BourgeoisieWorking Class

. HOJA OBRERA Ja Clase Obrera debe unirse sinceridad; cada obrcro cl dia del Centenario pondrá Jescansar su herramienta y sacará del santuario de sus recuerdos esta fecha gloriosa para ostentarla con orgullo; decidles, que las fechas gloriosas Con cl temor de un fracaso, con la desconfianza de que no Vegá de libertad independencia, traspasan las fronteras y van como honramos una amable solución, con el apocamiento y frialdad que nos das sonoras haciendo vibrar los corozones de todos los hombres que rodea, se dió comienzo la más grande y hermosa de las resolucio alimentan sus ilusiones con la roja esperanza de ver muy pronto ronos del obrero en Costa Rica: el nombramiento, por votación direc tas las cadenas de la esclavitud que aún oprinien los pueblos reta, de sus Delegados al Congreso Centroamericano. Se practico tardados en la civilización.
con buen éxito cl voto del obrero para el obrero. l Si es verdad que los pueblos evolucionan, también es verdad que Lise frío desdeñoso conque se comenzó verificar la elección, con cllos evolucionan todas sus virtudes y todas sus tiranías, pronto trochsc en la más espontánca de las alegrias cuando todo se lloy por ejemplo, no vemos al señor dar de latigazos al villano, ilevó a cabo sin quedar egoísmos y rencores que cnvencnan. pero vemos al rico sitiar por hambre al pobre; hoy no existe la comEra hasta cierto punto justificado el que los obreros no se dejasen pra y venta de esclavos, pero hay la compra y venta de brazos.
guiar por los primeros entusiasmos; su frialdad, en el principio tienc. No se vende el cuerpo, pero las más de las veces se vende la con. su razon que la salva porque bastantes descpcioncs llevado cl ciencia.
obrero con proyectos en los cuales tiene que tomar parte la colectivi La ſuerza del látigo quedó sustituida por la fuerza del salario.
dad; más aún cuando en ocasiones antericres, cl bbolo que deposi El antiguo amo qucdó reemplazado por el patrón y el patrón hetaba para algún buen fin y siendo aquello fruto de su honrado traba redó las costumbres del aino.
jo, cra disipado por elementos poco escrupulosos en el manejo de Antes había nobleza y plebe; hoy tenemos burguesía y proletahaberes su cuidado encomendados.
riado; antes cesares y virrcyes cran ducños de vidas y haciendas, Esto por uan parte; cuando no pasaba así, la buena ſe de los hoy con cualquier protesto los gobiernos tienen las mismas prerroobreros a la par que su sinceridad, eran explotados para fines po gativas, hemos variado en la forina: scguimos inmutables en el líticos en los cuales el que manejase mayor maestría las armas de fondo.
la intriga y la ambición obtenía como premio su mezquindad un No obstante evolucionamos arrastrados por fuerzas ascendentes puesto de honor que no siempre son ocupados por seres de valor de la Madre Naturaleza. Hoy por lo menos si el error nos tiene intrínseco sino que muchas veces están al alcance del más perverso. forzados su cadena, sabemos y comprendemos que es la cadena Estas cosas maniataron el nervio de la energía y los entusiasmos del error y poco a poco se encontrarán los medios de limar sus accde la clase trabajadora. Hoy parece que la faz de aquellos tiempos rados anillos.
cambia; hoy estas ligaduras tienden a rompersc y una vez desligados. por último, delegados obreros de Costa Rica: decid los Salde estas disocjadoras costumbres cantaremos orgullosos el hossan vadoreños que nosotros anhelamos la unión entre los obreros cennal de la unión, el ¡hurral de la victoria.
troamericanos, pero que no queremos la únión centroamericana de Hoy hemos dado un gran paso; conseguimos con dificultades los gobiernos.
sin cllas si se quiere, que el obrero, no solamente contribuyera con con vosotros enviamos las fiores del cariño nuestros hermanos su esfuerzo pecuniario, sino que expusiera libre elección los obreros de Centro América: procurad que ellas no se marchiten compañeros que llevarán sobre sus espaldas la delicada inisión de nunca.
representarnos en el templo angusto donde van oficiar los hijos del trabajo que luchan bajo un mismo sol y que anhelan un mismo Aquí entre tanto, vigoricemos la unión para que cuando vengan ideal.
nuestros Delegados, encuentren compañeros quicncs cumunicar No perdamos el sendero de estos preliminares, sigámosle con ein sus trabajos impresiones traídos de la cuzcatccla tierra.
peño que el nos llevará al puerto de salvación; aún no heinos en.
Octávio MONTERO.
contrado la palanca para decir el ¡Eureka! de Arquímides. Nos falta lo principal; la asociación. Unamos nuestras voces para cantar cl hinno del trabajo; unamos nuestros pensamientos para que formemos ld cuna del ideal; unamos nuestras ſucrzas para escudo de deſensa.
ALEJO ÁGUILAR Ya que diinos este gran paso que nos llena de gloria, hagamos la unión: cerraremos ertonces con broche de oro el arca de nuestras Hay igualdad en la aplicación de las leyes?
soñaciones.
Miremos el avance de los obreros en otras naciones y sentiremos.
