8 tellano en mucho mayor grado que Rubén Darío; no lo enjoya ni lo adorna, lo refina, la enferma. Está igualmente lejos de la poesía épica como de la poesía que canta la vida callejera. veces no asimos el sentido de su balbu cear porque somos demasiado burdos o porque) es harto evanescente. Desde el ángulo de la vrda esta poesra aparece como una poesia larvada, evanescente, enfermiza. Pero a la villana pesquisa de dislates es preferible la constatación.
de aciertos geniales que fluyen de la limitación misma. Hay que ser muy benévolo con Eguren cuando parece que no acierta, pero es pobre todo elogio cuando acierta. Mejor es esto que la constante mediocridad pasable.
La mujer que surge de estos versos no puede ser la hembra ni la dama. Es el espíritu evanescente cuyos pasos oye en la Noche Es la virgen sol, la muerta de mar.
fil de otros poemas. Como Synha la blanca acaso tiene ella la sangre celeste y como Eros sus senos liliales son. notas de luna. Es aquella a quien ofrenda la canción simbólica como un jazmín de sueño que tuviera tus ojos y tu corazón. INFANTIL, PERO NO Jovm. NI DEPORTIVO Si la poesía actual es una poesia jovial, deportiva, lo que hay de niño en Eguren se revela en diferente forma.
Su alma conoce toda la amargura de la vida pero sigue siendo de niño. Su musa tiene la conciencia de la miseria humana y la pureza de la inocencia. Su actitud es una actitud de infantilismo y de agorería. lnfantil es hasta en muchos de sus temas de cuentos de niños, pero varias veces interpreta en ellos acaso la inconsciencia y la fugacidad de la infancia. junto a la personificación de los juguetes; gusta la de los escenarios vetustos o ruinosos. La noche, sobre todo, interviene en sus visiones. Acaso no siempre le guía la niña de la lámpara azul. en la noche, pues ella cóbija sus Visiones de Enero. las lágrimas de los difuntos.
del coni¡ento en el templo del olvido, la ronda de espadas, la cena del dominó vacío pero animado, las señas que lo llaman en la purpúrea y festiva noche, el andarín de la noche, el» monje de la plazoleta. No es, pues. el de la come. que goza de verse esclavay va cantando felices supersticiones. su leit motiv predilecto. De su verso dice: Tú lo puedes Oir porque has pecado. Pero para. e ntenderlo se necesitaría, según su frase en Los Delfines sufrir por el pecado de la nativa elegancia. NO BELIGERÁNCIA SIMPLICIDÁD BIOGRAFICA Si en poesía fué Eguren un revolucionario, nadame. nos revolucionario en elmundo que Eguren personalmente. Su bondad y afabilidad llegan al exceso. Bondad y afabi. lidad que, sin embargo, no ocultan una táctica porque aunque no son válidos los pasajes que podemos expedir para el porvenir y aunque no hay compañía de seguros para la gloria, el sabe bien que su obra quedará. Eso. que es un contraste con el ambiente envenenado de los corrillos litera: rios, lo separa también del arte nuevo, que tiene un afán esencialmente beligerante polémico. La vida de Eguren, ade más, es una vida sencilla y simple. Es una vida que casi no ha sido vividay que no ofrece externamente resquicio alguno. por donde haya penetrado lo quede la vida rerlejan sus poe. mas. un sentido dinámico y rotundo, paralelo a la dis minución delas trabas sociales y morales y al progreso material, es común hoy en los jóvenes.
Pero, a pesar de todo, y a pesar también de que lo último que Eguren ha publicado no agrega nada a su gloria. tiene un valor singular de precursor para quienes actual mente pretenden profanar la tranquilidad poblana de nues tra literatura.
ATINC ENCIA FINAL Cuidadosamente tienden estas líneas a ser genéricas al referirse al arte nuevo que tan tardíamente ha llegado al AMAUTA T H UJ AÍVLIV A Soy un hambre del Sur con la cabeza enerenehada de relámpagos. y la estatura delas montañas familiares.
De mis labios gotea el ozono. de un pedazo de cielo que he mordida con los ¡nervios.
LA SANGRE DEL INCA ME D! O¿A GUARDAR COR CANCHA Mis dedos son las quipus en que se destrenzan los tiempos. viejos; pero el Indice es mío: lo apunta hacia el futuro como la barra sibilante de una brújula. Por la. esealera de mis vértebras descienden los abuelos llevando sobre el hombro las gavillas de ar del Sol pracreadar para aeultarla en mis entrañas de la pupila sagitaria de los conquistadores.
Se mueven mis resortes valitivos con la aceitasa llamarada del ancestrº; y mi alma, que es el estrato de un aylln comunista, devuelve. las hermanas la eaaguladn sustancia del Inti en la enchapadura genital de los poemas.
San las doce del día; las duce campanadas de mi juventud. Quién ha dicha que el TIEMPO ES SA TURNO que :isa a sus hijas. para comerlos?
Caminante de losyermas andinos, no conozca la piedra del repasa, voy del Sur hacia el Oriente en busca de Manco de Lenin.
SOY EL PEER GYNT DEL MOVIMlENTO: SOY EL QUE MARCHA HACIA LA VIDA ROMPIENDO LOS OU! JARROS DEL SENDERO. CON LA PERTIGA DE MI ERTICALIDAD. Sºn las doce del dia!
CESAR RODRIGUEZ.
Perú pero que está produciendo una fermentación intelectual desconocida después de la época de Valdelomar. es que acaso la época que vivimos sea una época del hombre colectivo. también líterariamente. Las innovaciones poéticas importadas después del rubenismo no son el resultado de una revelación genial sino la obra conjunta y simultánea de una generación. Si puede decirse que aunque Darío tuvo contemporáneos cuya obra fué hasta ubérrima eintensa co mo Chocano o Nervo, influyó en ella, renovándola; hoy en. la poesia de habla castellana no puede decirse que haya, por lo menos ante el público continental, figura de tal relieve y con tal zona de influencia. Quizá si esta época quede, literarramente, má como una época de escuelas sucesivas fugaces aunque permanentes en su espíritu, que de indiv¡
dualidades centralizadoras.