Por informaciones de nties. tfo periódico EL CALDERERÚ, y por palabras de nuestro comjpae fiero Manuel Macias al iijnéhabla, nos demós cuenta de los trámites que con el prop óeitófdé conseguir la uniñcación del ele mento calderero se han veriñ óádo entre el compañero arriva meincionado y los señores Vasquez, Prudencio González y o tros.
Las proposiciones hechas por el compañero Macias fueron poco mas o menos, las siguientes:AI quedar deñnitivamente hecha la ubilicación del gremio, la cual tendría como punto básico, el. a ojamientofab501ut0 dela CROM, de aquellos pocos compañeros que a ella pertenecen. quedaria incluido dentro del Comité Directivo General de la Unión In.
ternacional de Caldereros, el se ñor Vasquez, ya como Presidente o como Secretario.
Esto como es natural; por un corto tiempo, mientras se hacían las elecciones para que el gremio ala cabeza de los compañeros afiliados ala CROM. porla que toca al subscrito, me permito preguntar. Segui remos siendo apáticos. Jamás llegaremos a pensar en remediar los grandes males sociales que nos aquejan?
Nosótrós debemos pensar que, a grandes males, grandes renie dios.
de nuestra inteligencia y hacer que nuestros representantes se. sujeten a los dictados de sus re presentados; pordue entiéndase bien que, en todas las colectividades organizadas, las mayorías son las capacitadas para ordenar y disponer, y no debemos permi tir que un solo individuo, prote giendo sus intereses propios, disponga de los intereses de una colectividad de trabajadores.
La unili cación se impone. to.
dos lo palpamós y sin embargo, permanecenros indiferentes y con esto causarnosdaños terribles a nuestros propios intereses. Hay nombrara sus admini tradorgg 3fíº dºsjifºlifmº? d prernrmos representantes. Una Vez veriti. antagonrsmos tnd1gnos de pechos nadas las elecciones, y tomando posesión de sus puestos los nuevos compañeros, se transladarí far el señor Vasquez y el compañe ro Macias a Chihuahua, donde ocuparían ambos los lugares que antes tenían, dedicándose a trabajar en el taller.
Después de haber escuchado las proposiciones y de haber analizado estas bajo su criterio, exclamó el senor Vasquez con un lenguaje uiuy propio de él: Como. Batallar tanto duran.
te más de dos años, para que a la postre se me refunda a los talleres nuevari1ente?. No, eso no es posible, yo no soy tan cán dido. Yo tengo mis aspiraciones, y sobre todo ya le sentí el sabor a esta manera de vivir, y no es aceptable proposición semejante, pués. Quién tiene el pájaro. en la mano que lo deja escapar? asi diciendo se dió final al asunto, y las sanasyintenciones de nuestro compañero Macias no fueron aceptadas.
Ahora toca a los interesados, el analizarla simpática manera de pensar de los líderes que ban honrados. Debemo5 elevarrros al nivel de seres humanos; pués permaneciendo en el estado en que nos encontramos, permaneceremos divididos y expuestos a lo que el Capitalismo quiera hacer de nosotros. Nosotros debemos forzar a nuestros representantes a verilicar nuest. desea da uniñcacióu, y si en no lo hacen, debemos despr iarlo y liberarnos de su d0mini0 para buscar nuestro asercarniento li bre y despojado de toda interven ción de líderes desvergonaados; pués de otra manera estaremos Siempre a disposición del amo que. nos sacrifiqneir.
Aacabernos con los hipócritas, abajo los falsos redentores, Y, si queremos que nuestras organizaciones tengan vida, o que nuestro gremio surja a ocupar el lugar que le corresponde en la contienda social, imitemos al sonado redentor de Galilea, hechando alatigazos, fuera de nuestro templo a los mercaderes de esclavos, dignos émnlos de Torquema da. Sa(ua¿an Sar azar. guarmlirnlrr, Orr uóre de 1927.
Es tiempo de hacer usoNo hay publicista, dediagogo po litico de relieve o polit pensadora del Siglo III las ven tajas de esa independéiibia.;y la lee ción penetró tan lrondiiiiiénte en los Espirirus, qnedesde entonces se insiste, con una monotoiiib ºdeáewerante. en la necesidad de; iiiiºánzar la so iiada autonomía del Poder Judicial.
La inamorilidad jirdicialf no es sino un expediente más o menos acertado para lrgrar el ideal de Mónterqnieu.