Antes de contestar esta pregunta de que el indice del pueblo señale I permitasenos hacer un pequeño pa. los jueces que con el pobre se vuelel latigazo de la vergüenza al comprender que los rayos luminosos del progreso aún no alumbran nuestras costas.
réntesis, que si está por cierto alejado ven hasta verdugos y con el rico gu.
Veamos sus orga de la cuestión, tiene que ver con ella ardan toda clase de contemplaciones nizaciones y nos admirarcmos de que todavía haya antagonismos en el fondo.
en atención únicamente so posición que nos separen, mezquindades que nos dividan y cavidias. que nos Es el caso que para desvirluar la social hundan. Cuando en Europa hace tiempos se organizó la Interna honradez del trabajo pub. icado en el No se crea que pedimos venganzas; cional. cuando en el Salvador existe la sociedad Gerardo Barrios oumero anterior, respecto lo de Ale. Do, no las queremos para nosotros al desde hace más de treinta años, cuando en Ja Argentina desde épojo Aguilar, alguien corrió el rumor de las exijimos para nadie; pero esto no que estaba inspirado en fuentes poll quita para que nos irriten las escepcas atrás se organizaron los gremios de todos los oficios y también tamnoch ticas para perjudicar alguna canciones que se hacen entre los hom.
sociedades federales, cuando por todas partes se véla marcha del didatura en ciernes. bres; si hay compasión para el crimi.
obrero hacia la conquista de sus derechos, nosotros permanecemos Sería mezquindad propia solamen nal que delinque por primera vez y refractarios y encasquillados en nuestro yo sín abrir los ojos a la te de corazones ruioes, tratar ua asua tenido buena conducta porqué no te.
luz de la razón.
to que atanc al interes general, como Der esa misma compasión con los otros Ya es tiempo de accionar; no teoricemos más sobre este tema que arma política para dañar reputaciones. que criado, en el arroyo ignoraron lo solo la práctica puede hacerlo surgir de entre las nieblas de la inAlla con los que bien manejan esas que se llama ser hombres de bien?
armas!
Creemos más sensurable al delincuen.
diferencia. nosotros nos importa un comino te que se criado sin los estrujones Ahora es tiempo que los hombres de buena voluntad aproveche la política y bien alejados estaremos de la miseria; que ha recibido una mos este minuto de oro.
de ella para conseguir que las aguas educación esmerada, que su medio Ahora debemos probar que en nuestros corazones hay la suficien de esa charca no logren salpicarnos. ambiente ha sido de holgura y satiste nobleza para emprender la hermosa cruzada a favor de la unión.
facción, lo consideramos más censuraA todos los obreros toca tomar parte en la iniciativa, para Hecha esta advertencia, continui. ble, repetimos, que al delincuente que que mos. jamás ha visto un día de dicha; que todos recojamos los frutos que se obtengan.
Mientras el dinero ejerza poderosa no se educó porque sus padres fueron isfluencia en los destinos humanos; pobres y robo la instrucción el tiem. vosotros Delegadus por la clase obrera, sabed corresponder con mientras el dinero sea la palanca que po para alquilar sus brazos al trabajo; clcvadas intenciones, limpieza y sinceridad, la delicada misión que mueve a los hombres; mientras el di que la miseria le rudeó y le desespero se os encomienda.
nero sca el factotum para hacer y des. y que la sociedad que después lo se.
Decid a nuestros compañeros del Salvador que la clase obrera de hacer, la justicia, la sacra justicia, será pultará al presidio tuvo ojos que vie.
Costa Rica os cnvió por el voto de la mayoría y que esto es sufila irodía más sangrienra y más grorog todo esto, pero no tuvo corazón ciente para que seáis sus genuinos representantes; decidles que al consera que existirá entre los mortales. para sentirlo.
Caerá una generac. ón y se levan.
cederos facultades omnimodas para que vayáis como su porta voz en Los que manejan la justicia teodran tará otra y la justicia, mientras haya el pensar y sentir. lo hizo en atención méritos reconocidos; decidque convencerse que los presidios do discos de oro será lo que fué, será corrijea ni correjiran jamás; sirven sim.
les que vuestros nombramientos no llevan el sello del Ejecutivo y lo que és, será lo que será: una farsa plemente para recluir, y después de que esto es suficiente para marcar todos vuestros actos con una sana que destila lágrimas y vergüenzas. una prisión más menos larga, el independencia: en ese congreso seréis los emisores del libre pensaLos hombres que vengan quizá más presidiario sale más pervertido que miento.
sinceros cambiarán la enganadora como entró, y no tarda mucho tiempo Decid a los salvadoreños que somos hermanos. enebudologerherstmargaris de Pierrot, por lereno parte sana que sus sentimientos pu.
balanza de la diosa vendada, por la sin que vuelva presidio porque la manos en la alegría; que el grito libertario de Hidalgo dado el de e Hidalgo dado el de cruel de Arlequín.
novicinbre de 1811 también es celebrado entre nosotras si no con la diera tener, fué maleada en el estable.
Es la hora de ir desenmascarando ácimiento al cual por aberración le dipompa que requiere este fastuoso acto, si con mucho amor y mucha los conculcadores de la ley, es la hora con correccional.
Observaciones que nos ha sugerido el crimen de