El gran odio de la pandilla monárquica no son, aunque lo finjan, los politicos. Su gran odio son los intelectuales. Porque los intelectuales como Marañón, y Asúa son quienes revelan hoy el espiritu de la nacionalidad, agobiado desde hace cuatro siglos por la monarquía. Por los flamencos y traidores de Carlos y sus descendientes. La monarquía se burla de todas las propagandas revolucionarias más o menos retóricas. Pero cuando Maeztu habla del sentido reverencia! del dinero, de la moral y la economia, la hiere el corazón. Porque la monarquia es el feudalismo, la explotación bárbara de los campesinos, el desbarajuste administrativo de América, el despilfarro y la voluptuosidad, la guerra con los Estados Unidos, las derrotas de Marruecos y hoy, con el rey actual y con la dictadura, una serie de negocios con los capitalistas norteamericanos. Cuando Marañón destruye el donjuanismo, destruye en realidad, su aparato sicológico. La sicologia elemental de Primo de Rivera. Cuando Unamuno expresa su agonía desesperada, no lanza un grito personal, sino el alarido de los pueblos hispánicos. Cada uno de los intelectuales, de los intelectuales comprometidos en la emoción ascendrada de la raza representa undestello glorioso de la nacionalidad, mientras la monarquía nos representa sus vergiienzas, sus pecados y su envilecimiento. La monarquía les odia por esto. les odia, además, por envidia. Porque cuanto dignifica hoy a España es obra de los intelectuales y cuanto la empequeñece y la degrada es producto de la monarquia.
El índice de nuestro deber en la lucha está en los acontecimientos actuales. Mientras la dictadura encarcela a Marañón y persigue y desprecia a los hombres ocupados en trabajar el futuro de nuestros pueblos, en incrementar su acervo espiritual y en definir su destino, don Alfonso XIII ha venido. rogar en la corte ingle sa un puesto permanente para España en el consejo de la Liga de Naciones. Inglaterra, claro está, no es la corte autocrática de Napoleón, y España no logrará el puesto permanente en el consejo de la Liga. Pero esta figuración decorativa en Europa le interesa mucho a la monarquia, Todos los hombres sensibles de España, los intelectuales viven con la mitad del alma en los pueblos hispánicos de América. La monarquía, por el contrario, desprecia y ha despreciado siempre a los pueblos hispanoamericanos. Porque la mo naquía no puede sentir, ni ha sentido nunca, la emoción de nuestra raza. La monarquía es extranjera. Francesa austriaca. En el palacio de Oriente hablan el castellano los criados. Los señores hablan francés, inglés y alemán. Esto no impide la campaña encarnizada de la dictadura contra una de las lenguas tan gloriosamente hispánica como la catalana. como extranjera, como típicamente europea, a la monarquía le interesa conservar sus conexiones con Europa, aunque sea por merced de las potencias europeas, y no le interesan los pueblos hispánicos de América, a los cuales ha tenido siempre en concepto de pueblos de servidumbre.
Toda la historia de la conquista y la colonización hispánicas de América está normada por el mismo simbolo. Los españoles netos le dieron a las tierras americanas su sangre y su vida. La monar quia, en cambio, desde Carlos hasta Alfonso XIII, ha gastado constantemente el tesoro, la sangre y la historia de España, en defender sus ambiciones en Europa. En defenderlas con el heroísmo de los soldados españoles y después, cuando España se quedó cansada, con la sangre misma del pueblo. Allí está el ejemplo de Marruecos. Mientras miles de soldados y oficiales han muerto heroicamente sin tener idea ninguna de la razón de su sacrificio, la mo narquía ha sostenido años y años la campaña para mantener sus apariencias de conquistadora y para alimentar con toda clase, de 1rutos. su camarilla de generales.
Por todo esto, la lucha contra la monarquía española es un deber común a todos los pueblos hispánicos. España es la esencia de nuestra nacionalidad, su motor y su núcleo. Gran parte de la decadencia de los pueblos hispanoamericanos se debe a la decadencia de España. Si España fuese poderosa y libre y vinculada con todos los movimientos de su espíritu a los pueblos hispánicos de América, la hispanidad no sufriría el martirio de Puerto Rico y de Filipinas ni la opresión de los déspotas americanos ni la absorción creciente de los anglosajones. Pero una España, la monárquica, ayuda a la opresión con sus alianzas financieras con los capitalistas anglosajones y con su alianza espiritual con todos los déspotas de América. Si es hispánica, de todos los hombres vinculados al es piritu de las libertades hispánicas de la raza nuestra, la gloria de la otra España, de la España hoy perseguida y en presidio, de todos son también sus pesadumbres y común a todos su ideal y la obligación de defenderlo. Londres. 29 LAS. EXPOSMHONES EXPOSICION VlNATEA REINOSO Una nueva figura llena de tempranos prestigios y con la alegre luz espiritual de quien tiene ya en sus manos el hilo de todo su porvenir, ha asomado en la escena del arte nacional. Nunca pudiera entre nosotros un artista aparecer tan grande en un breve m6 mento, si no hubiera enriquecido en silencio dentro de sí mismo con sabiduría inexplicable su destino de tal. Conociamos al mordaz caricaturista y al auxiliar de pintura en la Escuela de Bellas Artes, pero bajo estas dos exigencias de su vida cotidiana que van como el ritmo del siglo desde la burla pública a la tenaz misión ignorada, el hombre auténtico venía edifícándose con las piedras intuitivas de su alma. es así como su primera exposición resulta su primer triunfo inobjetable. Los cuadros de Vinatea Reinoso traducen el paisaje, el rincón ciudadano, la escena popular, al lenguaje de la belleza expresiva con ese arte de la luz, del calor, de la pincelada descubridora, qeu por su espontaneidad misma es imposible de analizar.
Los Andes donde se recuesta y anida como un monstruo can sado de eternidad tanta naturaleza grandiosa y donde el indio, sin problema y sin drama, es átomo vivo de la tierra; los Andes refugio futuro de hombres proféticos, tienen para este artista una musi calidad fresca y meridiana. Otros buscaron el dolor de sus soledades y sus gargantas, pero éste ha preferido los lugares en que la vida rural se de citas para acompañarse. Este pintor le sorprende a las montañas el paisaje, le descubre la aldea, le detiene al indigena, como si el arte estuviera en las montañas, aqui, allá, como filones de oro. Después en Lima busca todo aquello que ha sido ase sinado lenta y suavemente por el sopor de los siglos: un rincón colonial, una iglesia llena de maderas arcaicas, una plaza que cubre respetuosamente con sus losas las huellas de Francisco Pizarro. Vinatea Reinoso da a su técnica a cada paso atrevimientos acer tadisimos, modalidades buscadas y admirablemente cogidas: mares y fondos de plomo luminoso, árboles siluetados. manchas, penumbras nórdicas para nuestras latitudes. Pero sobre todos estos detalles un gran acierto armónico del color, una gran capacidad de artista.
Desde Amauta un conjunto de voces nuevas saluda y aplaude al joven pintor.
NOCHE DE LA SELVA Noche de la selva Ulular rítmico del viento cantarinos saltos de cascadas, evaporante rocío. caricia de los cielos.
Sinfonía insecticia.
Misterio ímánico de las frondas.
Recogimiento. Ansias de traspasarlo todo.
Alado paso de fosforecentes luminosidades por el dombo infinito.
Invisibles voladoras cabalgatas. Desgarramientos luminosos.
Terrorificas huidas.
entre enjambres de ramas Correr de sangre por los desnudos cuerpos. Lejanos y escalofriantes rugidos y un espasmo de las infinitas alturas.
FABIO CAMACHO