Violence

RENOVACION 235 Los crímenes del dinero Nuestras sociedades modernas, fun: parte, si la institución del dinero 110 dadas sobre la opresión y la explota. existiera, nadie tendría el peisamien.
ción, sobre el desprecio de la libertad, to de procurarse por fraude lo que de la justicia y la razón, han en tendría a su disposición con toda nagendrado naturalmente la soberana turalidad. El crimens de un hombre potencia que de por sí sola conduce al que toma lin paude la anaquelerfa del pamundo: potencia del dinero, del nie nadero porque sus hijos tienen hambre, dio de cambio que todo lo permite, es, por lo tanto, un crimen del dinero.
cuando se dispone en cantidad sufi Conviene observar también que muciente. Con mucho dinero pueden clos atentados contra las personas satisfacer todas sus pasiones y todos imputados a la venganza, a pruritos sus caprichos; se compra la impuni. de honor; etc. son con frecuencia dad de cuantos crímenes puedan co motivados, de hecho, por sentimienmeter, los que perinitirán. amasar aún tos de avidez que se revelan hasta la más dinero y disponer de mayor n11evidencia como correspondientes al mero de esclavos.
primer examen. Por eso los hombres de Estado del Quedarán en la segunda categoría presente momento histórico tienen los crímeuies pasionales de toda natuapenas un pequeño parecido con sus raleza, entre los cuales se hallarán los ascendientes. Autes hubo ambiciosos, a causa de alienación mental, notableahora son tragones. En el pasado se meute la locura alcohólica, en gran les vela altivos, orgullosos; hoy 110 número de casos, si queremos entrebu sino tuercetarios, de linojos atite garnos a esta clase de investigaciones las potencias financieras: como lo hacen los jueces.
El ejetnplo dado así desde arriba, Pero haciendo tabla rasa de sutiles nada tiene de extraordinario que mu. distinciones, tomando los hechos en chos intenten imitarlo en la multitud su grosera apariencia, mada sería más juconsciente y que la criminalidad se interesante que el establecimiento de acreciente. Muchoy, ladiuos o imbéci la estadística brutal de que se trata; les, fiugeni sorpresa, Yo, por el con de una parte, el número de crimedies trario, estoy sorprendido de que el de la categoría A, que tiene el dinero número de criminales no sea inncho cono móvil; de otra, los de la catego.
nás considerable, siendo así que toda ría B, provocados por otros motivos, la organización social descansa sobre. Bastaría solamente con un poco de el crimen triunfante.
continuidad y de paciencia.
Pero de entre esos crímenes, cuyo Yo: lo he intentado parcialmente relato llena por lo menos la mitad de algunas veces, tomando un periódico las columnas de la prensa diaria, seria cualquiera, recorriendo sus columnas bien interesante y útil establecer una de sucesos y tribunales, y punca el clasificación. la quie yo propongo término medio de la categoría ha es hieu sencilla.
sido inferior en esas observaciones al Primero convendría agrupar todos ochenta por ciento de la totalidad. los que tienen por móvil el dinero, de obsérvese bien: yo no he descontado uu bodo directo o indirecto. entien. sino aquellos crímenes reputados co.
do por ello que la apropiación de ob mo tales oficialmente por nuestra sojetos de valor o de utilidad, por la ciedad burguesa y financiera. Cuando violencia o por la astucia, equivalen 19e entero que un obrero ha muerto un pobo de dinero. De una parte, en eu cu hundimiento porque el contraefecto, esos objetos 5011 Carrebatados. tista que lo empleaba, por razones de frecuenteniente con el solo objeto de economía, se había descuidado de toser vendidos ulteriormente; y de otratar las precauciones necesarias, DO Este doamento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sisteria Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.