y Arica. 2º. La protección y conservación de los derechos de propiedad de los habitantes radicados en los territorios en cuestión. Bº. Compensación pagada por Bolivia por la cesión de los dos territorios y las obras públicas contenidas en ellos; ofreciendo los buenos oficios de Estados Unidos para fijar el monto de las cantidades respectivas, después de arreglos directos entre las tres naciones.
4º. Tratados de comercio que, cºnvenientemente ajustados, estrecharán las relaciones deflas tres repúblicas.
59. 49. y 79. Desmilitarización de Tacna yArica. Ari ca puerto libre. El Morro colocado bajo el control de una comisión internacional y declarado Monumento Americano, erigiéndose allí una esculturao un faro Conmemorativo.
En el Congreso Nacional se ha protestado contra la Fórmula de Kellogg. Con mucha justicia se ha observado que el Arbitro no ha cumplido sus obligaciones, dejando de pronunciar su ve redicto sobre el resultado del Plebiscito, en que no basta que haya recaído la Moción de Lassiter. que todos conoce mos, pues Las iter no era el Arbitro. Entre la moción del Comisionado del Arbitroy el Fallo del Arbitro mismo hay la diferencia que existe entre un Dictamen de Fiscal y una Sentencia de la Corte Suprema. Ahora, si lo lógico sería que el Perú insístiera, como se ha pedido en el Senado, en demandar el Fallo del Arbitro. se veria probablemente la burla que hace la fuerte Cancillería de Washington de la débil Cancillería de Lima, tal como lo ha hecho en la contestación que dió Kellogg al Me morandum Peruano de Diciembre últ. preguntando si en la Fórmula del 30 de Noviembre se eonsultaba la propia determinación de los habitantes de Tacna y Arica. Kellogg cita, como absolviendo la interrogación. la provisión del del párrafo de la Fórmula que dice: La cesión que se propone queda sujeta a apropiadas garantías para la protec ción y preservación, sin distinción alguna, de los derechos personales y sobre la propiedad de todos los habitantes de cualquier nacionalidad. Digan los lectores qué concordancia hay entre la respues ta de Kellogg, que trata de las garantías civiles y económi cas de los habitantes de los territorios por transferir, y la pregunta del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú sobre la libre determinación de los pueblos.
De ciertos discursos habidos en el Congreso parece desprenderse que algunos parlamentarios se inclinarfan más pronto a una neutralización o internacionalización de los territorios disputados, que a la cesión de ellos a Bolivia, No se advierte ltlógica que pueda tener ese tempera mento, si agregado a dicha idea se expresa que el Perú no quiere ser defraudado de sus espectativas sobre Tacita y Arica, que durante más de cuarenta años ha sostenido. Con la institución del Estado Independiente, el Perú queda tan defraudado como con la cesión a Bolivia y todavia peor por