Democracy

LABOREMOS HOJA OBRERA wu za, representaba el Comercio, la Lodustria blicanos, que venimos a rescatar las liber. LOS OBREROS y la Agricultura, con su correspoadiente tade patrias de manos de un círculo funes.
vita al jcle del republicanismo.
to, ducimos: Dios quiere el triunfo de los Los balcones de las casas estaban atesta repoblicanos apesar de todas las maquinados de señoritas. La muchedumbre obs cionez y de todas las injusticias.
truía las calles, compacta. Vibraban en el medida que se acerca la batalla final, aire vivas estrepitosos. Las bandas ejecu les llega el convencimiento a nuestros ad.
Sí, laboremos sin cesar por hacernos grandes, por el honor, por taban marchas marciales. ni un solo gri. versarios de su certera derrota. En vano la moral, por la dignidad, por las ciencias, por las letras; en una to del enemigo, ni una leve protesta que hacen esfuerzos desesperados por corromviniera a interrumpir el concierto de aquel per a los republicanos: las conciencins de palabra: por el progreso en todas sus magníficas manifestacioncs.
sublime himno del republicanismo.
nuestros correligionarios no se compran ni Pero para ello es necesario darle la espalda al egoísmo, a la EL DESFILE Se venden. Nosot. os no regamos el oro para atraer apatía, a la indiferencia, al pesimismo que va invadiendo y enervanPrincipio a las 12 Una larguísima manifestantes, ni en do los caracteres; y estrechémonos cada día más en la más íntima cabalgata, a cuya caheza iba don Máximo falsas promesas. estas manifestaciones alianza sin embaies, con entera franqueza y buena fe, para laborar Fercácdez, precedía la manifestacióo. Don viene el pueblo por su espontánea volunasí en la obra portentosa que nos está encomendada, de hacer digna. Máximo Fernández iba escoltado por uoa tad, Digalo si no la imponente manifestaguardia de honor, compuesta de 30 obro ción republicana que hicieron en San Jose a nuestra clase y a nuestra Nación.
Tos, uniformados de blanco: lcs mosquete. los republicanos de Cartago, a las 12 de la El ideal más puro de las naciones, es avanzar nacia la meta del ros de la democracia como les llamó un noche, y bajo un fuerte temporal. La dissu más cabal perfección y nuestra Patria, con grandes elementos de amigo nuestro. La procesión dió vuelta riqueza en todo sentido, no puede quedarse rezagada en el gran alrededor de la cidad. Cuántos eran los íntima convicción de que, cada uno de nos manifestantes? Tal vez no exagerariams otros, cumple con su et bor. La inanifes.
movimiento de avance; puesto que tiene razones y condiciones muy al anotar esta cifra: quince nil.
tación que se hace hoy en Heredia, es un superiores a los demás pueblos de Centro América, para culminar Pero, con seguridad, saltará por ahi lal golpe de mazu sobre la cabeza del camientre ellos; pero en esa fecunda y admirable labor, toca a nosotros la prensa amarilla reduciendo esa cifra a su go.
cuarta parte. Córvo han de convenir nucs Nosotros no le estamos diciendo al puemejor y mayor parte para trabajar sin descanso.
tros adversarios con que la más espontánea blo que vamos a hacer maravillas; nosotros Todos, absolutamente todos aunemos nuestras fuerzas, recujae improvisada de nuestras manifestaciones le decimos: que sepa conservar las libertamos nuestros elementos, avivemos las energías, los caracteres y em supere a la más grande de sus ovaciones en des adquiridas, que así hará la felicidad de peñémonos en hacer de nuestra nación, un emporio de ciencias, de que, regando a diestra y siniestra el oro, Costa Rica. Muy bien. no consiguen reunir ocho mil personas. Dichosos nosotros los que en esta triindustrias, de comercio y una fuente inagotable de moral donde se Sólo la cabalgata se componía de mil buna, en una tribuna donde se hace repú.
refleje la dignidad y el honor, como los sostentáculos del carácter doscientos jinetes, entre los cuales pudimos biica, podemos decir: acordaos del pasado siempre rebelde a la injusticia y a ese cúmulo de cosas que infor ver con agrado algunas simpáticas anazo. acordacs de aquellos régimenes nefandos man la degradación y el envilecimiento de los pueblos.
nas, de esas que tienen el alma del temple que concluyeron al iniciar su administrade Policarpa Salabarrieta.
ción don Ricardo Jiménez. Dichosos LABOREMOS, no sólo pare el presente; vamos hacia el futuro Muy merecidos vítores recibió el bello nosotros los que podemos decir al pueblo: con entera buena fe, echándole amplias y sólidas bases al porvenir sexo republicano de Heredia. consentiréis que vuelvan esos régimenes de nuestra clase. En resumen: después de la manifesta. que pesaron como una loza de plomo soción del domingo, que fué abrumadora por bre el alma de la patria. Aplausos, gri.
