ei General Áii3edo Lennont. Jeie del Queipo de Ayudantes dei. Presidente de la República. ÁCClON SOCM1L es una tribuna abierta a los hombres de pensamiento revolucionario. Hoy honra sus columnas con la conferencia dictada en dias pasados por el r. Gral. Brigadier Alfredo Lamont Hernández jefe del Cuerpo de Áyndantes del Presidente Cárdenas. La da a conocer a sus lectores por el gran interés que encierra, no solo en cuanto a sus conceptos sino a su hondo contenido revolucionario, y por ser la voz de un destacado militar. El autor nos ha autorizado para tornar este traba jo. su nombre, cosas que agradecemos sincera mente porque ello demuestra cómo nuestra revista va adquiriendo la confianza y la personalidad en los sectores de la Revolución Mexicana, que nos hemos irnpuesto crearle desde el principio.
La Historia, cuando ha sido escrita por hombres superiores, de vasta cultura enciclopédica, y con especiales facultades analíticas para derivar la verdad de aquellos acontecimientos que han sacudido intensamente la vida interior o exterior de los pueblos, es la cristalización de una sabia experiencia, el faro luminoso que nos señala la correcta orientación que debemos seguir para evi el desastre en las luchas del porvenir. Al. acer esta afirmación podria suponerse erróneamente que me incline por la eterna estabilidad de las cosas, por la irripdsición de un criterio único en todos los órdenes de la vida humana, lo cual no resisti ría el empuje demoledor de las leyes inevita bles de la evolución.
PÁGINA 18 esnández. General Alfredo Lamont Hernández.
Mi pensamiento es otro. No hay que caer en los errores, del pasado y que la historia anatematiza ante las generaciones que se suceden en el curso de los siglos, para adaptarnos a las nuevas modalidades que van creando la civilización, las exigencias económicas del momento histórico que transcurre, el incesante en sanchamiento de la cultura científica, y las modernas corrientes ideológicas que van mndificando las instituciones y la compleja estructura de las nacionalidades. De muy diversa naturaleza son los facto res que en todos los países del mundo entran en juego para elaborar, ya con peligrosa festinación, o con angustiosa tardanza, su engrandecimiento. La evolución del pueblo mexicano ha sido lenta, dolorosa, pero después de nuestras rudas contiendas intestinas. de nuestras luchas internacionales, ha llegado el momento glorioso de envanecernos ante la bu manidad de haber conquistado aquellas victorias que hacen digna y respetable a una naaah: nuestra liberación econóinica y la extraordinaria reforma social y política que ha levantado de su postración a las masas, que constituyen el nervio vital de la República, y que gemían bajo el yugo y el despotismo im placables de tiranuelos que las explotaban con procedimientos que hacian recordar los tiem pos sombríos del período colonial. Sin embargo, México es un pais joven.