26 a la presidencia de la república un enemigo del centralismo sin ningún beneficio para la campaña anti centralista. primera vista les parecerá a algunos que esta rá pida revisión dela actitud de los partidos peruanos frente al centralismo, prueba que. sobre todo, de la fecha de la declaración de principios del partido demócrata a la del ma nifiesto federalista del doctor Durand, Ha habido en el Pcrú una efectiva y definida corriente federalista. Pero esto seria contentarse con la apariencia de las cosas. Lo que prueba, realmente, esta revisión es que la idea federalista no ha suscitado ni ardorosas y explícitas resistencias ni enérgicas y apasionadas adhesiones. Ha sido un lema o un principio sin valor y sin eficacia para, por si solo, significar el programa de un movimiento o de un partido.
Esto no convalida ni recomienda absolutamente el centralismo burocrático. Pero, evidencia que el regionalismo difuso del sur del Perú no se ha concretado, hasta hoy, en una activa e intensa afirmacrón federalista.
Il REOlONALISMO 0AMONALISMO todos los observadores agudos de nuestro proceso histórico, cualquiera que sea su punto de vista particular, tiene que parecerles igualmente evidente el becho de que las preocupaciones actuales del pensamiento peruano no son exclusivamente políticas la palabra politica tiene en este caso la acepción de vieja política o política burguesaº sino, sobre todo, sociales y económicas. El problema del indio. la cuestión agraria interesan mucho más alos peruanos de nuestro tiempo que el principio de autoridad. la soberanía popular. el sufragio univer sal. la soberanía de la inteligencia y demás temas del diálogo entre liberales y conservadores. Esto no depende de que la mentalidad política de las anteriores generaciones fuese más abstractista, más filosófica, más uníversal;yde que diversa u opuestamente, la mentalidad política de la generación contemporánea sea como es mas realista, mas peruana. Depende de que la polémica entre liberales y conservadores se inspiraba, de ambos lados, en los intere La clase ses y en las aspiraciones de una sola clase social.
proletaria carecía de reivindicaciones y de ideología propias.
Liberales y conservadores consideraban al indio desde su plano de clase superior y distinta. Cuando no se esforzaban por eludir o ignorar el problema del indio, se empeñaban en reducirlo a un problema filantrópico o humanitario. En esta época, con la aparición de una ideología nueva que traduce los intereses y las aspiraciones dela masa la cual adquiere gradualmente conscienciay espíritu de clase surge una corriente o una tendencia nacional que se siente so lidaria con la suerte del indio. Para esta corriente la solu ción del problema del indio es la base de un programa de renovación oreconstrucción peruana. El problema del indio cesa de ser, como en la época del diálogo de liberales y conservadores, un tema adjetivo secundario. Pasa a representar el tema capital. He aqui, justamente, uno de los hechos que, contra lo que suponen e insinúan superficiales y sedicentes naciona listas, demuestran que el programa que se elabora en la conciencia de esta generación es mil veces mas naciºnal que el que, en el pasado, se alimentó únicamente de sentimientos y supersticiones aristocráticas o de conceptos y fórmulas jacobinas. Un criterio que sostiene la primacía del pro blema del indio, es simultaneamente, muy humano y muy nacional, muy idealista ymuy realista. su arraigo en el espíritu de nuestro tiempo está demostrado por la coinci dencia entre la actitud de sus propugnadores de dentro y. juicio de sus críticos de fuera. Eugenio Ors, verbigracia LA VlDA DE AMAUTA DEPENDE ABS OLUTAMENTE DE LA COOPERACION DE LOS HOMBRES IDEALISTAS HONRADOS DEL PERU AMAUTA E Cuando venga la MANANA con su linterna eléctrica a robarse el bello poema de la noche sl que haré esperar a la hora hasta al segundo para tatuar mi imágen en los ojos brasileros de la amada que nunca acaba de llegar y que siempre se promete en todas las mujeres como una comunicación marciana hasta hacerme amar la distancia eslabonada de esperanzas jUL1AN PETROVICKH Este profesor español cuyo pensamiento es tan estimado y aún super estimado por quienes en el Perú identifican nacio nalismo y conservantismo, ha escrito con motivo del cente nario de Bolivia: En ciertos pueblos americanos espe cialmente, creo ver muy claro cuál debe ser, cuál es, la jus tificación dela independencia, según la ley del Buen Servi cio; cuáles son, cuáles deben ser el trabajo, la tarea, la obra, la misión. Creo, por ejemplo, verlos de este modo en su pais. Bolivia tiene, como tiene el Perú, como tiene Méjico, un gran problema local que significa a la vez, un gran problema universal. Tiene el problema del indio; el de la situación del indio ante la cultura. Que hacer con esta raza? Se sabe que ha habido, tradicionalmente, dos métodos opuestos. Que el método sajón ha consistido en hacerla retroceder, en diezmarla, en, lentamente, exterminar la. El método español, al contrario, intentó la aproximación, la redención, la mezcla. No quiero decir ahora cuál de los dos métodos debe preferirse. Lo que hay que esta blecer con franca entereza es la obligación de trabajar con uno o con el otro de ellos. Es la imposibilidad moral de contentarse con una línea de conducta que esquive simplemente el problema, y tolero la existencia y pululación delos indios al lado de la población blanca, sin preocuparse de su situación, mas que en el sentido de aprovecharla egoista, avara, cruelmente para las miserables faenas obscuras dela fatiga y de la domesticidad. v.
No me parece ésta la ocasión de contradecir el concepto de Eugenio Ors sobre la oposición, respecto del indio, entre el presunto humanitarismo del método españa: y la implacable voluntad de exterminio del método sajón. Probablemente para Eugenio 0rs el método español está.
representado porel generoso espiritu del padre de las Ca sas ynó porla política de la conquista y del virreinato totalmente impregnada de prejuicios adversos no solo al in dio sino hasta al mestizo. En la opinión de Eugenio 0r5 no quiero señalar mas que un testimonio reciente de Il igualdad con que interpretan el mensaje de la época los ago nistas iluminados y los espectadores inteligentes de nuestro drama histórico.