Laboremos muy especialmente por esa niñez, por esa juventud lo clocuente qué esperanza les puede que tos ruidosos: nol no. que nos habrá de suceder y en cuyas manos quedará la obra con todar a los señores vurdi rojos. El Partido Republicano quiere la ver.
das sus crandezas, con todos sus atributos; eduquémoslos en las sa Con razón decían algunos republicanos dadera democracia; quiere que se discutan bias lecciones cristianas, donde abunda la moral, la dignidad y el bromistas en su pintoresco lenguaje popu asuntos de interes nacional en la plaza pública, como en la antigua Atenas. No va honor, esto es lo primero y después démosles carrera para la vida. Cuando este tren pita, a hacer política de conciliábulos.
Dado el estado actual de cosas, en que se ve con tanto descuiai el gallito canta. Hace cuatro años que, en una ocasión do la educación de la niñez, como también las ideas del trabajo por ni la chancha grita!
semejante, vine a esta poble ciudad a preparte de los padres de familia y aun por las mismas clases directo pasaba la aplanadora, y pasaba arro. sentar al candidato del Partido Republica.
llando los últimos obstáculos de los vencino, Lic. don Ricardo Jiménez, y entonces ras; creemos que si no se obra con empuje vigoroso que restaure, dos.
os dije: os presento a un hombre de ho.
que regenere, el porvenir de nuestra Nación no está claro; no basta FRENTE LA CASA DEL SENOR nor; a un hombre que respetará la Constitución. Yo no tenía ante vosotros otro el progreso material, para completar la obra de civilización, se neGONZALEZ prestigio que el que da la antigüedad en la cesita completarla con el progreso intelectual y con especialidad el Don Máximo Fernández se hospedó en lucha y ser compañero de vosotros. Yo moral, de otra manera la obra dejará de ser, por incompleta.
casa del señor don Alfredo González, ka sabía que don Ricardo Jiménez no desmenLos grandes males están a nuestra vista, esforcémonos pues der del republicanismo en Heredia. El tiría mis palabras. así fue. El actual edificio presentaba un aspecto deslumbra. Gobierno ha demostrado que sabe cumplir en poner los grandes remedios, creer que no los hay, es dejarnos dor: regiamente adornado, con banderas, cod su deber. Queremos, pues, que ahora arrastrar al funesto pesimismo que se convierte en inacción y de la festones y flores: allí se había dado cita la y siempre Costa Rica tenga un gobierno lite herediana. Figuraos una canastilla de inacción se va a la muerte.
digno de su cultura. No queremos que flores humanas, una aparición de hadas, caiga eo magos de una camarilla ambiciosa.
Aunemos, pues, los esfuerzos, estrechemos las distancias y vav tendréis una idea de ese encantador gru. Eso se queda únicamente para los salteamos a la tarea regeneradora con buena fe, con perseverante energía; po dc damas que iban a darle la bienvenida dores del poder.
la Patria quiere dignificarse por el celo, por el amor de sus hijos, a nuestro ilustre Jefe. Si Heredia descuc Desde la frontera de Panamá hasta las cálidas márgenes del Sapoá, no se ve más acudamos a sus justos reclamos, y no seamos nosotros los que della por el patriotismo de sus hijos, también mal eiemnia de indiferencia. legando a las generaciones ve descuella por la hermosura de sus mujeres que un entusiasmo desbordante por la cauAlrededor de la casa del señor González sa republicana. Parece que un golpe cléc.
nideras una nación indigna de ocupar el merecido puesto a que la se situaron por lo menos tres mil personas, trico hiciera vibrar al unísono el alma na.
hace acreedora su abclengo, su historia y la famosa epopeya de sus para escuchar la palabra austera del após cional.
Gutemberg tol de la democracia y el verbo fulminante conquistas por la independencia y el derecho. Señores: con manifestaciones como esde nuestros oradores. Es lástima que el tas no endiosáis a ningún hombre: eleváis COCO espacio de que se disponía en la calle, un himoo a la grandeza do la patria.
haya impedido a la mayoría oír los discur (Delirante ovación. sos. NUESTROS ORADORES Tres niñas adorables, tres tiernos capu.
del domingo en la ciudad de Heredia los que apenas despiertan a la vida de la Tomaron después la palabra los señores inteligencia, le dieron en sentidas frases la don Tobías Zúñiga Castro, Licenciados don EN LA ESTACIÓN DEI ATLANTICO ciudades de San José, Cartago y Alajuela.
bienvenida a don Máximo Fernández y le Claudio González Rucavado, don Tobias Debemos confesar con jubilo que la maEN HEREDIA ofrecieron sendos bouquets, como recuerdo Zúñiga Montúfar, don Rubén Coto y don nifestación republicana, efectuada antier en La hermosa ciudad de las flores se había de su triunfo. Don Máximo les agradeció Salvador Merlos, quienes arrancaron a la la ciudad de Heredia, superó a nuestras esmultitud que les oía, prolongados aplausos.
ataviado con sus más ricas galas para reci Iconmovido; y es natural, puesto que para peranzas, bir al abnegado luchador de los 20 años.
las almas luchadoras que han sufrido todas Una nota bellísima: a instancias del pú.
