AMAUTA ejército ruso al mando de Ermolotf enviado a Nápoles a restablecer el orden. y por otra parte las convulsiones que agitaban. los pueblos de la lejana América Meridional, a los Balcanes sangrientos, el martirio de Rigos en Grecia, la voz de los apóstoles Vpsilanti, Kolokótumi y Mauromícalis y de Cien otros héroes que lanzaban el mismo grito de combatey morían por la misma idea no podian dejar de tener un eco profundo enla Prusia de Krilos y de Puchsckin.
Muy pronto surgieron, como en Italia, como en Alemania, como en Grecia, las sociedades secretas.
En Rusia no existía el angustioso miraje de la uni dad nacional por conquistar, Otros problemas solicitaban las conciencias. El oprobio supremo de la civilización, el estado de esclavitud, pesaba todavía sobre la Rusia orto. doxa. Para los campesinos se trataba literalmente de la forma más estrecha de esclavitud material y espiritual. cuántas almas tiene en dote Vera Marievna. Para el resto del pueblo ruso se trataba de otra forma de esclavitud. la económica, al punto de que un consejero de la corona no trepidaba. en afirmar que la población consistía en dos clases de personas: los esclavos de los propietarios y los esclavos de la aristocracia. esto se agrega, para completar el cuadro del tiempo, el poder desmesurado de los nobles, el peso de la burocracia gravando sobre el presupuesto del Estado.
la consecuente aspereza de las medidas fiscales, la parcialidadfno solo de su aplicación sino de sus mismas directivas (el Gran Duque Miguel Pablovich poseía varios distritos queno figuraban en el catastro) y por último el esta do de excitación de los campesinos por la imposición de las colonias militares, la alegre ocurrencia de Araktcheeff.
Pero el sollozo trágico de las cosas en la noche rusa no podía despertar a Alejandro que dormía entre edredones inmortales, arrullándose en el ritmo azul que su beato corazón marcaba a sus muelles venas imperiales.
LA REVOLUCION Este orden miserando propio de Rusia y que reflejaba en parte eldetoda Europa habia suscitado por contragolpe un nuevo espíritu de ideal y de sacrificio. de pensamiento y de acción. que invadia todas las. nlmas nobles. Un soplo vivificador había venido a reavivarlo, há lito ardiente que había cruzado las fronteras con las tro pas que habian regresado de la campaña de Francia, de modo que según la expresión de Nicolás Turguenetf miembro del Consejo de Estado parecia que una era.
nueva debiese comenzar para Rusia.
Aparecieron, a semejanza de la Tugebund alemana, los primeras sociedades secretas. La Unión del bien público con centro en San Petersburgo y conexiones enMoscúy en el territorio del se gundo ejército, tuvo breve vida y acabó por disolverse.
De ella formaban parte el principe Trubetzkoi, Nicolás Turgueneff yotros gallardos espíritus. En 1818 se forma en Moscú la Sociedad de la Virtud, en la cual, además de Trubetzkoi, campean las épicas figuras de Matoi y Muravieff. Bien pronto se difunde por toda la Rusia. Cuatro años después se divide en la Sociedad del Norte con principios monhquico constitucionates, y la Sociedad del Sur republicana y cuyos exponentes principales fueron Peste! y Muravietf. No cesan por esto su acción concor de para abatir la tiranía.
En 1824 los Eslavos Unidos. propagan el movimiento entre los esclavos occidentales con el objeto preciso de una libre federación pan eslava. Continúa el trabajo intenso de propaganda, entre los jóvenes especialmente, entre los estudiantes y entre los oficiales del ejército. No nos es posible seguir en su de Pero he aqui que se alza Steingel.
35 senvolvimiento esta tenaz obra. cotidiana de proselitismo y de apostolado de las nuevas doctrmas. Pasemos sm más a observar su resultado que fué la conjurauón de diciembre de 1825. Había muerto misteriosamente en diciembre del mismo año el Zar Alejandro que se encontraba en CII. mea. El gran duque Constantino. su hermano segundo génito y legítimo sucesor, por haber encontrado un matrimonio morganático, había abdicado sus derechos, en vida aún de Alejandro. a favor de su hermano tercero Nicolás. la muerte de Alejandro se arrepintió y quiso de nuevo lo que había renunciado. Nicolás, que no se avenía a ésto, logró hacerlo callar. El pueblo ortodoxo se escandaliza.
Los revolucionarios vislumbran la ºcasión anhelada para hacer estallar la revuelta. La noche del 13 al 14 de diciembre los conjurados se reunieron por ultima vez en la pobre casa de Rilief cerca del puente azul, sobre el Moika. El místico Rilief, el jefe ideal por nadie electo. por todos venerado los esperaba extendido sobre un des vaído diván, donde lo tenian postrado una fiebre y una angina cogidas aquella semana al recorrer dia y noche San Petersburgo preparando la sublevación de las soldados.
Alejandro Bestuieitle estaba leyendo las pruebas del ultimo número de La Estrella Polar la combativa gaceta que ellos fundaron y dirigían. Poco a poco llegan los otros.
Asisten el ardiente capitán acobovich y el violento príncipe Schepin; el paciente ivan Pusckm y el ¡oven teóric?
Kúchelbecker, uno de los Entusiastas de la Sapienua secuaces de Schelling. El teniente coronel de artilleria. Batenkoflento y terrible, el barón Steingel de rostro seco y ascetico. El príncipe Galitzin puro y sublime, totalmente imbuído del concepto predicado por Sergio Mura v1ef sobre el acuerdo armonioso que existe entre Dios y Libertad, y su hermano de te el príncipe Obolenskt. Acude en fin el teniente Kajowski el solitario, terriblemente triste, ardiente y desesperado. En los ojos de todos el mismo relampago, en los corazones de todos la misma flama. Rilief habla: He aqui el plan. Reumremos en la plaza del senado los regimientos fieles a Constantino que ya han declarado ehusar el juramento a. Nicolás. El pueblo está preparado y nos seguirá entusiasta. El principe Trubetzkoi coronel dela guardia imperial, nuestro dictador, capitaneará las tropas. Tomaremos palacio. Arrestaremos. a la familia imperial. Dueños del poder, haremos leer por el Senado nuestra proclama y formaremos el gobierno provisorio. La Asamblea Constituyente elegirá despues sus representantes que serán la expresión de la voluntad del pueblo. Un silencio conmovido acoge estas atrewdas palabras Tiene entre las. manos la copia de la proclama que propone ala aprobación de los conjurados. Lée lento y solemne: El manifiesto del Senado proclamará: La abolición del viejo gobierno; el establecimiento de un gobierno prowsorio hasta la organización del gobierno definitivo después dela reunión de la Asamblea Constitucional; la abolición dela esclavitud;la libe. tad de prensa yla supresión de la censura;lalibertad de cultos, la publicidad de los debates judiciales y la institución del jurado; la supresión del ejército permanente; la igualdad de todas las clase sociales ante la ley. Steingel calla y delos pechos conmovidos parte uná nime, el grito: Viva la Libertad! Los hermanos se abrazan.
Mañana para unos será la pura alegría del triunfo, mientras para los otros la muerte gloriosa. para todos, tal vez, la horca.
La multitud, que había recorrido las calles de San Petersburgo al grito de: Viva Constantinot, irrumpe en la gran plaza del Senado. Los regimientos moscovitas se alinean en cuadro adosados al monumento de Pedro el Grande.
Alcentro la bandera. En torno de ella los miembros dela Sociedad secreta.
En las filas imperiales reina en tanto la más profun da confusión mental. Nicolás sufre una nerviosidad indes