. ex En 1933 el azúcar (siempre de 94 º) para el consumo interno se vendió al precio de 23 libras, 18 chelines y peniques por tonelada y al de libras y peniques la tonelada para la exportación. El precio medio por tonelada obtenido por los industriales fué de 17 libras claelines y peniques en 1933, contra 19, y en 1932 y 18, y en 1931. Es de recordar que en 1924 el precio medio obtenido fué de 26 libras esterlinas por tonelada. Bajó en 1925 a 19 libras y 10 chelines para elevarse en 1926.¿1 24 libras y 10 cheline5 y bajar de nuevo en los años siguientes hasta llegar al nivel más bajo en 1933.
Esta fuerte baja que se acentuó aún más en 1934, explica la alarma que produjº entre los industriales australianos y de ahí probablemen te la promesa que les hizo el primer ministro de no modificar el régimen existente en un sen tido contrario a sus intereses.
El anuncio hecho por el primer ministro encontró una ac0gida favorable en Queens land; pero no le fueron favorables los comen tarios que le dedicaron los órganos de los Es tados que no producen azúcar. Como sucede en otros países bajo circunstancias idénticas no es necesario ir lejos para encontrar: un ejemplo en esos Estados se tiene en vista solamente el problemático e insignificante beneficio que una reducción del precio tendría para el consumidor, sin tomar en consideración la importancia que la industria tiene para varios Estados y para la vida económica de la nación entera.
Debate parlamentario sobre la prolongación del régimen azucarero En ocasión de la discusión en segunda lec tura del acuerdo azucarero concluido entre el gobierno federal de Australia y el de Queensland, realizadaen la Cámara de Representantes a fines de 1935, el ministro de Comercio y de Aduana de la Confederaciºn Mr.
White, pronunció un interesari? ºdiscurso sobre la situación de la industria azucarera en Australia y también en el mundo No se trata de un acuerdo nuevo, sino de la prolongación del existente por otros cinco años, a partir del lo. de septiembre de 1936.
Después de hacer resaltar la importancia que la industria azucarera tiene no solamente para la vida econ mica sino también la politiPÁGINA 52 ca de Australia, ya que sólo ella hace posible el mantenimiento del principio de Australia blanca en el norte, el ministro trazó la histo ria de los acuerdos concluidos desde 1915. En el periºdo de 1915 a 1921 y luego en 1923 y 1924, el consumidor australiano pagaba por el azúcar que consumía, considerablemtente menos que el de cualquier otro pais; pero en 1924 ern pezaron a bajar los precios mundiales del azú car a un nivel inferior al de costo, y ésto hasta en países que, como en java, la industria dispo ne de una mano de obra de color barata. Hubo asi que adoptar medidas para proteger la industria australiana, y de ahi los acuerdos concluidos entre el gobierno federal y del Estado de Queensland, el principal Estado prºductor de Australia. Nada menos que nueve veces fué renovado, aunque con algunas modificaciones, el acuerdo concluido hace más de veinte años y es significativo que lo hayan aprobado gobiernos de los más diferentes partidos politicos, desde los conservadores hasta los socialiétas. lizo notar el ministro que, al contrario de lo que se afirma generaílmente, la intervención del gobierno en la industria azucarera no es una peculiaridad australiai1a. Casi todos los paí ses productores de azúcar protegen a la indus tria fijando los precios para el consumo inter no, que son siempre superiores a los mundiales en los mercados libres. Fundándose en un in forme publicado por la Britislr Beer Company, dijo que la ayuda que la industria recibe en va rios paises en forma de protección aduanera, exención de impuestos y otras medidas, asciende a las siguientes cifras (en millones de libras esterlinas. Estados Unidos, 43. 5; Alemania, 34; Francia, 12; Reino Unido, 7; Cbecoeslovaquia, 7; italia, 6; Holanda, 5; En Australia esta ayuda puede calcularse en millones de libras esterlinas.
Explicó luego el ministro las razones que justifican el mantenimiento de los actuales pre cios por otro término de cinco años.
La Comisión investigadora inscituida en 1931. pubiicó dos informes; el de la mayoria llegó a la conclusión de que debia mantenerse el precio de 45 peniques por libra de azúcar y el de la minoría recomendó el de 41. peniques. Los informes se funda ban en el precio de cono del azúcar bruto, que se calculaba entre 19 y 22 li bras esterlinas por tonelada. Desde entonces bajaron los salarios de la mano de obra em