. ÉREGENERAOIÓlJ. a XVIII GDHSÜÏWÍFSG 11 tribunal par! de algunos funcionarios en el desempeño cadaunode los gremios yaun para cadauno ¿e su cargo, La 35, 55 pana y gen delos actos, desconociendo por completo la noción de igualdad; pero afortunadamente, del conocimiento que origina en el individuo le. idea falsa, y de la. repetición de los males que la misma idea hace observar, surge casi siempre la idea verdadera; la marxifestación en el espíritu de esta idea. mpien formar una. especie de oscilación y a medida que lasoscilaciones deerecen el equilibrio se acerca, a medida que el equilibrio se acerca, aclarase la teoria exacta del equilibrio mismo. 1) y fines del siglo XVIII la Francia estableció el equilibrio lanzando el grito de igualdad y libertad, haciendo desaparecer esa desigualdad que traia consigo todo el enervamiento de las facultades morales intelectuales, por el temor propio de la diversidad de legislación y competencia de los tribunales, dejando solamente especialidadés fundadas en razones de economia, progreso y seguridad.
La división del trabajo es una ley económica reconocida y universalmente aceptada; y la tendencia de las atltoridades absolutas a 1a tiranía, es un fenómeno que le historia nos demuestra. La primera de este: razones, a mi juicio, funda la necesidad de que exista en cada uno de los Estados, jueces con las mismas facultades de conocer, con la misma competencia; y la segunda, iustifioa las distintas gerarquias de los tribunales y sus distintas atribucionea.
La calidad de la persona por el puesto que ocupa en la sociedad, es un elemento que debe tomarse en consideración para determinar la competencia de un juez tribunal, especialidad fundada por razones de seguridad soberanía; tales son, por ejemplo, la competencia que se atribuye para los delitos que tienen exacta conección con la disciplina militar, los cuales son juzgados por los tribunales militares, aun cuando sean cometidos por personas extrañas a la armada ejército; y la inmunidad delos agentes diplomáticos y los fueros pu. 1) Spencer. La Justícia.
toria de nuestra República, trae como consecuencia inmediata la. división y limitación de las facultades competencia de los jueces tribunales de las distintas entidades federativas. Cada una de ellas es libre y soberana en su régimen interior, pero de la. misma. manera. que en los individuos la libertad se balla limitada por los derechos de los demas, los Estados tienen su libertad limitada y sus derechos definidos; sus jueces tribunales juzgan única y exclusivamente de las contiendas civiles criminales que se suscitan en el interior limite de cada uno de ellos, limitación y división enteramente de acuerdo con lo que se llama competencia de jurisdicción territorial y de ninguna manera podria, digo mal, deberia un juez que tuviera la conciencia de su misión, invadir la esfera de jurisdicción de otro, no solo de entidad distinta, ni aun de la misma de gerarqiïia inferior sin cometer un atentado.
El Código de Procedimientos Penales del Estado (le México, de una manera terminante dice: que conocerán los jueces del Estado, de los delitos y faltas que se cometan dentro de su territorio y en los limitos de su jurisdición. El delito (le que ¡e acusa al Sr. Abraham Sanchez Arce, redactor de «Onofi ofi. fué cometido en es.
ta Capital; aqui se consumo el delito, puesto que la difamación queda consumado.
desde el momento en que se comunica dolosemente una persona más, un hecho cierto falso, determinado indeterminado que pueda causar deshonra descrédito, exponer al desprecio de alguno. El delito esúnico, ni aumenta la pena, ni varia su clasificación, porque aumente disminuya el número de las personas quien se comunique el hecho. La ley del Estado lo mismo que la del Distrito Federal, considera consumado el delito, con solo que se comunique é, una sola persona el hecho imputado, y si aquí fué en donde primeramente se comnnicó ol hecho en que se hace consistir la difamación, los Jueces de la Capital, han sido y serán los únicos competentes para juzgar de ese delito.