No se ha cſectuado, ni se cfcctuará, proPor donde quiera se veían palmas, bandelas ingratitudes de los hombres, no hay na blico io provisó un breve pero elocuente bablemente, dentro de muchos años, una ras azules, escarapelas republicanas, guir.
da tan dulcemente conmovedor como la discurso el ilustre anciana Licdo, don Ezefiesta política más trascendental, más imnaldas, flores. El conjunto resultaba imsonrisa de los niños.
quiel Gutiérrez, uno de los patriarcas del ponente, más hermosa, en la bella ciudad ponente, majestuoso: bajo el azul del cielo, Don Alfredo González pronunció un bri Republicanismo, como si fijéramos. Su fide las flores. que ha sido siempre el más todo era azul. Heredia es la CIUDAD AZUL laote discurso que en otro lugar inserta gura distinguida, su nívea y potente cabegrande baluarte de las libertades públicas.
por excelencia. Sólo en los suburbios se mos. Es un documento político que mere za soberbiamente erguida y aquel su acenDesde las de la mañana principio a aba uno que otro rótulo verde aislade ce marco de oro.
to de sinceridad tan hondo, en la tribuna aglomerarse en la Estación del Atlántico CCA un melancólico viva Durán, semejanFuć muy aplaudido.
republicana, produjeron una impresión inuna cncime muchedumbre, compuesta de do al cco del último grito de un moribun LA PALABRA DEL JEFE delebic en el ánimo de quienes le escuchatodas las clases sociales, que ostentaba en ron.
ce, sus trajes la divisa del republicanismo y Tomó entonces la palabra don Máximo al soplo de la popularidad.
Comparó el Licdo. Gutiérrez, don Máxidesplegaba al viento los gloriosos estandar.
Fernández y se hizo religioso silencio a su En el extremo norte de la Plaza Central, mo Fernáodez, al inmortal don Juanito tes azules. alrededor. Qué dijo? Muchas cosas befrente a la casa de los señores González, los Mora y dijo que desde aquellos lejanos aSc habían contratado 72 carros para las y verdaderas, que son como la síntesis heredianos habían levantado un hermoso nos no había vuelto a ver en Costa Rica traspritar a los manifestantes; pero fueron de sus ideales. Ni una frase amarga de re una personalidad tan popular como él.
arco triunfal con esta leycoda. insuficientes, y se hubo de pedir a la Emproche para sus enemigos, ni el justo ana Después, cuando la multitud se disolvía presa cinco más. El mismo tren ordinario, Máximo Fernández, tema para los que han hecho de la difama. y quedaron frente a frente departiendo don que convoyaba cinco carros a Alajuela, fué los Obreros de Heredia ción su única arma de combate. para Máximo Fernández y el Licdo. Gutiérrez, ocupado por los republicanos. pesar de qué? Los enemigos ya principian a sentir nos pareció que las almas de los patriotas lo cu. I, muchos republicanos tuvieron que Teoía el arco una sugestiva alegoría. De el peso de su derrota. Sus ideas sanas, Félix Arcadio Montero, Montes de Oca y quedarse en la ciudad, por falta de sitio en pie, dos obreros: el uno empuñaba una pala doctrinarias, justicieras, brotaron de sus la Monge Reyes, y otros mártires de la liberlos trenes.
y el otro forjaba sobre el yunque. Esa ale bios como una llavia de oro. cada mo tad, también tomaban participación en la Hacia las 1o de la mañana, pasaron por goria representa el trabajo sigantesco del mento la multitud frenética, le aplaudía. magna fiesta de Heredia, y que al abrazar.
San. sé los trcacs de Cartago, atestades partido republicano, boy y mañana y siemHe aquí uno de los párrafos más salien. se esos dos luchadores, delante de la multide manifestantes. El entusiasmo se despre: micatras que, con una mano, ſorja lates de 11 discurso, tomados por 1100 de tud se abrazaban el pasado y el porvenir.
bordo, como una hossana triunfal, de todos obra de la regeneración de la patria costa nuestros cronistas, no literalmente, pero en lcs at razores: asientras las bandas de mú rricense, con la otra tiene que demoler, a su verdadero sentido: DESPUÉS.
sica tocaban hinsos pat:ióticcs, sc cscu ras de tietra, ese edificio carcomido de pri. Así como las cruzadas mcdiocvales. Esta es la más gloriosa jornada del Par.
chaban estrucodosos vivas a Máximo Fer vilegios y de iniquidades que llama cuando se proponían rescatar el Santo Setido Republicano Dández y al credo que el simboliza.
Olimpo, por sarcasmo.
pulcro, del poder musulmán decían: Dios El Olimpo está derrotado ya en la concien.
La movilización se hizo solamente de las Otro arco en el extremo Este de la Pla lo quiere. asi tambien nosotros los repu. cia nacional. De El Reublicul Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miquel Obregon Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud Costa Rica La imponente manifestacion republicana