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RXNOVACION sentido bajo, por lascivia: Schopen busca de sus familiares olvidados hahauer explica aquel verso de Calderón cía tantos años, y los encontrara en que reza: Nuestro peor crimen es la medio de la prole, a la hora del ágape, ber nacido. diciendo que al engendrar golosos y fornidos, alégres y buenos, no hacemos otra cosa que prolongar mientras ella, hambrienta, enjuta, iba nos, y por ende, somos padres de nos sin hacer nada sobre, les baldosas de otros mismos, siendo posotros mismos los corredores, donde no se olan sien puestros hijos. Yalli, cabalmente, quiera sus pasos leves. me baso para gritar voz en cuello Ponedla frente a Thais, la cortesana que el primero de los méritos que te que despidió al flautista de su puerta, nemos derecho que se nos reconozca es por irse en pos de tio senobita enael de existir y también que el infecun morado.
do es tan despreciable como el suicida. Ambas Van a hacer el balance de la En efecto, el espasmo de la lujuria vida, al empezar a caer la noche soes en un seguindo de muerte, un peda bre el cielo como un párpado que la zo que sios arrancamos para que, to privara de luz. mando vida, nos continúe a través de La cortesana, convertida por milalas edades.
gro del amor, se rebulló, vivió eu la No quiere decir esto que abusemos bacanal, oyendo la razón de los arriade nuestra sangre dando más de lo nos que defendían de los adulteradoque nos permitan las venas. Porque res, la memoria del Nazareno; sot haciéndolo perdemos el presente y riendo con los irónicos, sufriendo con falseamos el porvenir. Mas no adulte. los escépticos, corriendo con los optiremos la idea de la castidad, la casti: mistas tras la alegría; jamando a los dad que parece el reglamento de la gentiles, y, ya en oleo de santidad, lujuria, con la idea del renunciamien viene a thorir con la lenta agonía de to en que cayeron los primitivos crist una lámpara que se apaga, tianos.
La otra, la que pada supo del munQué torturadora hubiera sido la do, bien pudo no haber nacido, fué la tristeza que siutiera Sor A04, 18 mon tristeza, rodando por la vida como ja que salió del libro de Anatole Fran. una lágrima, silente, cristaliua.
ce, como de un convento, si, llegada.
a vieja se bubiese evadido para ir en Francisco Soler. Año nuevo Año nuevo! No por cierto para mi, at oir esta frase se siente que en el fondo de ella palpita algo así como el ansia de unit renovación, y en mi nada me hace deseuria mientreverla, El color del día mé es familiar, En torno mío, la monotonía que crea el hábito; y e ni interior, el misnip murniallo que ba días produce la vida al correr sobre los sentimientos que no hecho tratiscendental despertara en ella.
Mi Aio Nuevo coinenzó ya hace unos cuantos meses. Una circunstancia apostada en el camino casibió mi ruunto una noche; y cuando por la mañang abrí los postigos de mi ventana, el dia me pareció de un co lor diferente del que hasta entonces había tenido para mi. El sol vibraba sobre los tejadas y en el aire ondulaba la esperanza.
Entonces yo me dije. He aquí mi Afio Nuevo. en efecto nsis dias comenzaron a egitarse en el ritmo que aun perdura. Hoy muchas bocas cantarán para mí el Feliz Año Nuevo y más de un corazón me lo deseară deveras. Si yo le dijese: BON inútiles vuestras palabras y vuestro deseo; puies que para mí el Año Nuevo principio en un dulce día de aço, me mirarian extrailados y se alejarían sin comprender.
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