Que los tribunales gocen de franca autonomia frente a las ttirbias y se nego as ex gencias de la alta o de ¡la baja po irica, tal es el de iderátum su premo de abogados, apóstoles del pttei)lº. periodistas estudiantes de derecho.
Salimos de la justicia del orden enmún para entrar en la justicia fia 1nnnte, privilegiada. escepeionrl, de coño y espíritu revºlucionario llamada ju ticia obrera, que ha nacido al con juro del Art. 125 de la Constitución, y entonces el cuadro cambia por corn pleto. Loº qué rrsrr areee. un at. truismo, acá se iicat olvida por compli iii La fuerza de la justicia obrera pa rece consistir principalmente en que esté por completo subordinada a la voluntad del líjécutivo, sea te federal o cal. Nada de independencia, de autonomía, ni de inanºovilidad.
Todo esto, bueno y santo tratándose de la justicia de los burgueses, de la vieja y corrompida justicia del capi tarisnro. carece de fuerza y de persuación cuando se vive en el campo del novisinro derecho industrial brotado al conjuro de Marx, Engels y los modernos socialistas, lo menos en el derecho mexicano, tal como se. encuwtra definido en el monumental Art. 123, la independencia de la justicia que se imparte en las Juntas de Conciliación y Arbi traje es algo mitológico, algo de substancia etérea que no es posible tocar cómo una realidad plástica y positiva.
Nadie ignora de que manera se in tegran las Juntas de Conciliación. órgano: privilegiados de la nueva justi cia obrero industrial. El Art. 123.
exige que las diferiencias o confitetos entre el capital y el trabajo se sujeten a la decisión de la Junta de Con ciiiación y Arbitraje, formada por igual número de representantes delos obreros y de los patrones, UNO nar oosraaNoº. En esto. co mo en otras cosas de importancia, la voluntad cesárea del Primer Jefe del Ejército Constitucionnlísta se hizo Sentir con toda su fuerza. Robuste cer al Ejecutivo y debilitar a los otros dos Podedes, fué una de las habilida deis provinciánas del señor Carranza.
Creía tener dominada la situación mediante ese juego constitucional; pero olvidaba que en México las fuerº zas sociales y políticas que dan vida y aliento a nuestras instituciones, es tán al margen de la Constitución, a la que tratan, poco menos que una sutil tela de araña, Sea de ello lo que fuere, lo cierto es que la organización de las Juntas Mixtas. de Conciliación y Arbitrajg está fraguada para que en ellas mande como soberano el Gobier no, la eterna entidad que con. mano de hierro forja lo: destinos de la Pa. tria.
Siendo iguales en número los representantes del capital y los del rrabajo, claro e. tá que en el 90 sus votaciones se empatan. El del trabajo vota a favor del obrero: el del capital a favordel patrón Í5¿Qnién decide el condicro. Quién hace mayoría? La resrme. tá es obvia. El representante del Cobierno es el que inclina la ba lanza de un lado o de otro, según le venga la gana.
E:to rigni ñca en la práctica el control absoluto de la justicia obrero in dustrial en manºs del Poder Ejecuti vo, sea de los tados, sea del centro Si el Gobierno tiene tendencias laboritas, los iastidiados serán los patrones; si el Gobierno tiene ternuras para los empresarios, los fastidiados serán los ebreros. En estos tiempos en que priva el ideal ebrerista, el peso de la novísima justicia lo han llevado los empre arios, excepción hecha de aquellos casos en quela admini. traclón púbiica se encuentra frente a trabajadores que le son hos tiles, pues entonces fáerlmente los aplasta y les niega sus exigencias. Por lo demás, e ta faita de imparcialidad era de preverse. Carlos Gide, e:tudiando organizaciones análogas que han exi ticlo en otros paises, dice. La causa de que el arbitraje sea tan difícil, si facultativo. y, tan impopu lar si bligatario. con. irte en que su ponerla abdicación total de los derechos de las partes en manos de un extraño. En vano, efectivamente, se compondra al Cu nsejo Arbitral de cin co de tres jueces de elección. Dado el irreductible antagonismo delas pre ten. iones, y dado que el representantes de cada partido tienen el compro nriso tácito. si no formal de resolver aiavor desu parte, resulta que, en último análisis, el presidente es quien decidey sus colegas, más funcionan como abogados que como jueces. ¿dónde podrá encontrarse una perso nalidad que reune las condiciones necesarias para ofrecer las garantías de Pase a in. ºrí f.