. Esporestopºr lo quei de Sde fahºraºlas cºo peratrvas deben esforzarse por colocar en la dirección. de sus organismos. a trabajadores revolucwnarrºs dignos de tºda. confianza. Mien tras mejºr preparada se encuentre la clase ºbrera para asegurara la difícil tarea del abasteci miento normal, más oportunidades tendrá de resol ve sus dif1cu tades Ciertºs hechos nos han demostradº que filos reformistas colocadºs en la actualidad en la dirección de, las organizaciones cooperativas francesas no serán neutrales en la batalla revoluciºnaria, sino que estarán deliberadamente cºntra el proletariadº. El ejemplo de la revolución rusa es muy instructiva a este respecto. En marzo de 1917 las cooperativas jugaron un papel considerable, asegurando el abastecimiento. Perº desde la toma del poder por los bolcheviques en octubre de 1917 diri gentes coºperativistas rusºs, que en su gran mayoría eran reforinistas, se esforzaron en utilizar las cººperativas para luchar en contra de los bolcheviques triunfantes.
Mientras que los capitalistas de tºdºs los paises se esforzaban por tºdºs lºs medios por abatir al gºbierno obrero y campesino de Ru sia, lºs. dirigentes de las cooperativas ºbra ban en el mismo sentido. La prueba más cºnvincente de esta actitud la suministra el hecho de que en 1920 Clemenceau (en esta época el más encarnizado enemigº del Gobierno de los So viets. ofrecid públicamente abastecer a Rusia por intermedio de las coºperativas reformistas. a condición de que no tuvieran en ellas ningún control del Gºbierno de los Sºviets. Es eviden te que no había la intención de asegurar, ni por medio de las cooperativas, el abastecimiento de Rusia; pero Clemanceau utilizó ese sub terfugio para demostrar a los obrerºs y cam»
pesinos rusºs hambrientos que les bastaría deo rribar al Gobierno de los Sºviets para poner término a sus males Esta maniºbra no dió ningún resultadº mºro cons( itu yó la prueba de que lºs ºlemento imperialistas más reaccionarios, que no manifestaban en su país ninguna simpatía por las cooperativas, demostraron súbitame fjde as rusas por la sencilla razón de que dirigía!
una acción contrarrevolucionaria, Es, pues, indispensabl, e si se quiere contar con el concurso de las coºperativas enel mo mento de la lucha revolucionaria, que éstas es tén dirigidas por elementos identificadºs con PÁGINA 20 sea. timientos benévolos en favºr de las cooperati la causa proletar1a Una de las tareas de los fÍ trabajadores consrste en colocar en la direcclon. de las: cooperativas a elementos seguros, que acepten un contrºl. estrecho y. constante de los organismos sindicales revolucionarios. Despues DE LA aavowcrorx Para pasar del régimen capitalista a la rea lización del régimen comunista habrá un pe riodo transitorio bastante largo, durante el cual se formará la generación libre del egoísmº individual que comprenderá que la producción y repartición organizadas metódka mente deben dar a cada individualidad el maximun de bienestar. Pero antes de llegar a la realización de semejante etapa habrá un proceso de desarrollo eco nómico durante el cual se utilizarán aún los mediºs de producción y repartición individua les. Durante largo tiempo, habrá aún pequeños industriales, artesanos, pequeños comerciantes y carnpesinos que explotarán ellos mismos sus recursºs.
En la orientación de esta pequeña producción individual ¿hacia la organización de la producción colectiva, el movimiento coºperativo debe jugar un papel importante.
La extensión del movimiento cooperativo debe servir de demostración práctica, e5tableciendo. las ventajas que procura la organización colectiva. Cuando los campesinos ligados al cultivº, con medios reducidos que no dan más que un rendimiento mediocre para grandes esfuerzos, hayan bºmprobado que uniéndose en cooperativa pueden disponer de medios mecánicos que les permitan trabajar menos y obtener más, es natural que esta demostración hará para llevarlos a cºmprender la organiza ción colectiva más que tºdºs lºs discursos. lo que es verdad para el campesinado lo es. también para la pequeña industria y el pequeño comercio.
El éxito de la revºlución descansará sobre el prºletariado de las ciudades, pero para sentar definitivamente las conquistas del pro letariado y realizar la sºciedad comunista será necesario ganar tºdos lºs elementos de los campos.
La cooperación, por su desarrollo, deberá servir entre los obreros y lºs campesinos para de mºstrarles que nº tienen necesidad de muchos intennediarios que ahora existen.
La prueba de la necesidad de la organiza