REGENERACION.
parece oportuno declarar, que nosotros no Ese es el verdadero liberal; ese es el que pertenecemos ninguna secta religiosa, ama la libertad y o lia la opresión, odia el somos librepensadores y no comulgamos envilecimiento del hombre.
con ninguna de ellas. Esta explicación la Pero entre nosotros, está pasando algo hacemos, porque no han de faltar malicio que avergüenza, que mortifica sobremanesos que supongan que somos adeptos tal ra. Nosotros estamos respirando con difio cual religión; pero sépanlo los maliciosos cultad una atmósfera viciada por la más los suspicaces, ya sean católicos, protes absoluta de las opresiones, por el más ditantes, judios, mahometanos, etc. etc. que solvente de los personalismos; nos asfixiacreemos comprender el sentido de la pala mos en un medio de corrupción política.
bra liberal, y por lo tanto, no preferimos Nosotros, no solo somos víctimas de la una religión cualquiera otra, siendo nues tiranía del fraile; no solo somos víctimas tra cualidad de librepensadores, la mejor de la absurda inmoral opresión de la sogarantia de nuestra imparcialidad en lo tana; no solo nos domina el bonete, sino dogmas religiosos se refiere.
que, para agravar nuestra misera condi.
Por todas partes se hace alarde de libe ción tenemos la desgracia de estar pisotea.
ralismo por los que odian la religión cató dos por el militarismo, tenemos la vergüenea, y creen que el credo liberal obliga a za de presenciar el suplicio de nuestras ese odio. Nada más iaexacto. El credo li instituciones y soportamos el bochorno de beral, tiene tal nombre, porque precisamen ser esclavos de la Dictadura uilitar del te ampara la libertad de conciencia, de mo Presidente Díaz.
do que, los que ejercitan su odio contra el esta opresión ejercida por dos elemencatolicismo, contra cualquiera otra reli tos igualmente agobiadores; esta tiranís gión, lo ejercitan contra la libertada de complexa, no es observada por esa clase de conciencia, y por lo tanto, son anti libera individuos que, lamándose liberales, hales.
con alarde de valor atacando ruda y furioEl verdadero liberal, no debe ensañarse samente al fraile corruptor y no tienen contra los doginas religiosos, sino que de una palabra de reproche para el funesto be procurar que los ministros de las diver despotismo; hacen alarde de valor atacansas religiones no tengan ingerencia alguda do al fraile, porque saben muy bien que el en los asuntos políticos: el verdadero libe cura estafador, ladrón, embaucador y libiral, está obligado destruir la ambiciones dinoso no los ha de perseguir, no los ha de de los sacerdotes corrompidos, ya sean ca encarcelar: porque ladrones, prostituidos tólicos, protestantes, etc. etc. el verdade lo que se quiera, los frailes tienen la obliro liberal, tiene la obligación de impedir al gación, según su dogma, de hacer hipócriclero el embrutecimiento y la esclavitud ta alarde da mansedumbre evangélica. de los hombres: debe impedir al clero que si algún día, que creemos que no llegará, so mancomune con los tiranos para hacer pero si llegara día en que el clero tuviers más eficaz ese embrutecimiento y esa es la misma fuerza y poder que en la Edad clavitud: el verdadero liberal, por lo mis vedia, implantase de nuevo su criminal mo que odia la esclavitud del hombre por sistema de la Inquisición, sería de ver la Iglesia, odia la esclaritad del hom los que los solo se dedican a atacarlo sin bie por el César, odia cualquiera maquina atacar los déspotas del poder, desistir de ción que tienda embrutecer al hombre, todo ataque, deponer toc sa odio enrilecerlo, arrancarle su libertad, ya pro tar sumisos las necias y ridicalas fórmulas venga esa maquinación del clero católico, de los ensotanados.
del ministro de cualquier otro culto del Hay que ser valerosos y nobles en la tirano entronizado. El liberal quiere la li cruzada que tenemos einprendida contra el bertad, y lacha por ella co. tra cualquiera obscurantismo y el cesarismo. Hay que que pretenda deteniaria, sea sacerdote, trinar contra la corrupción clerical, pero Emperador, roy, presidente, etc. hay que atacar igualmente la tiranía del para aca