H! R¿ b gºbms uqasfrrfyña. u w: umm. de 55, 000. 00 por unidad instalada, no afecta para nada a las empresas, pero si los trabaja dores, electricistas para mayor claridad, insta 1amos el W a razón de 140. 00 y lo pro ducimos con un costo menor de un centavo por medios térmicos, es lógico suponer que, no sien do el negocio con miras de lucro sino de ver dadero beneficio social, puede venderse a ra zón de la mitad de lo dire hoy se paga a la empresa inglesa; e insistimos, eso es lo que las empresas temen, se les descubriría el juego, seria descu ierto el saqueo que de nuestra eco nomía hacen y, finalmente, el público sería el primero en exigir que se ajustaran sus cuen tas. que la corriente se vendi era a precio razonable; además, una vez que el pueblo y el Gobierno se dieran cuenta de lo que nuestra cooperación significa para ambos, no tendrían ya oportunidad las empresas de seguir insis tiendo en que se les otorgue protección del Estado paracontinuar sus tropelias, sino que se remos nosotros, trabajadores, los qdo en lo sucesivo realizaremos las oiaras necesarias para iniciar la electrificación, ELECTRIFICACION hemos dicho, del pais y, claro, por instinto de conservación tenemos como gratuitos. acérri mos oponentes a nuestro proyecto a los seriores que fonnan el Conjunto denominado Comi sión Federal. de Electricidad. Hemos dicho a la Comisión y al propio señor Ministro de la Economía que deseamos sostener con ellos una polémica ante personas imparciales. compe tentes sobre la bondad de sus fabulosos, qui méricos serán me jor denominados, proyectos para realizar obras hidráulicas en 18 meses que vengan a resolver el problema, pero, penoso es decirlo, no conociendo ellos nada de electricidad, hasta una discusión de orden téc nico nos está vedado llevan a cabo por las raé zones expuestas.
Sin embargo de todo, seguiremos sostenien do nuestros puntos de vista hasta lograr evitar que personas extrañas a las actividades de la rama eléctrica estén realizando ensayos que cuestan mucho dinero a la Nación y que benefician grandemente a las empresas extranje ras, sojuzgándonos de paso a nosotros que si sabemos lo quese debe hacer para evitar des pilfarros de dinero; seguiremos, como decimos antes, insistiendo para evitar que este estado de coses continúe.
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