Violence

120 RENOVACION. nación ardiente y apasionada pug lenta; vibraba como un grito de nase por buscar horizontes ficticios, orgullo altanero y osado, con todo et ozar a solas ante el gran pa estremecimiento de sus pasiones, norama de la naturaleza, de los be con las confusas borrascas de su llos trasportes del ensueño.
alima vision así, ante la inmovilidad estática de los paisajes, en muda contempla. ción de la naturaleza exuberante y Convaleciente el pais de una conJujuriosa, se iniciaba, la disociación vulsión revolucionaria. la vida na desesperada, entre su agresividad cional parecia normalizarse a la mental y su sentimentalismo dócil sombra del caudillo que las aberraa todas las emociones y a todas las ciones populares: aclamaban como.
amarguras. libertador. fue en esa lucha de cerebro y. el acaparador de los afectos corazón, en la borrasca fluctuante e inconscientes del. populacho había indecisa, entre el sentimentalismo escalado el poder sobre los cuerpos medroso y su nientalidad agresiva, mutilados de tres mil infelices, prom; que supo erguirse ante el dolor del clamando una restauración que no alına, para interrogar a los fantas, fué sino la sucesión de las desver. mas de sus penas que le cerraban en glienzas y rapacidades de la horda silencio los horizontes de una vida agresiva derribada.
que él quiso libre y feliz, de armoi. Un gesto de violencia descendia nia y de amor.
desde las alturas gubernamentales. fue allí, en esa soledad, ante eşa los viles subterfugios de un tintefloración de vida y esparcimieuto, rillo tartufo eran el arma esgrimida donde más de una vez, a la caída de para castigar la osadia de los escrila tarde primaveral, cuando en pos tores que hicieron vibrar su verbo treras palpitaciones, el sol se sepul. de ruda, de atacadora altaneria. taba en apoteosis de colores, sus ese regenerador convirtió alnervios aguijonearon 115 carnęs. país en una leproşería. Frailes y adolescentes. y el instinto le dijo monjes, comopúsculas malignas, iban extrañas sinfonias.
llevando por doquier el contagio.
malsano de un fanatismo enfermizo, pollando la sombria soledad de las. así, entre irritado y cavi almas con los fantasmas de la fe loso, iba camino del hogar modesto. dogimática.
a buscar la compañía de sus insepa Mateo Fiacrán midió su pequeñez rables, de sus amigos y consejeros, ante el multiforme enemigo y vió a alineados sobre su armario como los pueblos como esclavos impasimudas interrogaciones. bles, en brazos de la inercia, ser Ellos, como brújulas de sus refle pasto de la rapacidad y juguetes de xiones, habían encausado la tristeza los sórdidos apetitos de la sotana de su vida agresiva y meditadora. altanera y audaz.
Ellos, habian fortalecido sus pae. Vió esa sotana erguida como un.
siones, sus ansias, sus anhelos. Re trapo ruin, chorreando lujuria y fuerzos cariñosos de sus ideas, tem sangre, presidir las agonías, la niuerplaron el resorte formidable de su te moral de ese pueblo atado al cavoluntad y lanzaron al rebelde con rro de un caudillo que era un monatra las trincheras inexpugnables del guillo con gorro frigio, un cerebro error ambicioso de heroicidades y de juglar con alma de inquisidor. de éxodos. pensó que donde hay. pueblos entonces fundó su periódico de de rodillas hay almas. serviles y abbatalla. su prosa agresiva y viru yectas. Este doamento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud Costa Rica.