REGENERACION.
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Denuncia de El Heraldo.
cuotizaron para regalar una res los hambrientos, y ontonces, el negroro, so opuso tenazmente que se repartieran la carno sus víctimas, diciendo que no estaba bien que se tratase con tantos miramientos unos prisioneros de guerra que iban purNuestro ilustrado y apreciable colega gar sus faltas Yucatán; sin embargo, des El Heraldo, de Aguascalientos, lia sido depués do mucho discutir, otorgó su gracia nunciado en virtud de habor hablado de para que sus prisioneros pudieran tomar ciertos abusos que cometía un señor Vauna sorta ración de carno, obsequio de las lentín Palos. Con motivo de la denuncia, personas de buen corazón.
fué citado por la autorida el Sr. Lic. ValDespu s, el desalmado encerró los in depešia, director del poriódico, y en la confolicos on un furgón, que corrado y sollado ciliación se pretendía quo esto caballero como fardo morcantil, partió para Coatza retirara las frasos quo al denuncianto parecoalcos, Veracruz, cieron difamatorias, lo que se negó el El Sr. Presidente Municipal de este periodista, manifestando, quo si había hapuorto, Manuol Guevara, persona de blado de abusos, lo había hecho con el obhumanitarios sentimientos y enemigo de jeto do que se corrijieran en favor dol púdesacatos la dignidad humana, ordenó al blico.
negrero que dejara salir del furgón los Esta es la 54. denuncia del valiente codeportados, que habían sido tratados como lega, quien le deseamos de todo corazón, cerdos.
salga bien librado de tan espinoso asunto.
Volvió oponerse el traficante que se Ya nadie puede denunciar abusos, portratara humanamente su mercancía, pero que el malhechor se cree difamado, y recomo el pueblo de Coatzacoalcos protesta sulta, que como las autoridades están sieml a contra su inicuo proceder, se vió obli pre dispuestas mortificar los periodisgado acatar el ordenamionto de la autori tas que tionen el suficiente valor civil do dad (la que merece nuestros calurosos criticarlas en sus actos oficiales, acojen aplausos. con beneplacito cuanta acusación se formuLa buena sociedad de Coatzacoalcos, le en contra de ellos, condolida de la miserable condición de los llamados prisioneros de guerra, los alojó en una habitación higiénica, dándoles alimentos y abrigos para hacerles más llova La Competencia dora su situación, durante su corta permanoncia en ese puerto. los tres días, el negrero, que había permanocido oculto, pues que el pueblo de En estos viltimos dias, homos tenido non Coatzacoalcos tonia deseos de darle un es ticia de un gran número de notarios que carmiento, partió para Yucatán llovando anuncian la creación de otros tantos prosa repugnante mercancía, que lo produci tocolos nuevos, puestos al servicio del púrá veinticinco pesos por cabeza y las mal blico.
diciones de la gente honrada.
La competencia proiosioral, lo mismo Ese tráfico de hombres, hecho en un país que cualquiera otra, puede ser altamerte libre, y que justifica la existencia de la es beneficiosa al público; pero la del notariaclavitud en Yucatán, denunciada por la do tiene un carácter especial que no adiniprensa, es la mancha más asquerosa que te el criterio con que juzgáramos de cualpuede caer sobre este agonizante siglo, lla quiera otra.
mado impropiamento de la libertad. Ella, tiene dos carácteros perfectamente distintos: Como profesión, todo hombre es libre para adoptarla y aprovecharso de en el Notariado