aquella tiene necesidad de ocurrir sutilezns y argucias que por solo ser argucias y sutilezas implican la confesión de ser indestructible el cargo.
Modificar las constancias procesales en una defense, es declarar que, tal como el caso se presenta, es indefendible el acusado. El torturar el sentido de la ley que pena, y castiga el delito denunciado, es confesar que, mientras la ley se exprese como realmente se expresa, el caso denunciado no puede salirse de su terminante prescripción.
Tel acontece con le defense que el Ministerio Publico ha emprendido de los actos del Juez Correccional que hoy ocupa el banquillo de los acusados «para prestigio de la. autoridad. como dijo la Suprema Corte.
Se le acusa de haber tenido al Sr. 0sé Diez de Bonilla detenido por mayor tiempo del que permite la. Constitución.
El Ministerio Público, dice «que este señor no estuvo Zegalnzevzte nunca, en términos de derecho, disposición del Juez que determinó su aprehensión. Así se desprende deduce del parte mismo que rindiera la. Inspección General de Policía, le que al proceder como procedió ejerciendo vigilancia. sobre el expresado Señor Diez de Bonilla no le infirió agravio ni con ese acto Violó garantía alguna constitucional. El parte de la Inspección dico que el Sr. José Díez de Bonilla quedaba vigilado mientras el Sr. Juez determinabn qué habia de hacerse de él y conste. en autos que el Sr. Juez determinó, solicitud del Sr. Lic.
Domingo León, que lo pasaran al Hospital.
De este parte se desprende y deduce, que fué puesto disposición del Juez que lo mandó aprehender y de su auto aparece que dispuso del aprehendido por más que su disposición no se haya llevado efecto.
El Ministerio Público intenta modificar el parte de la Inspección General de Policía, no obstante que en él se fundó el Juez procesado para ordenar ln traslación del enfermo al Hospital. Convenimos con el Ministerio Público en que es necesario modificar el parte para defender al Lic. Velázquez del formidable cargo que le hace la Suprema Corte. El art. 230 del Código de Procedimientos, dispone que esa clase de detenciones deberán verificarse precisamente, en algún establecimiento destinado en ceda. lugar para, ese objeto y que en ningún caso excederá de tres dias. De manera que, dice el Ministerio Público, para que haya detención legalmente hablando y para que los Jueces puedan cumplir con los arts. 19 y 20 Constitucionales, es indispensable que se aprehendu realmente al inividuo. El Ministerio Público amaneció reñido con la lógica el día en que redactó su pedimento.
Las leyes ordenan que los cadáveres se inhumen precisamente «en un lugar destinado en cado. Ciudad para ese objeto. De manera que, dirá. el Ministerio Público, psra que baya un muerto legalmente hablando, es preciso que esté realmente enterrado en el panteón municipal y si hay una inhumeción clnndestinamo hay que buscara delincuente, si no la viuda y los hijos, pura convencerlos, con lógica del Ministerio Público, que su deuda no ha muerto.
Querriamos oirlns elucubruciones del Ministerio Público, en presencia del art. 633 del Código Penal, que dice. los dueños de panaderíus, obrsies fábricas y cualquiera otro particular, que sin orden de autoridad competente y fuera de los casos permitidos por la ley, arresten detengan otro en una cárcel privada en otra lugar serán castigados, ect. He aqui una ley que segun el Ministerio Público, no está. hablando legalmente. Cómo ha podido pensar en un arresto en otra lugar que no see. el destinado para ese efecto? Solo le ley, dirá el Ministerio Público, lleno de santa indignación, puede unirse el sentido común que por voz de Escriche dijo. Airestar; es prender quitar una.
persona el uso de su libertad para que éste se mantenga disposición del Tribunal. Hay que confesar que Escriche no tiene los tamaños necesarios para. ser Agente del Ministerio Público en el Distrito Federal ANTONIO Hcnossrms. ka