PAGINA cuarnoi BANDERA ROJA Dirigimos nuestra caminata por un sendero e scabroso, lleno de peligros y sinsabores, pero. qué importa? si con nuestra perseverancia unida con la de todos. los hombres libres de prejuicios, podemos avanzar sobre la brecha marcada a los que amamos la emancipación mundial y pro bablemente aventajar una jor nada más en nuestra contien da en contra del capital, afianzar nuestras aspiracioTIOS.
Si ya en esa jornada tene mos que pagar a la naturaleza nuestro tributo de muerte, o el Estado quiere el sacrificio de nuestras vidas para ahogar el grito libertario que proclamamos, prontos estamos a en tregarla bajo la fuerza bruta, pero con la satisfacción del deber cumplido, de haber si do en algo útiles a la humani dad.
Seguirán otros muchos corn pañeros la brecha que abandonamos, quizá con mayor éxito, pues ya entonces pudiera ser no existieran tantos elementos indispensables para la vida; terminarán los eternos zánganos sociales, pues éstos para obtener, necesitan producir; no habrá explotados ni explotadores, quedará abolida la infame pena de muerte: terminarán las prisiones; no se permitirá que los niños a temprana edad trabajen, y solo hasta quehayan terminado su educación cultural; que las mujeres que trabajen des empeñen labores ligeras y decorºsas; los ancianos no trabajarán y los que carezcan de cuidados familiares, destinarlos a una casa en donde sean debidamente atendidos en sus últimos días de vida, y en lin, donde desaparecerá la fuerza bruta, sustituyéndola la iner za de la justicia, la Concordia, el amor, la fraternidad, etc. Véase pues, que. estas ideas no son pertúrbad oras como quieren hacerlas aparecer los sostenedores de los intereses egoísmos vanos, ni tanta miseria ruin de los espíritus.
Siguiendo con te la lucha emprendida, muy tarde probablemente, pero con ñrmeza, se llegará. al fin deseado y ya allí ¿qué queremos?
Queremos la formación de una sociedad que destruya la actual, y fundada sin egóísmos ni privilegios, sin prerrogativas criminales; donde el hombre en colectividad, pueda tener en compensación a su trabajo y necesidades, los Creados, sino que van sobre la verdadera razón de la US ticia y equidad bra socialismo no asusta a elementos que de ella necesi tan, y vemos a los obreros formar ya uniones o sindicatos, para que por lo pronto se pueda contrarrestar en algo la tiranía y explotación de nuestro enemigo el capital más tarde. ya vere mos, pues nos alienta ese aire libertario que viene de la Rusia, acompañado del eco de la clarinada del ejército de los prolétariados que van conquistando sus derechos naturales.
Fuerza de. Viene de la la. plana.
de su progreso, pero desconoce la forma adecuada para que sus esperanzas no sean solo una luminosa quimera.
Mas, para que tengan éxito todos sus ideales justos de mejoramiento; para que no sea solo un sueño lo que la razón y las leyes le conceden, el obrero necesita unirse fraternalmente y constituir agrupaciones de defensa, en donde, además de desarrollar el espíritu de unión, se desarrollen las inteligencias dormidas, se estimulen las buenas cualidades, y se recompencen las acciones nobles; y es seguro que enton ces podrán alcanzar el conocimiento periecto de la impor tante misión encargada a la clase trabajadora, en la gran evolución de las naciones li bres.
La historia del obrero en la Región Mexicana, registra l: l continuos fracasos que han originado grandes desenga ños; pero si se observan detenidamente, se viene a la conclusión de que éstos se deben principalmente a una muy grande falta de afinada prepa ración: ala ligereza con que se ha obrado; y al impulsivismo de muchos que han arrastrado a la clase obrera enca denándola a sus caprichos, sin tomar en consideración elmedio en que se vive; y los elementos de Que pudiera disponer para hacer frente a la situaciób que forzosamente tiene que nacer en casos semejantes.
