Convenimos en que existen casos de los cuales primera vista seria dificil determinar que juez corresponde conocer de una contienda, otros en que en extricta justicia correspondería a varios, como en el caso de delitos continuos, de los cuales corresponde conocer al primero que se avoca el conocimiento del negocio, y otros en que ¡e encuentra, si no justificado (porque una buena. ilustración juridica bastaría al juez para comprender su competencia incompetencia) por lo menos explicable el error sobre la competencia; pero en casos tan claros, como en el del Sr. Sánchez Arce, IDlO un desconocimiento completo de las nociones de derecho una deliberada intención, obligó al Juez de primera Instancia de Toluca, conocer de un asunto que no le correspondía, tanto por tratar¡e de la acusación de un delito que se hebía cometido en esta Capital, cuanto porque en el dia en que esa querella fué presentada, no estaba. de turno el expresado Juez.
FELICIANO GONZÁLEZ. los Señoresjueces del Ramo Penal.
En vista de su importancia y de que quizl muchos delos SresJueces no la conocen, copiamos continuación una circular, vigente aún, que contiene acertadas instrucciones encaminadas evitar actos violatoriol de la Constitución que desgraciadamente se cometen con frecuencia.
Dice asi le circular. Tribunal Superior de Justicia del Distritor El respetoprofundo que nuestra Constitución consagra la libertad del hombre, laoma oonsiderainviolable, y que debe ser la base de las instituciones de todos los pueblos libres, y es el simbolo de la civilización actual; este respeto del que deben dar el primero y acaso el más provechoso ejemplo los Tribunales, exige una atención delicada en todos los procedimientos judiciales, y más quo en otros, en los autos de formal prisión. Es muy posible que en las multiplicadas labores que tienen los uzgados de lo Criminal, transcurren los tres dias que la Constitución señala, como el término improrrogable dentro del cual se pronuncian esos autos, y que los Jueces, para cubrir su responsabilidad, los dicten; pero entonces. lejos de hacerse efectivo el respeto que exige la Constitución ¿la libertad del hombre, el cumplimiento del precepto constitucional se convierte en una verdadera irrisión, en una violación de la libertad y en un notorio atentado. Por estas consideraciones mvrro los señores Jueces de lo Criminal, fijar su atención de un ¡nodo especial en estos autos, con la seguridad de que estos funciona. rios, penetrados como yo lo estoy, de la necesidad de poner en practica LEALIENTII con nsrnrcrs DONCIENCIA, LOS rnmcnuos EMABLECXDDB m: LA CONSTXTUCIÓN, pondrán cuanto esté desu parte, para que en ningún caso se pueda convertir la garantia constitucional EN EL ATENTADO que antes he indicadc. Gmncmnuaxra su n; canino qu: BASTA con naranxasn no QUE mn nn si RESULTA DE LAS nrmeaxcru rmcrrcsma, unn cua. sn TENGA ron cuurnmo in. rancnrro coNsrn ucionn. aun anar. tm AUTO ucrrvsno run pacman. LA normar. rarsión. Pam zen, sm EMBARGO, oca N0 as asro no. As macro; la Constitución exige que en el auto respectivo, se exprese el motivo, el fundamento de la prisión; y esto porque, haciéndose así, tiene por necesidad que fijarse la atención del Juez de un modo especial y determinado en la apreciación de los motivos que justifiquen no, la declaración de la formal prisión. Verdad es que tal manera de proceder exijirá. alguna detención que aumente el trabajo, aunque no exageradamente por cierto, los Señores Jueces: verdad es que los dependientes de ellos no deben asentar los autos de formal prisión sin órden expresa del Juez, quien sin duda apreciará, para darla, los motivos que ofrezcan las actuaciones que se hayan practicado; pero tam