AMAUTA Se deja a. la voluntad de cada uno cuando y. timo debe ayunar. Nosotr os adoramos al Dios una de Sebaoth ysu Hijo el Salvador. No solamente los mártires sino la Virgen misma no deben ser adorados, pues es ido latrla tanto como lo es la adoración de íconos. La vida de losl simples de espíritu que se mutilan voluntariamente por el amor de Cristo, no es agradable a Dios, pues lo imbécil es feo. lo mismo que viendo el fuego, no le suponemos las propieda des del agua, ni al a ua aquellas del fuego, igualmente no se pueden suponer a vino y al pan las propiedades de la sangre y de la carne. Igualmente el matrimonio no es un sacramento sino amor; ante una reunión de hombres y de mujeres, los padres bendicen al prometido y la prometida.
como en la boda de Tobías. El único libro es el libro de los libros (la Biblia. se debe vivir conforme a las leyes biblicas. Honra a tu padre y a tu madre, ama a tu prójimo, no maldigas, piensa en el señor tu Dios y en su imágen que tu llevas en ti mismo.
La única ceremonia que se debe practicar es la del Santo Beso. Nuestra única gobierno es nuestra conciencia y nuestras costumbres fraternales. La vieja me dio camisas de tela ordiuaria. tejida en la casa, que me herian la carne; me dio trajes de campesina. un fichú blanco, botines y también un espejo chico. Las hermanas, venidos de sus chácras, se reunie ron en la isla. Los hermanos se sentaron a la derecha, las mujeres a la izquierda. Yo besé primera a todas las mujeres, después a todos los hombres. asi devine la mujer de Marcos. Ven acá hija mía, dijo el viejo Donato.
Me tomó por la mano y me hizo sentar a su lado acaricidndome paternalmente. Me dijo que todos aquellos que estaban reunidos allí eran mis hermanos y hermanas, mi nueva familia. Uno por todos y todos por uno; se lava la ropa sucia en familia. Si alguien llega a la casa. hay que servirle de comer y beber, tratarlo con consideracion y partir todo con el, pues todo es bien común.
Todos los hombres eran fuertes y anchos de espai das como Marcos. Las mujeres resplandectan de salud y belleza, y vestidas todas de blanco, tenian una apariencia cuidada. 5. Marcos. Me acuerdo bien de aquella noche en que conduciendo dos caballos, vino a buscarme a la comuna; me acuerdo de nuestra cabalgata a travez de la estepa.
Habia permanecido sola en el departamento de las mu jeres respirando el olor de la selva y pensando que era la última etapa de mi vida, que yo iba a perder mi libertad, Marcos se marchó a la estepa y al dia siguiente en la mañana part! a reunirme con a.
Ahora conozco nuestra labor de verano, conozco nuestra dura labor de campesinos. Mis manos se han vuelto callosas, mi cara es morena como la de una labra 5 dara. la noche, acabada la labor, me baño cbn mis. nue vas hermanas, asombrosamente robustos. tranq uilas y be llas y canta como una verdadera campesina. Luce, luce, bella luna clara. ycalie ntanos, ah¿, calie atanos hermoso Sol.
Las noches son estrelladas como en otoño y la tar de es como un ¿vino azul derramado sobre la estepa. alquería se prepara para el invierno, se guarda el grano dorado en las artesas, los rebaños vuelven de la estepa y los hombres aportan el heno. Marcos conversa poco conmigo, viene de improviso.
de noche, me acaricia sin decirme nada y sus brazos son duros como el hierro. Marcos no tiene tiempo de con.
versar ormigo. Es mi amo, pero es también mi. herma no, mi protector y mi camarada. La víspera mef asigna el trabajo y, mitad alabando mitad instruyendo, me hace una caricia en la cabeza. No tengo tiempo de reflexionar. Qué. deliciosamente huele el sudor, alia cuando es sucio!
He aprendido a andar mi fichtí como las otras mujeres. Unanoche cuando Marcos entraba a la casa. fLevzíntate, ven, me dijo. Nos esperaban los caballos en el patio, donde Donato estaba ya. con un hombre que ya no conocía. Tomamos la. estepa. La noche. estaba negra, sombría. Caía una lluvia fina. Donato iba a la cabeza. donde vamos? pregunté a Marcos. aciencia. lo sabrás. Pronto nos encontramos a la vista del castillo, crazamos la quebrada y nos detuvimos detrás de los pesebres.
Los hombres se apearony me ordenaron. que los imitase.
El desconocido se quedó guardando las capullos. Nosotras nos acercamos completamente al foso. Donato volteó a la izquierda en tanto que Marcos y yo nos dirigiamos.
hacia el castillo. donde vamos Marcos? pregunté. Despacio, vamos donde están los caballos, respon.
dió. Qae date aqui. Si ves a alguien, pega un silbido. vé a buscar los caballos. Si oyes un ruido toma tu cdballo y escapa a la estepa. Yo vendre también.
Marcos se alejó. Yo me quedé esperando, espian do. Habria podido desobedecer a Marcos? Yo no tengo mas patria que las chacras perdidas en la estepa, no. tengo mas persona en el mundo que Marcos. En alguna parte del castillo dormían Semioa vaaovifch y Victor.
Tanto peor. El castillo envuelto en la noche tenia un aire pesado y sombrío. Llovla. Yo no tenía ningún temor. pero mi corazón palpitaba de amor, de amor y de devoción. No soy mas que una esclava.
Marcos se aproximó de súbito, sin que ya la hubiese visto venir, y me tomó por la mano, me condujo hacia el foso, donde se encontraban nuestros caballos klrghis rapidos y malvados como el viento. Marcos me ayudó a montar, montó. también. Sile y asiéndome con el. brazo el cuerpo, me puso atravesada sobre su silla. Apre. tándome contra su pecho, con la cabeza incli. nada sobre mi, dió un grito salvaje y se lanzó en la estepa, en laiamensidad de las estepas de otoño. El levante se armaba con su coraza pu para, el Sol se erizaba de lanzas, cuando nosotros llegamos ala chacra distante donde Donato y el otro, el desconocido, impasibles, estaban ya sentados a la mesa. Cuántas jornadas bellas y alegres ten go todavía delante de mi. TRADUCIDO ESPECIALMENTE PARA AMAUTA.
Dibujo de Albert Marquot