El obrero para ser fuerte: necesita unirse; mientras no se una, mientras permanezca ais lado y siga buscando su progreso en, iactores no identificados con él, mientras no forme un bloque consciente de sus deberes y. derechos; siem pre será esclairo del capital, y nunca podrá exigir el exacto cumplimiento de las Leyes que lo favorecen. aparte de lo mal que pagan a Por lo pronto, ya la palaEl Gerente de la Compama de Tranvias de Orizaba, uan Nava, causante directo por su intransigencia, de la intensa conmoción obrera que reina en Orizaba, fué aprehendido y enviado a Córdoba, a disposición del Gobernador del Estado, por no haberse querido so meter al laudo de ese Ejecuti vo, en lo referente al aumento l de sueldo a los camaradas tranviarios de esa región.
Si el Consejo de administración de la Compañia explotadora delos Tranvías en Orizaba, no queda de acuerdo con. el laudo pronunciado por el.
Gobernador, entonces se incantará el Estado las Empre sas para regentearlas y hacer efectivo el aumento que pidie. ron los trabajadores.
Esto nos parece cuerdo y justo, puesto que ante la maSurgen de. Viene de la 1a. plana.
los obreros, llega su avaricia apretender le trabajen de val de para juntar más oro; pero por fortuna el obrero se organiza y no permite que se le ex plote en esta forma El sistema de multas, es el hábito de los eternos pulpos del presupuesto, que dispen san cualquier falta mediante el pago de multa, qué les sir ve para saciar su famélica barriga y sostener muchos zán ganes; pero el obrero no debe obedecer estos procederes que de nuevo quiere implantar el Capital, pues Capital y Tra bajo son antagónicos enemi gos y como tales deben enfrentarse esgrimiendo. ambos sus armas: el capitalista con su oro y el obrero con la justicia y energías, acudiendo a los procedimientos sindicales.
Como detalle complementa rio, sepan los obreros que el derecho de multas ha pasado a la historia y en las legislaciones modernas no está san. cionado.
He aquí las pruebas que en terreno legal nos dala Constitución vigente. Artículo ra3. Inciso XXVII Serán condiciones nulas y no obligarán a los contrayentes aunque se exprese en el contrato. Fracción Las que permitan retener el salario en concepto de multa.
De repetirse este caso, daremos detalles concretos.
Los obreros no deben de olvidar la gran máxima de LA UNION DA LA FUERZA.
Peor es Nº sus bemoles, y sepa haceriusligna conducta observada por los industriales, debe obrar enérgicamente el Estado, no tanto ¡po rque creamos que lo hace por ayudar al proletaria do, sino porque está poniendo. de manifiesto, que el Capital. hijo mimado del Estado, pro.
cura provocar conñictos, con objeto de poner dificultades a ese mismo paternal Estado y evitar su consolidación en el poder Vea pues el Estad0¡ j. Que mientras los obreros en grandes y diversas formas le han ayudado, su protegido, el Capital, procura a todo trance su desprestigio y caída.
Ojalá a tiempo comprenda, que eso de crear cuervos tiene ticia al proletariado, único sostén de los sistemas de todo el mundo.
Pedimos.
Viene de lala. plana.
cun uuu uu uu uuuuunuuum unn nunnu nnu nao uuuouuu denes sus esbirros de llevar a la cárcel a los pobres papele ros que voceen nuestro periódic o.
Pedimos al Gobernador del Estado, que haciendo honora su decantada justicia, ordene a su lacayo Luis Hernández, retire desde luego ese decreto o bula que prohibe la venta de nuestro semanario por es tar infringiendo el articulo 79 de la Constitución vigente.
Fausto.
González Otro abuso que hoy consignam05. es el procedimiento del ex coinisario porñrista, actualmente Director de los Talleres Gráficos de la Secre taria de Comunicaciones y Obras Públicas, aristo González, que obliga a los obreros a que le compren, a un su co misionado, tablillas de un mal chocolate a un precio exa gerado.
Nolfes esto todo lo malo, sino que por no haber podido unofde los obreros cubrir una cuenta que adeud aba jdel refe rido chocolate, fue separado inmediatamente.
Sabemos que este obrero se dirigió ya a la Junta de Conciliación y Arbitraje. En nues tro número próximo informa remos a nuestros lectores, del resultado del procedimiento tan digno del ex comisario Gon zá lez.